“El fluido García” es mucho más que el sexto largo de Sidonie, es sobre todo una vuelta a lenguaje en el que el trío se encuentra más cómodo: la psicodelia, pero no lo hacen ni aupándose en la electrónica de sus primeros pasitos, ni tampoco en la luminosidad de “Shell Kids”. Definitivamente, “El fluido García” es otra cosa.

La sobremesa con Sidonie se desarrolla una calurosa tarde de verano en la terraza de mi casa de forma distendida y por tanto algo caótica. En un momento de la entrevista Marc afirma que están muy contentos con la acogida que está teniendo su primer single, “El bosque”, y que en general los comentarios que han recibido son del tipo: “¡Hombre!, vuelven al “Shell Kids””. Una afirmación que a mí se me antoja aproximada, pero incorrecta. “El fluido García” es un regreso descarado a la psicodelia que había sido borrada del mapa en “Costa Azul” y “El incendio” , sus dos anteriores trabajos, pero no se desarrolla de la misma forma que en su último disco en inglés. “El fluido García” es un disco más áspero, rugoso, incluso por momentos oscuro y desapacible, y además está aupado a base de cortantes riffs y un desmelene instrumental hasta ahora inédito. Ellos lo achacan al uso del castellano y a que ha sido grabado en riguroso directo, los tres juntos y a pelo, pero a mí me da la impresión de que hay algo más. Que a pesar de ser un disco de referentes suena de forma genuina a Sidonie y, lo hace como nunca antes lo había hecho. Sin artificios, sin complejos, con descaro, pericia y una inteligencia melódica a la que no estamos muy acostumbrados. (Axel Pi, batería) “Que suena a Sidonie es el mejor piropo que nos pueden echar y también es llegar a un punto deseado. Que alguien diga que puedes ser referente de un sonido, es brutal”. (Marc Ros, cantante y guitarra) “De hecho ha sido una pequeña decepción ponerle un tema a alguien y pensar: ‘ahora va a entender el vínculo que hay con The Doors, con Hendrix, Zeppelin’… y cuando dicen: ‘es muy Sidonie’, pensar ‘¡mierda!’ (risas)”.
Se abre la veda y los comentarios sobre las diferentes canciones que componen su nuevo trabajo, caen como las hojas en un otoño que se resiste. Todos estamos de acuerdo que no es un disco de primera escucha, que canciones como la ya mencionada “El bosque”, la instrumental “Negroni”, “Carnaval”, “Perros” y sobre todo “La huida” le dan un punto de dureza que lo alejan de la amabilidad melódica de “El incendio”, y en un visionario fogonazo se me ocurre pensar que este disco es como el retrato de Dorian Gray. Un reflejo en el que sentirse joven, aguerrido y fuerte… (Marc) “Confieso que el otro día en la prueba de sonido del último bolo que hicimos en Figueres, cuando tocábamos las canciones nuevas, pensé: ‘estoy orgulloso porque lo que estáis escuchando soy yo’. En cambio cuando estaba tocando las canciones de ‘El incendio’ tenía la sensación de mostrar algo de lo que soy capaz de hacer, y esa es la diferencia”. Una diferencia que tiene su colofón en una clásica suite de cuatro piezas titulada “Bajo un cielo azul de papel celofán” que se me antoja como una de las canciones más logradas jamás realizada por el trío maravilla, desde su preciosa y epatante intro a capella a la muestra de bella psicodelia sobre la que se desarrolla. (Marc) “Yo no digo que seamos los mejores haciendo voces ni los más capaces, pero sí que somos el grupo que más se preocupa por las armonías vocales, y esa canción está escrita alrededor de tres voces. Eso es algo que en este país solo hacían Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán. Aparte de ellos no conozco a nadie más”.

Como es verdad que el elogio debilita, me da por ponerme un poco malicioso e insinuar, a lo largo de la charla, hasta qué punto hay algo de cálculo consciente en este cambio de rumbo. Diría que es más que posible que, de haber seguido por la melodiosa senda de canciones como “Por ti”, “A la vera del mar” o “En mi garganta”, el número de acólitos a su causa hubiera aumentado sin descanso, pero esa entelequia llamada prestigio se hubiera resentido un poco. Ellos lo niegan y Marc me convence de ello. De hecho siempre han trabajado de la misma forma y tras componer una primera canción, en este caso “El bosque”, ha sido este tema el que ha marcado el devenir del resto del disco. “Si me hubiera salido un tema AOR, posiblemente el disco hubiera cogido esa senda”, afirma Marc, y todos defienden que, hasta la fecha, siempre han estado en la misma sintonía, que nunca Jesús y Axel se han encontrado a disgusto con el camino que trazaba Marc como principal compositor de la banda. (Axel) “Lo fascinante no son los millones de coincidencias que hemos tenido los tres, que parecen incluso resultado de algo sobrenatural, pero que existe. Lo bonito de verdad es que vivamos un momento en el cada uno tiene sus deseos y, cuando los compartimos, nos damos cuenta de que son los mismos. Sea por lo que sea cada uno de los tres después de ‘El incendio’ desea liberarse de un corsé pop, con el que ya se ha trabajado, para dedicarse a algo que cree que es lo que más domina y con el que más conexión tiene con el resto de los miembros del grupo, y ese algo es la psicodelia. Ocurre que venimos de hacer una gira en formato trío en el que nos dimos cuenta de lo importante que era estar los tres compartiendo un background musical con el que solo nos podemos conectar entre nosotros y con el que te sientes muy arropado”. Jesús Senra (bajista y voces) remata la jugada con una de esas frases lapidarias que me dejan sin argumento. “Yo no sé cuál es el mejor disco de Sidonie, quiero pensar que este es el mejor, pero lo que sí tengo claro es que es un álbum muy especial. Siempre será ‘El fluido García’ de Sidonie, y también sé que es el disco más libre que hemos grabado. Libre de acción, libre de movimiento”.

Una libertad por la que tienen que pagar el precio de la duda, pues todos me confiesan su preocupación por ver cómo va a ser recibido entre el público. (Axel) “Bowie decía que cuando sales de un estudio de grabación con dudas, eso es bueno, esas dudas son buenas. Significa que no has hecho algo convencional”. Unas dudas que no se van a despejar hasta que el disco vea la luz a finales de octubre, e incluso puede que ni entonces, pues no es descabellado pensar que, por las características de este trabajo, sea su obra de más largo recorrido. “Nuestro peor enemigo ahora mismo es la impaciencia”, apunta Marc sin faltar a la verdad y de paso añade: “Si no llegamos a la gente es que la habremos cagado. Todo tipo de arte es comunicación y si falla esa comunicación es que no te has expresado bien y la has cagado”. Una frase tan contundente que a día de hoy todavía resuena en mis oídos.

Todo esto sirve para dejar bien claro que, con “El fluido García”, la banda barcelonesa ha abierto un nuevo capítulo en su carrera. Y lo ha hecho hasta tal punto que, para la grabación del disco, decidieron contar tan solo con sus inseparables Blind Joes (Santos Berrocal y Fluren Ferrer) y prescindir de anteriores colaboradores. Un borrón y cuenta nueva que también ha afectado a todo su equipo de directo, incorporando, eso sí, a un nuevo guitarra, David T. Guinzo (Catpeople, Templeton, Tuya) y prometiendo una gira muy diferente a lo realizado hasta la fecha. (Marc) “Tenemos ganas de que la gente presencie nuestro nuevo show como si se hubiera tomado alguna píldora de la felicidad sin necesidad de hacerlo. Bueno, el que quiera va a sumar lógicamente (risas). Queremos que el espectador viva una experiencia única ya desde el momento en que entre en la sala”. (Jesús) “Este disco se presta mucho a acompañarlo de un envoltorio bonito y psicodélico y estamos trabajando en ello”. (Axel ) “Esto lo vamos a ver a partir de noviembre que es cuando empezamos con nuestra gira de presentación, y quiero destacar que, desde siempre, hemos llevado el mismo show ya fuera en una sala pequeña o un gran festival, y es obvio que no ganamos el mismo dinero o que incluso perdemos, pero siempre hemos pensado que la persona que viene a verte a una sala pequeña tiene derecho al mismo show y no le puedes ofrecer menos”. Pues que empiece la función.

“El fluido García”
se publica el próximo 20 de octubre vía Octubre/Sony BMG.

Cosas que quizás no sabías…

-El título de “El fluido García” lo propuso Jesús (bajista) al resto de la banda tras leer en un artículo en El País sobre la vida del escritor Enrique Gaspar y Rimbau, quién se adelantó a H.G. Wells en la invención literaria de la máquina del tiempo. En la novela “El fluido García” hace que los pasajeros no rejuvenezcan cuando viajan hacia atrás en el tiempo.

-El diseño del disco, incluyendo la portada, está realizado con collages hechos por el propio Marc Ros. No ha utilizado ningún programa informático si no tijeras, pegamento y su colección de libros, revistas y postales antiguas.

-Al finalizar la grabación de la intro a capella de la canción “Bajo un cielo azul de papel celofán”, Fluren -unos de los productores del disco y que participó con su voz en la grabación de esa intro inicial- confesó a la banda que acababa de vivir su mejor momento como productor y arreglista de su vida.

-A la hora de elaborar por separado el orden de las canciones de este disco, Marc y Axel coincidieron en todas las canciones excepto una, sin embargo el orden trazado por Jesús era totalmente distinto.

-Los artistas que han mantenido viva la llama de la psicodelia dentro del seno del grupo e igual han dado pie de forma inconsciente a su nuevo disco han sido Kaleidoscope, Forever Amber o July.

-La primera vez que Axel pensó que Marc podía ser una gran letrista fue cuando escuchó la canción “Fascinado”. Jesús, sin embargo, pensó que el tema se refería a él.

-La canción preferida de Marc es “Giraluna”, en cambio Jesús prefiere “The Sheltering In The Sky” y “Sidonie Goes To London”.