Gonçal Planas, miembro activo de la escena de la ciudad catalana desde hace un montón de años, decide dar el paso de editar sus canciones y pide ayuda para ello a un montón de músicos y, ante todo amigos, que se ponen a su servicio. Ferrán Pontón (bajo), Ricky Falkner (batería), Dani Ferrer (teclados), Ricky Lavado (percusión), Juli Saldarriaga (guitarra) y Víctor Valiente (guitarra), son esos compañeros de viaje que muchos asociarán con facilidad a nombres como Egon Soda, Standstill o Love of Lesbian. Drenad el Sena es el resultado de esa reunión de amigos.

¿Me explicas un poco como surge este proyecto? Creo que se puede interpretar como una reunión de colegas.

Sin duda alguna es una reunión de colegas. Desde 2010 trabajaba en paralelo con Dani Ferrer y Víctor Valiente (teclista y guitarrista de la banda, respectivamente) en ideas para canciones que me rondaban por la cabeza. Una vez dado este paso, el siguiente fue compartirlo con mis más allegados, que no son otros que el resto de miembros de la banda. De una manera muy natural apareció la confianza y el apoyo mutuo para seguir trabajando en nuevas canciones, y hasta hoy.

«Es Suave La Voz» fue vuestra carta de presentación y fue todo un éxito en las redes ¿fue esa reacción lo que faltaba para decidir grabar el disco?

La grabación de un disco era algo que formaba parte del imaginario colectivo de la banda, pero carecíamos de un plan, se trataba más de un sueño compartido. Tuvimos la suerte de recibir una oferta discográfica (por parte de Music Bus), y ello sin duda convirtió ese sueño colectivo en una realidad, un objetivo común.

También hubo un multitudinario concierto en la sala Music Hall sin disco en el mercado ¿cómo interpretáis ese hecho?

Aquella noche formábamos parte de un cartel que reunía a Nothing Places, León Manso y a nosotros mismos, organizado por la web que realizó el video de “Es suave la voz”, Tots Sants. Estábamos muy excitados ¡era el primer concierto de la banda! Piensa que a pesar de que yo trabajaba las canciones en casa, la banda como tal sólo era una excusa para vernos y tocar un poco de rock and roll, por lo que no habíamos ensayado más de 5 o 6 veces antes del concierto y no teníamos ningún objetivo claro antes de salir a escena. Tuvimos la enorme suerte de que la sala estaba llena y nosotros nos sentimos muy a gusto.

Este es un proyecto personal pero que adquiere forma de banda ¿es fácil que canciones compuestas por una sola persona adquieran ese espíritu?

En nuestro caso ha sido muy natural: ante todo somos muy buenos amigos, nos conocemos desde hace mucho tiempo y la cohesión y adaptación de las canciones ha fluido por sí misma.

¿Por qué titular al proyecto como Mi Capitán?

Debía llamarse Capitán, pero ese nombre ya estaba cogido, así que añadimos el Mi y lo mejoramos.

¿Y de dónde sale ese curioso título para el disco?

De una cabeza extraña.

Detecto que el álbum contiene un montón de homenajes a determinados sonidos, discos o artistas ¿lo veis así?

Es un disco grabado en directo durante nueve días por una banda de 7 músicos; imagino que es inevitable que evoque ciertos sonidos o maneras de hacer. Súmale la experiencia de cada uno de los miembros de la banda (junto a su background particular) y el equipo de producción con el que hemos trabajado (Pablo Garrido y Santos Berrocal) y obtienes lo que hemos hecho.

Todos tenéis otros proyectos ¿es fácil cambiarse “la ropa de faena” y hacer otro tipo de canciones?

En mi caso sí lo es, y por lo visto, al resto no parece costarle mucho ¿a quién no le gusta tocar rock? (risas).

¿Qué dirías que tiene este disco de cada uno de esos proyectos: Standstill, Egon Soda, Love of Lesbian….?

Lo aprendido por el camino, que no es poco.

¿Hay planes de continuidad?

Sí. Quedan muchos conciertos por dar, muchos ensayos en los que vernos, planes por hacer…