“B-Map 1917 + 100” (El Segell, 17) recoge diez bombas sonoras que, bajo el nombre de ciudades -significativas y señaladas- que comienzan por la letra B, mapean el latir, sudar y sufrir de dichos núcleos urbanos y proyectan sobre ellos la alargada sombra del centenario de la Revolución Rusa. Fermin Muguruza y The Suicide Of Western Culture -léase, Miquel Martínez y Juanjo Fernández- nos devuelven al bravo fragor atemporal de las siempre necesarias barricadas musicales. Sin lucha no habrá futuro, camaradas.

Vista la que está cayendo en el panorama musical nacional, considerado underground (o indie en su defecto), ¿este B-Map 1917 + 100 es una especie de feliz y rabiosa anomalía?
(TSOWC) Vivimos el peor momento que he visto en la escena musical, llamémosle underground, de la historia. Parece que todo da lo mismo en la música alternativa o “no de masas”. Se les dice a los chavales lo que tienen que escuchar, ya no importa hacer temazos o ser un rapero cojonudo. “B-Map 197 + 100” es un poner los huevos en la mesa. Cuando no puedes hacer promo en redes de ninguno de los videos que lanzas porque molestan, es que vas muy bien.

La escena musical underground pasa por el peor momento de su historia”.

¿Y cómo es posible que lo político, y lo social, no tenga cabida en las letras de la gran inmensa mayoría de los artistas y bandas nacionales? ¿Es que son todos nietos de los que ganaron la Guerra Civil?
(TSOWC) No lo entendemos. Tendría que estar todo ardiendo. Hace mucho que nadie ha estado tan jodido como la generación actual. Si te fijas ya ningún viejo de derechas se atreve a decirle a un chaval aquello de “qué bien vives ahora” porque lo pillarías y le dirías: “te voy a meter por el culo los siete hijos que criaste, tu piso pagado y todos los Seat que cambiabas cada siete años”. La juventud de la clase obrera actual lo tiene difícil para tener algo. ‘No future’ sino es con la lucha.

Me parece incomprensible que tiempos tan duros hayan dado lugar a música tan blanda, poco comprometida e insustancial…
TSOWC: Creo que este 2018 va a ser especialmente duro y van a empezar a pasar cosas…

Ahora, sin más dilación, la mejor pregunta de la entrevista: ¿Por qué hacer ahora un disco así?
-TSOWC: Porque Fermin Muguruza nos comentó que era necesario repasar el estado de las cosas y nosotros dijimos: ¡A las órdenes del comandante!

¿Cuándo tomáis contacto personal con Fermin? ¿Cómo fue la primera impresión? ¿Dios (dicen) los crea y Kortatu os junta?
(TSOWC) Nosotros llevamos siete años sin parar de tocar, ni siquiera para hacer discos. Hacíamos un parón necesario y no teníamos ganas de hacer otro cuarto disco como TSOWC, con la misma fórmula. Escuchamos hoy en día el “Long Live Death…” y no pensamos que lo vayamos a hacer mejor. Pocas cosas nos arrancarían a meternos otra vez en un disco, pero éste tiene una parte mágica de casualidades. Resulta que Fermin iba a tener una estancia en Barcelona y otra casualidad más, Carles -el capo en el Segell- es una de sus personas de confianza. En cuanto entramos a escuchar temas juntos en el estudio con Alex Ferrer (Sidechains), la música habló sola y todo fluyó.
(Fermin) La fábrica de creación Fabra i Coats me había cedido un espacio donde estaba componiendo -junto a Raúl Fernández “Refree”– la banda sonora para la película de animación que estrenaré en este septiembre Black Is Beltza. Raúl tenía una serie de conciertos con Rosalía, y los Suicide se instalaron durante unos días en el mismo campamento base.

Fermin, ¿te tuvieron que insistir mucho -para hacer cosas juntos- o la cosa fluyó desde el primer momento?
(Fermin) Comenzamos escuchando pistas juntos pensando en hacer un par de temas para editar un single. En nada ya estábamos en el mismo barco subiendo por el Mekong río arriba.

La idea inicial era hacer eso -solo un par de temas, rollo colaboración puntual- y todo ello ha terminado en un álbum y además conceptual… ¿qué fue lo que pasó y de quién fue la decisión?
(Fermin) Lo que pasó es que explotó todo, y en nada ya estábamos situados en nuestro Vietnam creativo propio. La idea conceptual viene de una charla que di el año pasado en Bilbao en la que contaba mi vida artística a través de un viaje por varias ciudades que comenzaban por la letra B. Pensé entonces que podíamos contar el estado de las cosas del mundo en el aniversario de la revolución soviética a través de diez canciones-ciudades que comenzaran por dicha letra, una versión no oficial en la época de la postverdad.

El disco lo ha producido Alex Ferrer (Sidechains), ¿por qué el? ¿Qué le aporta al mismo?
TSOWC: Alex es nuestro hombre desde el segundo disco, va todo como rodado, es todo fácil y rápido. Normalmente ni nos vemos para mezclar juntos. Pensamos que si The Suicide of Western Culture podía juntarse a liarla con alguien, no podía ser otro que Fermin y bueno…ha pasado.

Esta mixtura de vuestra electrónica apocalíptica, apabullante y apasionada (detenta la ansiada y peligrosa “triple A”) y las incendiarias letras de Muguruza estaban como condenados a encontrarse, como así ha sido… ¿El Segell también ha tenido mucha culpa de ello?
TSOWC: Este disco no habría salido si no fuera en el Segell del Primavera. Ha sido toda una maravillosa casualidad, de esas que ocurren pocas veces.

Vayamos ahora a lo compositivo, que fue muy peculiar. Sabemos que proyectabais imágenes de Bogotá, Beirut, etcétera, y Fermin iba escribiendo letras y grabando melodías sobre vuestras bases musicales… ¿Habíais hecho algo así -tan inspirador y sugestivo- hasta el momento?
(Fermín) Teníamos una pantalla gigante para crear la banda sonora de la película, y la utilizamos para que Juanjo fuera proyectando imágenes que podían ser sugerentes para los temas que yo quería trabajar. Sobre esas imágenes escuchábamos las pistas que Miki iba disparando, y cuando me inspiraba agarraba el micrófono y Alex Ferrer (Sidechains) grababa lo que se me fuera ocurriendo. Nunca había trabajado de esta manera, y fue algo muy inspirador. Teníamos nuestro taller de trabajo y aquello fue una auténtica factoría creativa.

“En cuanto a los directos, nos gustaría vernos en un Sónar y también en un Viña Rock sin ningún problema”.

“B-Map 1917 + 100” es un disco hecho a pachas entre TSOWC y Fermin Muguruza y así se debe de considerar o es un álbum de Muguruza en el que TSOWC colaboran muy intensamente?
(Fermin) Es un álbum de Fermín Muguruza y The Suicide Of Western Culture. Es un disco clave, yo lo comparo con “Ireki Ateak” que hice con los DUT en 1998, otro disco clave.

¿Y si yo te digo que es “El estado de las cosas” en versión 2017?
(Fermin) Me seduce la idea, aunque igual sea más el “Gure Jarrera” (92) de Negu Gorriak del 2017.

Aquí se te escucha revitalizado, más fuerte y hasta mejor preparado para la lucha que nunca, ¿te ha devuelto a esa batalla que tanto echabas de menos y a la que no sabías cómo regresar? ¿Tu latido lo sigue marcando el hacha?
Fermin: Tengo ahora mismo tres frentes musicales abiertos; uno en formato dub junto a Chalart58 y Matah, otro con una big band de veinte guerreras del Taller de Musics de Barcelona y, ahora, este combo de choque con los TSOWC. Las hachas siguen afiladas.

El disco está cantado todo en euskera, menos un tema en catalán. Fermin, ¿cómo fue la experiencia?
(Fermin) Durante mi estancia en Sant Andreu, aprendí catalán como para poder comunicarme con la gente de su comunidad en su lengua. El salto a cantar un tema dedicado a Barcelona en su lengua fue algo natural.

¿Y en castellano no habría llegado el mensaje a más gente?
(Fermin) Creía que era algo ya superado el plantear este tipo de preguntas. Este año se cumple el treinta aniversario del “Kolpez Kolpe” (88) de Kortatu, cantado íntegramente en euskera, una vez que lo pudimos aprender al haber nacido durante el franquismo y no poder hablar en nuestro idioma al estar prohibido. Kortatu llegó a un público masivo cantando también en euskera, no en vano su tema más versioneado es “Zu atrapatu arte”, algo que se repitió después con Negu Gorriak y cuando comencé a firmar mis discos en solitario que me han permitido actuar en todo el mundo. Ahora tenemos también el ejemplo de Berri Txarrak, girando por todo el mundo en euskera. En este disco se escucha castellano, árabe, inglés, serbio, lingala, alemán… es el sonido de la aldea global, y a mí no me interesa llegar a más gente si no es en mi idioma. Ese es uno de los mensajes que llevo transmitiendo desde mi comienzo, y que marca también este disco como reacción a los discursos hegemónicos de uniformidad cultural.

‘Barcelona, Sant Andreu’ se convirtió en una crónica sonora -narrada en riguroso directo- de lo que estaba sucediendo en la Catalunya del octubre de 2017? ¿Urgencia u oportunidad?
TSOWC: Lo más curioso es que el tema estaba listo desde antes, le comentamos lo mismo a Fermin, lo recuerdo perfectamente: “Fermin, lanzar ahora podría parecer oportunista” y me dijo: “Querido Miquel, como comprenderás a mí me importa poco que alguien pueda acusarme de oportunista” y pensé: “joder, claro”.

Como en los temas de Negu Gorriak, llama la atención la riqueza de contenidos y mensajes de su constantes sampleos, incorporando a una tribu cantando, una radio hablando de la muerte de Bobby Sands o la voz de Ulrike Meinhof, que ponen los pelos como escarpias- y entendidos como un todo… ¿cómo se fue haciendo esa selección?
(TSOWC) Lo de los samplers ha sido mano de Fermin. Nunca habíamos incorporado tantos samplers. Se lo curraron Alex y él.

¿Y qué os parece que Fermin os asimile a Sleaford Mods? ¿Os veis en sintonía con ellos?
(
TSOWC): Hay extrañas coincidencias melódicas, claro que nos vemos en sintonía con ellos. Es de los grupos que nos gustan y creo que en MondoSonoro ya se nos había comparado de algún modo con ellos, no será casualidad.

De las colaboraciones me llama especialmente la atención la de la argentina Malena D’Alessio en Buenos Aires Gernika Jai Alai en el que rapea velozmente, al estilo del grime. ¿Cómo se gestó este emocionante y vibrante cameo?
(TSOWC) Las colaboraciones vocales han sido mano de Fermin. TSOWC no tenemos ni idea de cómo se lo montó. Da muchas vueltas por todo el mundo y conoce a mucha gente, pero ha tocado las teclas adecuadas en las dos colaboraciones.

Con la motorikzada y coreable ‘Berlín’ -que abre el disco y recuerda a los mejores Big Audio Dynamite en inédito b2b con Alec Empire– y que, seguramente, es el corte más redondo y bien alicatado del LP, todo un himno. ¿Es uno de vuestros favoritos? ¿Y en el caso de que no lo sea, qué temas lo son?
(TSOWC): Sí, es un tema pepino para abrir sin concesiones, como nos gustan. Los discos donde dices “¡aquí va a pasar algo!”. En cada disco hemos trabajado los motorik y este no podía ser menos. No habíamos pensado lo de Big Audio Dynamite pero lo acabo de escuchar y joder… es la hostia y sí, por ahí van los tiros.

En ‘Bilbao’ en la que, tras un escalofriante discurso en euskera, Muguruza abre fuego verbal, rapeando sobre la realidad de los presos etarras. ¿Es una de las letras más comprometidas del álbum? ¿Está todo tan bien medido (jurídicamente) cómo debe?
(TSOWC): Sí, es una bonita manera de terminar el disco. Ahora que ya ha terminado es hora de volver a casa, es hora de volver a casa…

Cambiando de tercio. Sabemos que sois -sobre todo Miquel- fieles seguidores y amigos de algunos de Los Planetas, caso de Floren o Banin, ¿es muy descabellado pensar en una futura colaboración entre TSOWC y la banda granadina?
(TSOWC): Nosotros estamos a por todas con esto. Quizás somos un poco burros para enfrentarnos directamente a la banda al completo pero sí, seguro caerán cosas con alguno de sus miembros con los que musicalmente tenemos más afinidad, como Banin por ejemplo. Vamos, ¡podría jugarme una mano a que caerá algo!

Para terminar, al margen del Primavera Sound, ¿dónde os veis más tocando el disco: en un Sónar o en un Viña Rock?
(TSOWC) En cuanto a los directos, nos gustaría vernos en un Sónar y en un Viña Rock sin ningún problema. Creo que es una doble meta interesante, ¿por qué no?