MondoSonoro Entrevistas

BERRI TXARRAK

El sentido de la vida

Cantaban Delirium Tremens a la paradoja de nacer y morir de la misma manera: llorando. No tiene por qué ser cierto, pero mayor y más concreto consuelo encontramos en la música como puente entre ambos extremos. Es la propuesta que sirve de hilo conductor al quinto disco del ahora trío navarro Berri Txarrak, “Jaio. Musika. Hil” (Nacer. Música. Morir).

“El título es un homenaje a la música y a nosotros mismos como partícipes de ella. Desde que somos críos vivimos la música en sus diferentes formatos, tanto componiendo como escuchando o comprando discos, yendo a conciertos… Nacer y morir es algo que todos hacemos pero para algunos la música está ahí en medio, y nos referimos a la música como algo fuera de modas o estilos. De hecho pensamos poner en el título ´rock and roll´ en lugar de ´musika´ pero preferimos huir de las etiquetas en favor del concepto”. Un concepto que agrupa doce canciones de amplia trayectoria, como cuenta Aitor Goikoetxea, batería de la banda y vértice del trío con Gorka Urbizu (guitarra y voz) y el bajista Mikel López. Concebidas en su Lekunberri natal, grabadas en Eraso con la complicidad de Karlos Osinaga, mezcladas en Kansas con Ed Rose (The Get Up Kids, Motion City Soundtrack) y masterizadas en la ciudad de los rascacielos por Mike Fossenkemper.

“Que no puedas expresar algo por pensar diferente a otras personas es muy triste”

“Es el primer disco después de la salida de Aitor (Oreja, ex-guitarrista de la banda), como trío, grabado fuera de nuestro entorno habitual… el primero en muchos sentidos. Siempre nos ha gustado el lado simple de las canciones, esas que van al grano y huyen de la excesiva instrumentación, de todas maneras no solemos pensar a la hora de hacer los discos si las canciones son de una forma o de otra, aunque sí es cierto que quizá ´Libre´ fuese nuestro disco más hardcore. Respecto a Ed Rose, sólo le conocíamos por sus trabajos y su ´sí´ fue la oportunidad también para salir a hacer algo fuera, que nos apetecía desde hace mucho. Allí la experiencia fue de menos a más, al principio la relación era más que nada profesional pero según íbamos conociéndonos fue todo a mejor y al final nos quedamos con ganas de más, pero muy contentos con el resultado”. Un resultado forjado a base de la rabia veloz de “Berba Eta Irudia”, el reposo maduro de “Oreka”, la contención metalera de “Iparra Galdu: Hegora Joan”, las llamadas contra la ablación musical de la homónima del disco, la amarga “Kezkak” o la adaptación de Galeano en “Breyten”. Un resultado asimismo agradecido con ellos mismos y con los demás. Si hace diez años Deabruak Teilatuetan homenajeaban a un grupo generacionalmente anterior a ellos y básico para entender el rock euskaldun como eran M-ak, ahora es el trío pamplonica el que tiene la oportunidad de descubrir para los más jóvenes la existencia de los Deabruak mediante la colaboración de su ex-vocalista Aritz en uno de los temas más sobresalientes del disco, “Iraultza Txikien Asanblada”. “Nos parecería muy bonito que fuera así. Es un grupo que siempre nos ha gustado y además tuvieron algo de ´malditos´, ya que gustaban a todos pero nunca acabaron por explotar. Sería muy bueno que los chavales que no les conozcan descubriesen a los hermanos Ubeda y compañía”. En resumen, un trabajo que proporciona las coordenadas de los actuales Berri Txarrak: más melódicos y tranquilos que nunca y sobre todo viviendo momentos dulces tras un trabajo incansable de más de una década, jalonado por experiencias como el mes que han pasado recientemente en tierras mexicanas y nicaragüenses y que relatan a través de su página web. “No nos imaginábamos llegar hasta aquí cuando empezamos hace diez años. Nos lo hemos currado muchísimo, con cada disco hemos superado los setenta conciertos al año. Lo de México y Nicaragua ha sido increíble: convivencia entre los tres, ir a un lugar totalmente nuevo, encontrarnos en algunos sitios con que la gente tenía nuestros discos, dar en Toluca el concierto más salvaje que hayamos hecho nunca…”. Una carrera de fondo que se desentiende de aquellos que se empeñan en hacer de la censura un instrumento con el que fabricar buenos y malos. “Lo que no te mata te hace más fuerte. No sabemos si volverá a suceder pero nunca hemos querido darle demasiada publicidad porque los que promueven esta clase de cosas se regocijan en ello. Que no puedas expresar algo por pensar diferente a otras personas es muy triste. Aunque ahora estemos más preparados de lo que lo estábamos antes sabemos que la liebre puede saltar en cualquier momento. La libertad de expresión debería ser para todos, y la cosa es más grave cuando las acusaciones vienen de medios de comunicación cuya labor debería ser trabajar en favor de este derecho”. Triste que en los tiempos que corren nos tengamos que despedir con frases tan antiguas como la última de Aitor. Al fin y al cabo, una necesidad más que un deseo.

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R.E.M.

EL SENTIDO DE LA VIDA

ESTOY EN EL TAXI. ME DIRIJO POR LA AUTOPISTA HACIA LA CIUDAD DE LOS RASCACIELOS. ES MEDIODÍA Y HA DEJADO DE LLOVER. NUEVA YORK ME DA LA BIENVENIDA EMBRIAGÁNDOME CON SUS OLORES, ABRO LA VENTANILLA DEL TAXI PARA PODER IMPREGNARME DEL AMBIENTE QUE SE PALPA EN CADA UNA DE SUS CALLES. ESE MICROUNIVERSO DE RAZAS, CULTURAS, ESTILOS DE VIDA, MARGINALIDAD Y OPULENCIA. TODO A LA VEZ, SIN DISIMULO, SIN TRAMPA NI CARTÓN. CIERRAS LOS OJOS EN EL CENTRAL PARK Y EVOCAS “EL PALACIO DE LA LUNA”, ACUDES AL PUENTE DE BROOKLYN Y TE IMAGINAS A WOODY ALLEN DANDO DE COMER A LAS PALOMAS. SUBES A UN TAXI Y DESEAS ENCONTRARTE AL LOCO DE TRAVIS CON SU CRESTA MOHICANA Y SU MISIÓN DIVINA. NUEVA YORK ES TANTAS COSAS, NUEVA YORK ES PAUL AUSTER, ES SCORSESE, SON LOS RAMONES, TELEVISION, WARHOL, LA VELVET, ABEL FERRARA, LIZA MINELLI, LYDIA LUNCH, LOS DICTATORS, LOS NEW YORK DOLLS, ES SONIC YOUTH, ES BROODWAY, EL MADISON, PUBLIC ENEMY, BEASTIE BOYS, EL DIVINO VILLAGE CON SUS CALLES REPLETAS DE UNIVERSITARIOS, PERO POR PRIMERA VEZ NUEVA YORK VA A SER DURANTE UNOS MINUTOS EL ESCENARIO DE LA MATERIALIZACIÓN DE UN SUEÑO: ENTREVISTAR A MICHAEL STIPE.

Tantas emociones de golpe saturan los sentidos. Te aturden, te desorientan. Si te da por reflexionar, acabas por verte reflejado en uno de esos enormes besugos que da vueltas en la pecera del restaurante, esperando su inevitable destino. La escenificación es perfecta; los Monty Phyton lo sabían muy bien y por eso la utilizaron en su excepcional película. Michael también ha estado reflexionando durante todos los meses previos a la edición de este “Up”. Reflexionando sobre el hecho de que, con “New Adventures in Hi-fi”, los de Athens se habían metido en un callejón sin salida que creativamente no les llevaba a nada. Reflexionando sobre lo cerca que está de los cuarenta (¿recordáis el capitulo “La Edad Madura” en la película de los cómicos ingleses?) él, que lo tiene dinero, prestigio, toda una corte de admiradores y aduladores capaces de aplaudir cualquier pedo que se tire, lo tiene todo y no tiene nada. No tiene nada si no es capaz de demostrarse a si mismo que es capaz de crear, de ser un artista, de innovar, de no repetirse. Por eso, yo también reflexiono y decido que este es el disco más Michael Stipe de todos, porque en un trabajo que nace de un pulso interior. Ese pulso que necesita como agua de mayo para ver, que la existencia no es tan absurda como dar vueltas en una pecera. Es la misma necesidad que tuvo Bono cuando editó “Achtung Baby!”. La diferencia es que, para mí, ese es el mejor trabajo de los irlandeses, mientras que “Up” no es el mejor disco de R.E.M., aunque sí es el mejor disco anti-R.E.M. Lo es porque deja atrás la etapa, un tanto anodina, que marcaron sus dos últimos trabajos. R.E.M. han cruzado el umbral de una nueva dimensión, un nuevo universo repleto de texturas, una verdadera orgía para los sentidos. De la delicadeza a la exasperación, de la belleza a la oscuridad áspera y difícil. Un disco que, como le sugiero a Michael, precisa de varias escuchas para ser totalmente asimilado (desgraciadamente yo tan sólo he gozado de una precipitada ocasión para hacerlo, antes de realizar la entrevista).

Michael Stipe viste falda tibetana. Sus uñas están pintadas de negro brillante y su cabeza está recién rasurada. Parece algo cansado, pero aún mantiene la compostura. Es consciente de que debe cumplir con las obligaciones promocionales que conlleva la edición de “Up”, su enésimo álbum y el primero sin Bill Berry. Apenas cambia de posición, pero yo sé que, aunque no se mueva del sofá, Stipe acaba de dar un gran paso adelante.
“Bueno, normalmente con R.E.M. hay que escuchar varias veces un disco, diez veces o más, para que lentamente empieces a entender lo que es cada canción. Este disco creo que musicalmente es muy diferente. Líricamente quería que fuera un disco hecho sin miedo, quería que si la canción era triste fuera realmente triste, si el tema era romántico, que fuera realmente romántico, no cínico, no autocompasivo, no irónico, sino realmente romántico. Si escribía un tema de amor, iba a ser un tema de amor jodidamente bueno y si escribía un tema triste iba a ser jodidamente triste. Quería que todo fuera extremo. Y la música también es más extrema, porque ahora somos un grupo de tres miembros, no tenemos batería, Bill ha dejado el grupo y al perderlo, al principio del disco, nos arrojó a Mike, Peter y a mí en medio del caos y la confusión. Fue en ese momento cuando tuvimos que decidir lo que este cambio traería a nuestra música, así que decidimos sentirnos liberados y dejar que eso afectara al disco. Así que ya desde el principio, antes de que Bill dejara el grupo, empezó como un disco experimental. Ninguna guitarra, ninguna batería. Y después de que Bill dejara el grupo se volvió todavía mucho más experimental. Mientras que en otros discos pasados hacíamos música pop empujando los límites cada vez un poco más con cada canción, intentando llevarla más y más arriba, con este disco eso se tambaleó y se rompió en pedazos”
.

Cierto. Todo parece haberse roto en pedazos, pero de ese proceso de ruptura ha salido un excepcional paso adelante. R.E.M. han dejado de ser un cuarteto, debido a los problemas de salud que desde hace años venían persiguiendo al bueno de Bill, problemas que le han obligado a abandonar definitivamente a sus colegas. Como afirma Michael, su ausencia provocó un cambio en el planteamiento del disco. Un disco cuya ausencia de guitarras nos sugiere que Peter no ha participado demasiado y que ha sido Mike Mills, el multi-instrumentista, quien ha tendido los puentes de encuentro necesarios para la puesta en común de ideas. Cuando le digo a Michael que da la impresión de que, en este último trabajo, él corta el bacalao más que nadie (también co-produce junto a un colaborador habitual de la banda, el ingeniero de sonido Pat McCarthy ), se apresura a negarlo. “¿Más que Mike y Peter? No, no… Estamos los tres, junto con Pat con el que co-producíamos. El grupo entero, Mike, Peter y Bill, ja, ja… quiero decir Mike, Peter y yo”. Mi buena educación me obliga a creerle, pero la intuición me dice que Michael ha dado mucho más de él en este disco que -¡atención!- en ninguno de los anteriores… “Estoy cansado de la música que es cínica, de la música que es irónica, de la música que es autocompasiva. Quería hacer un disco que fuera muy honesto y muy artístico. Había cosas que quería investigar, cosas como la religión, la ciencia y en cómo ambas se unen. Si te fijas, ambas parecen estar en la mayoría de las mentes de la gente como cosas muy separadas y no hay manera de que se junten. Yo creo que están equivocados, que la mentalidad de que todo en el mundo es o blanco o negro y de que todo en el mundo es o conservador o liberal, o demócrata o republicano, o católico o judío… ¡Eso es mierda!, las cosas no son blancas o negras, ¡son grises! Y hay toneladas de grises. La mayoría de las cosas son una mezcla de bueno y malo, o de bueno, malo y locura… No hay una sola persona que sea totalmente buena o totalmente mala, o totalmente loca. Cada uno de nosotros es una combinación de bueno, malo y locura y la cuestión es cuál de ellos llega a la cima, cuál nos equilibra como personas. Estas son las cosas que quiero investigar”.

Michael está lanzado. Me mira muy fijamente a los ojos mientras me ofrece tabaco. Empiezo a liar un cigarrillo que tardaré toda la entrevista en acabar. Michael me acaba de dar la clave. “Up”, el nuevo trabajo de R.E.M., está repleto de grises, grises de todos los colores. Mientras, él continúa con su soliloquio. “Creo que todo el mundo intenta categorizarlo todo. Es fácil pensar que esta persona es una cosa y no otra, y las dos cosas están separadas. Creo que eso no es cierto, que no es posible, así que he trabajado en este disco para investigar dónde estas dos cosas se unen, donde se juntan y crean un nuevo color, o una nueva sexualidad, una nueva política, o una nueva religión, o una nueva ciencia. Allí es donde yo quiero ir y francamente creo que es muy interesante. Pienso que mentalmente vamos hacia eso. Dentro de veinte años, miraremos atrás y nos preguntaremos cómo pudimos ser tan estúpidos, tan ciegos para ni tan siquiera intentar pensar así”. Michael descubre sus cartas. Por encima de todo es un ser reflexivo, aun
a riesgo de parecer uno más de esos pedantes mesías de una nueva era de
paz, amor y esperanza. No se corta a la hora de implicarse, de decir con
honestidad lo que piensa. Michael es valiente, por eso le respeto
tanto,por eso le respetamos tanto. Aunque no podemos evitar pensar si la
estrechez mental del mundo que nos rodea está preparada para este nuevo
(¿?) mensaje. “Puede que sí. Si yo pienso en ello tanto como lo hago
y lo suficiente como para querer escribirlo, tengo un muy pequeño
porcentaje de influencia y de poder a través de la música. Tengo más que
otra gente, aunque sólo sea música rock´n´roll. Aun así… si puedo
meter esta idea en tu cabeza, en la cabeza de otra persona y hacer que
pienses en ello… igual la gente estará preparada para coger el
mensaje en cinco años, quizás volverán entonces, en cinco años. Igual es
muy elitista por mi parte pensar que mi opinión sobre algo es tan
importante, es muy sutil. También en este disco, igual que en todos los
discos de R.E.M., sí hay canciones tristes, sí hay canciones trágicas,
sí hay canciones sobre la muerte, memoria y pérdidas, sexo, política,
pero en todas ellas hay sentimiento, eso es lo más importante. En todas
ellas hay humor y eso es muy importante. Hay que tener sentido del humor.”

Sentido
del humor. Posiblemente éste sea el principal vínculo de los
integrantes de R.E.M. Lo que les ha mantenido unidos durante
dieciocho años. Un sentido del humor que explotaban de la forma más
gamberra cuando tan sólo eran una banda más del campus de Athens, un
sentido del humor que impidió que abandonaran durantelos tres primeros
años de constante carretera en una vieja Dodge, sin apenas pararse a
dormir o a comer decentemente. La fiesta, el pulso interior de ser
músico, de pertenecer a una banda de rock, como sus admirados The Clash,
Velvet Underground o sus paisanos B-52´s, les ha hecho llegar hasta el
lugar en el que están. Pero ese espíritu inicial se ha reconducido y ya
nada es lo que era, lo cual provoca en el fan más de un ejercicio de
nostalgia. “Sí, eso es cierto. Tu música crea diferentes sentimientos
en la gente que la escucha, lo cuál es bueno y es verdad que hubo un
tiempo en el que nuestra música fue de lo más querida por la mayoría de
gente, pero si ahora fuésemos a intentar recrear eso sería muy triste.
Creo que la gente a lo que de verdad responde es a las buenas canciones,
pero también al sentimiento y el sentimiento es siempre el mismo.
Incluso cuando intentamos hacer algo que está muy lejos de nosotros,
cuando intentamos liberarnos de nosotros mismos, cuando intentamos
abrazar los cambios, cuando ocurre lo de Bill y debes aceptar el caos,
la confusión y el cambio, como este pasado año, el sentimiento sigue
siendo el mismo, por eso sé que va a salir bien, que va a estar bien.
Creo que a la gente le encantará este disco, porque de alguna manera es
un sonido muy diferente, pero también es muy clásico, muy R.E.M. Siempre
hemos cambiado, a veces de una manera muy silenciosa, otras de una
manera mucho más dramática”
.

Yo también creo que el disco va
a funcionar muy bien. Sin duda es su mejor disco desde “Automatic for
the People”
y, con cada nueva escucha quedas más convencido de sus
cualidades. Canciones como “Airport Man”, “In the Air”, “Lotus”, “Hope”,
“Walk Unafraid” o “Diminished” son pequeñas perlas que justifican
cualquier adquisición. Una compra que, por primera vez, incluye los
textos en su interior: “Sí,es la primera vez que aparecen. Puede que
sea el reflejo de la diferencia en el grupo, ahora somos diferentes y
antes las letras las dejábamos, no estaban escritas para ser leídas,
lees artículos, lees novelas, pero no lees una película, ni lees una
canción, escuchas un tema y miras una película, pero con este disco…
es una especie de liberación. Si queremos poner las letras, ponemos las
letras. Una noche, Mike dijo que eran realmente grandes y que deberíamos
ponerlas en la carpeta. Las colgué en una pared en el estudio y las
leíamos y él dijo que deberíamos ponerlas en el disco y dije: “mmm,
vale” y Peter dijo “sí, claro”. Y lo hicimos y estoy contento de que la
gente las pueda leer, estoy orgulloso de las letras, creo que son muy
buenas. Ahora la gente las puede leer y ver qué piensan de ellas”
.

Michael
ha crecido y mucho. En la cuneta quedó sacrificado aquel muchacho
tímido e introvertido capaz de enfermar escuchando el “Horses” de su
adorada Patti Smith. Ahora es mucho más fuerte. Se siente más capaz y
seguro y eso se refleja en sus ideas, pero ¿qué cree que entenderán sus
fans? “Creo que los fans que no hablen inglés como primera lengua se
van a asustar un poco porque mi voz es difícil de entender aunque hables
inglés, aunque seas americano, aunque vivas en mi misma calle, porque
hablo y canto diferente a la mayoría dela gente, así que tampoco serán
claras para el resto, pero es especialmente duro si no hablas inglés
como primera lengua. Así que creo que la gente estará contenta de que
salgan los textos. Alguna gente va a decir ¡pues, vale! La mayoría,
creo, leerán las letras y escucharán las canciones y dirán ¡guau, están
realmente bien! Honestamente creo que hay algo realmente bueno, porque
son muy radicales, son canciones muy radicales y creo que a la gente le
gustarán”
. Un radicalismo poco explícito en unos textos que, una vez
más, evitan el tratar temas de contenido político. “Es porque siento
que es muy difícil escribir buena música sobre temas de contenido
político, aunque si te fijas creo que las letras de “Up” son mucho más
políticas que cualquier otra cosa que hemos hecho, pero es algo muy
personal. Es política del individuo. Es el cambiar a las personas una a
una, más que barrer gobiernos enteros o movimientos enteros, uno a uno.
Es una política muy callada, pero es más radical en este disco, debido a
que las ideas son muy radicales”
. Ideas radicales, planteamientos
melódicos arriesgados, grandes canciones influenciadas por los ambientes
espaciales a los que Stipe da forma en su “privilegiada” cabeza. ¿Se
puede pedir más?. Sí. Que vuelvan a pensarse eso de no girar durante
este año. ¡Por favor!.

“Up” está publicado por WEA.

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