Despejada la incógnita alrededor de su futuro, Wolfmother vuelven más fuertes, seguros de si mismos y todavía más sanos que antes de que se anunciara que Andrew Stockdale, el vocalista de los australianos, se quedaba solo al mando de las operaciones. “Cosmic Egg” lo demuestra.

Tras una etapa de crisis en Wolfmother, Andrew Stockdale sustituyó las dos piezas disidentes y añadió a un nuevo guitarrista, Aidan Nemeth, para dotar todavía de más empaque al conjunto. Así, tras los cambios, el grupo ofrecía en febrero una canción gratis en suweb, “Black Round”. Los fondos recaudados por la canción iban destinados a la Cruz Roja: una buena causa y la mejor manera de anunciar que un nuevo disco estaba en camino. “Ahora estoy bien. Son buenos tiempos para mí tras todo eltema de la ruptura y demás. En este momento sólo me queda un camino, el deseguir hacia adelante e intentar enfocar de la manera más adecuada la carrerade Wolfmother. El truco ha estado en no desfallecer en ningún momento, seguir trabajando, escribir muchas canciones, buscar ideas. En fin, no parar, porqueentonces ese sí es un mal síntoma. Obviamente, ahora tengo más responsabilidad. La mayoría de ideas son cosa mía, si bien hay libertad para que todo el mundo opine y decida. Hay mucha más tranquilidad a mi alrededor, y eso ayuda a desenvolverte con más seguridad. Tratamos de hallar nuestra personalidad como grupo, y con esta gente me siento feliz y relajado. Todos esos factores juegan a favor de la banda”.

Tras un primer disco de éxito, pero que, de algún modo, dejaba muchas dudas en el aire, sobre la posible evolución o no de losaustralianos, “Cosmic Egg” confirma que,afortunadamente, aquí banda para un rato largo. “Todo se ha resuelto de una manera muy positiva y paciente. Hemos ido paso a paso, canción a canción, buscando en todo momento pulsar el botón más adecuado que requería cada ocasión. Nuestra obsesión ha sido la de conseguir la mejor calidad posible en el sonido. Esa era nuestra tarea”. La baja voluntaria de Chris Ross, y la consiguiente de Myles Heskett, por no estar todos en el mismo barco, hizo tambalear un proyectoque en principio tenía muy buena pinta. “En algún momento pensé en cambiar el nombre de la banda, intentar hacer borrón y cuenta nueva, pero una vez había recuperado la serenidad, pensé que eso sería una estupidez. Que había vida para Wolfmother con ellos y también sin ellos”.

Dave Sardy, productor de “Wolfmother”, dejaba su silla para que la ocupara Alan Moulder. “No quería que nada intercediera entre lo que había sido mi pasado más reciente y lo que, en cambio, supone de positivo para mí, tanto nuestro presente como lo que será nuestro futuro. Quería huir de toda comparación, que todo oliera afresco, a algo mucho más saludable, y fue por esa cuestión que también decidimos cambiar de productor”. Uno de los cambios más sintomáticos, ha sido la sorprendente evolución en la forma de cantar de Andrew Stockdale. Más matices y una mayor versatilidad. Un punto de inflexión importantísimo en su carrera. “Durante los últimos tres años he aprendido mucho. Me he dado cuenta de que mi voz albergaba otras posibilidades, he descubierto que había cosas que podía incorporar al uso que hacía de ella. Antes cantaba prácticamente todas las canciones igual, y ahora el tratamiento cambia de una canción a otra. Engeneral todo es mucho más rico, ya que en nuestro primer disco abusábamos de un exceso de linealidad”. Si con su homónimo debut, se les acusaba de copiar a Black Sabbath, ahora Led Zeppelín podría ser su norte. “Las influencias siempre están ahí, y quien te cuente otra historia te estará mintiendo. Es algo que sale de manera natural, inconscientemente. Nadie debe esconder dónde está su escuela. Y claro, Led Zeppelin es uno de esos grupos que están siempre revoloteando por nuestra cabeza. ‘In The Morning’ es un buen ejemplo. En cambio, ‘Far Away’,con esos teclados y las voces que hay al principio de la canción, me recuerda más a The Beatles. En nuestra gira americana nos empapamos mucho de la magia de los cuatro de Liverpool”.

En 2006 giraron junto a Pearl Jam, y coincidierontambién en ese ruedo con My Morning Jacket. Una oportunidad que supieron aprovechar. “Durante la gira con Pearl Jam, los chicos se portaron muy bien con nosotros. Ellos veían nuestros shows, y eso a nosotros nos hacía felices.En vez de añadirnos presión, nos aliviaba el que ellos estuvieran a un lado del escenario. Eddie Vedder me invitó varias veces a cantar con él ‘Hunger Strike’,una canción que me trae muy buenos recuerdos”. El título del álbum invita también a elucubraciones, aunque nunca diría de dónde proviene esa idea. “Desde hace un año más o menos, hago clases de yoga. En una de ellas hicimos una pose llamada ‘cosmic egg’, y entonces pensé, que ya lo tenía. Era como una pose fetal. Para mí eso simboliza, en parte, el futuro, y eso me hace ser optimista”.