Líder de los catalanes Madee y parte indispensable de Ghouls’n’Ghosts, Ramón Rodríguez vuelve a descubrirnos lo que se esconde en su interior bajo el alias de The New Raemon. Ahora, con la ayuda de un grupo de buenos amigos, publica “A propósito de Garfunkel” (B-Core, 08).

Aunque lo primero que llame la atención es que, en The New Raemon, Ramón Rodríguez cante en castellano, acaba siendo sólo un detalle más en esta aventura al margen de su grupo de (casi) toda la vida. Autobiográficas, sencillas y muy cercanas, así son las composiciones del catalán. La otra cara de “L’Anctartica”, su último disco hasta la fecha con Madee. “Es la misma historia vista desde la distancia, con un tono más conciliador y mostrando mi lado más vulnerable. Empecé a escribir las canciones mientras grabamos ‘L’Antarctica’ en Sant Feliu de Guíxols. Cuando Madee editó el disco en octubre, ‘A propósito de Garfunkel’ ya estaba completamente escrito. Puede que este álbum sea más íntimo que los anteriores por el hecho de haberlo escrito íntegramente en castellano y por la sencillez que decidí utilizar tanto en el lenguaje gramatical como en el musical. Entiendo este trabajo como un reflejo de un momento importante después de estar hecho un impresentable por darle prioridad a las desdichas. Es una autocrítica y un intento de aceptarse sin complejos para hacer del tiempo que pase por aquí mucho más agradable para toda la gente que me rodea”.

De todos modos, el proyecto de The New Raemon cambió radicalmente con la entrada de diversos amigos de Rodríguez (Ricky Falkner y Ricky Lavado de Standstill entre ellos). De un puñado de canciones íntimas a un disco con banda. “Se invitaron ellos mismos. Este proyecto surgió de una noche de esas de estar tomando unas copas de más entre amigos. Yo estaba sumido en otro momento plasta de bajón existencial y a Falkner se le ocurrió la idea de retarme a hacer un disco en castellano para alegrarme el cuerpo. A partir de ahí la broma se fue haciendo más grande y tomó casi el tono de apuesta: ‘Si escribes un disco en español, yo te haré de productor’, así que acepté y me puse manos a la obra. Ricky Lavado me envió un sms un par de meses después, no sé cómo le llegaron las canciones, supongo que porque se las pirateó Falkner. En el sms se leía lo siguiente: ‘Me flipa The New Raemon. El batería oficial soy yo, ¿sí o sí?’. A Jordi Mora lo conocí hace un tiempo y siempre había mucho respeto mutuo y ganas de colaborar. Añadiré que la química entre ellos tres es enorme, todo ha sido muy fácil y divertido”.

Para completar la lista de amigos implicados, debemos destacar el trabajo del dibujante Martín Romero, que ha sabido dotar de cuerpo al universo de un Ramón Rodríguez renacido de sus cenizas. “Martín ha capturado muy bien el rollo de las canciones y tuvimos varias reuniones en las que discutíamos el significado de las mismas y partes de ellas que la gente desconoce. Incluso le llegué a pasar fotos de cada una de las personas que aparecen en las letras para lograr el mayor parecido posible con la realidad. El mensaje de cada canción está muy claro. Guste más o menos el tono que utilizo, lo bueno que tienen es que no me escondo detrás de ellas”. De cara al futuro quizás sea complicado distribuir la creatividad entre Madee, The New Raemon e incluso Ghouls’n’Ghosts; quizás habrá que tener disciplina y las ideas claras. “La solución es marcar en la agenda las fechas de composición para cada proyecto, así no te haces un lío. También diré que ya hace algunos años que Madee componemos en el local improvisando y como mucho me traigo un riff de casa y poco más”. Y ya que estamos con Madee, ¿se han pronunciado respecto a “A propósito de Garfunkel”? “Son muy fans todos. En serio, me han felicitado y hasta los veo en primera fila en algunos conciertos cantando las canciones a grito pelao. Es bonito poder compartir esto también aunque ellos estén en el otro proyecto. Madee somos muy amigos todos, por algo llevamos juntos tantos años”.