Ha visto la luz en nuestro país en DVD el documental “Neil Young Journeys”, dirigido por Jonathan Demme. La película se rodó durante los dos últimos conciertos de la gira que Neil Young hizo del disco de “Le Noise”, aunque sigue a Young desde la ciudad en la que nació hasta esos conciertos, hablándonos durante el trayecto sobre su vida y su trayectoria.

Esta es vuestra tercera película juntos. ¿Cómo fue la primera vez en la que trabajásteis?
(Jonathan Demme) La primera vez que trabajamos juntos fue cuando Neil escribió la canción “Philadelphia” para la película del mismo nombres. Nos conocimos después de un concierto en Nueva Jersey, de la gira con Booker T. & The MG’s. Fue un espectáculo increíble. Fue entonces cuando le pregunté a Neil que si me tendría en mente si alguna vez necesitaba algo filmado sobre su música. Así que cuando grabó con Crazy Horse en los Complex Studios de Los Angeles nos pusimos en contacto y lo filmé. Después me hice un gran fan de “Greendale” en directo, antes de que Neil hiciese esa película. En algún momento empezamos a hablar sobre lo bueno que sería hacer algo juntos, sobre todo teniendo en cuenta que me gustaba tanto y tanto “Greendale”. Hablamos mucho sobre hacer películas, sobre el estilo y otras cosas. Entonces, le llamé al cabo de unos seis meses o un año y le dije: “¿No crees que deberíamos hacer esa película”? Eso nos llevó a una discusión sobre las canciones que estaba grabando entonces para el brillante “Prairie Wind”. Llegué a escuchar algunas de las canciones y salimos volando hacia allí. Estoy contento de decir que realmente era algo que había estado soñando: volar hacia Nashville y rodar aquello.

¿Estás contento entonces con lo que ha acabado siendo “Neil Young Journeys”?

(Neil Young) Fue una celebración de la gente y de nuestro tiempo. Gente real del campo. Estuvo muy bien.
(Jonathan Demme) Era un proyecto enorme. Nunca es un trabajo fácil, pero no se trataba de filmar un concierto durante una gira o algo así. Neil y los músicos ensayando durante un par de semanas. Manuel diseñando ropa especial para todo el mundo que usarían sobre el escenario. También teníamos un inmenso y precioso telón tras el escenario. Así fue como filmamos la actuación dos veces y eso fue todo. Filmar aquello era un fín en si mismo. Formamos a un equipo únicamente para rodar todo aquello, y lo hemos hecho nuevamente. Queremos que todo lo que hagamos sea totalmente diferente a todo lo que hayamos hecho antes.

¿Cómo fue el proceso de preparación de las partes en las que Neil Young aparece contando su historia?

(Neil Young) No hubo preparación porque yo estaba en mi antiguo barrio y se trataba solamente de ir hablando y recordando cosas. Cada vez que íbamos a un lugar, era algo así como: ¿bien, nos has traído aquí? Ok. Y yo contaba lo que tenía que decir mientras Jonathan estaba en el asiento delantero. En el fondo era como hablar con un amigo.


¿Las actuaciones musicales de Neil Young fueron dirigidas de alguna forma?

(Jonathan Demme) No, por supuesto que no. En mi opinión, Neil es un cantautor por inmersión. No se trata de que cante una canción, sino que se mete dentro del protagonista de la letra y nos cuenta la historia desde ese punto de vista. Así que lo único que nosotros buscamos es, si es que tiene sentido, usar una cámara y una iluminación lo suficientemente orgánicas para captar esa historia y esa personalidad concretas.


¿Saber que te están grabando, afecta tu actuación en el show?

 (Neil Young) Me gusta pernsar que es como si las cámaras no estuviesen allí, quedarme con la canción y cantarla de la mejor forma. Vivo en la canción y para mí no existe nada más en ese momento.

¿Has visto la película?

(Neil Young) Sí, y sé que es un gran trabajo, pero verla una y otra vez no ha sido divertido.