En una realidad que impone la inmediatez y apunta hacia el consumo fugaz al tiempo de convertir la paciencia en virtud despreciada, los zaragozanos Big City echan el resto con su cuarto disco de estudio.

Arropados ahora por el sello madrileño Gran Derby Records -el mismo que acoge a Alondra Bentley- Big City vuelve con “The Way The Trees Are”. ¿Es éste su trabajo más difícil de etiquetar? “Igual sí”, reconocen, “pero a la vez es el disco más coherente de la carrera del grupo, el que más está pensado para ser escuchado de principio a fin como una sola entidad. También es el más variado”.

Psicodelia, indie-rock, folk y en general una desprejuiciada mirada a la historia del pop se dan cita en un cuarto largo grabado y producido por ellos mismos, pero dejaron en manos de Dave Eringa, detrás de muchos discos de Manic Street Preachers, el “trabajo sucio” de mezclar las canciones. “Curra en una cabaña enana que se hizo en el jardín de su casa en Harlow a la que llama Electric Daveyland, y tanto él como su familia son una gente estupenda”. Debieron quedar contentos con el resultado porque el grupo acabó por enviarle unas copias del disco junto con unas botellas de vino tinto. “Le pirra el vino cosa mala”, sentencian.