Conversamos con Jose G. Izkue, lider de la banda arrasatearra, con motivo de la publicación de su quinto LP, “Funeral Económico”.

En primer lugar decirte que el disco me ha parecido excelente, muy en vuestra línea y al mismo tiempo, con una brillantez en las composiciones y en el acabado general y una concisión en los mensajes y en las estructuras que me parece poco menos que prodigioso. Es complicado (y probablemente inútil) establecer comparaciones entre vuestros discos, cuando todos ellos son tan inconfundiblemente del “desvän” y están tan mimados y minuciosamente acabados, pero me atrevería a decir que “Funeral Económico” es el más redondo y mejor pulido de todos ellos. Y por ahí quisiera empezar, ¿cómo ubicas tú “Funeral” dentro de vuestra carrera? ¿Cuál ha sido la inspiración y la línea de trabajo que os ha llevado a crear el disco?
Yo, sinceramente, más allá de las típicas frases hechas promocionales, siento que es el mejor disco que hemos hecho. Puedo entender el componente nostálgico asociado a nuestros primeros discos pero como compositor principal e independientemente de sus diferentes estilos, creo que el nivel de calidad de las canciones ha ido a más con cada uno de ellos.

De hecho, dentro de vuestro canon de exigencia, me parece un disco “fácil” e incluso adictivo.
Pienso que con la edad aprendemos a cribar con mayor acierto aquello que merece la pena y a tener paciencia para dar una oportunidad a las cosas que en un primer momento no nos habían convencido. De esa manera hemos construido un disco lleno de pequeños detalles que el oyente debe ir descubriendo poco a poco con cada escucha. Quizá venga de ahí esa sensación de adicción que comentas.

Así es. Pero al mismo tiempo, es un disco muy conciso. Las canciones son muy cortas. Todos esos detalles están muy concentrados y se te pueden escapar muy fácilmente en las primeras escuchas.
El hecho de que las canciones sean tan cortas es totalmente intencionado. No me gusta divagar en los discos, y cada vez trato de ser más conciso en lo que dejo grabado. Esa definición se va dando según vamos grabando y creando el disco pero es muy importante para nosotros tener claro desde un principio lo que queremos hacer, y contar con un planteamiento estético de partida. Es algo a lo que antes no daba importancia y también he aprendido con el tiempo, fijándome en otros artistas.
En nuestro disco anterior, “Simplicis”, trabajamos un concepto de integración de los arreglos. Lo que hice fue afinar las cuerdas de la guitarra en tonos no convencionales, de forma que tocando al aire suenan acordes para los que necesitarías poner los dedos. De esta manera, puedo tocar el sonido de dos guitarras diferentes con las cuerdas de una sola. Es algo que uso en muchas de mis canciones y que en “Funeral Económico” he explotado especialmente, de manera que prácticamente todas las guitarras están grabadas en una sola toma. Por otro lado creé una serie de riffs al bajo de aire casi “progresivo” que han dado mucho juego para desarrollar las partes de bajo y de batería de Manex y Jonás en el estudio. Ambos han aportado mucho al disco.
A nivel de temática diría que el disco es una especie de distopía musical. Tratamos de que las canciones transmitían todo el mal rollo que una gran ciudad puede producir, a todos los niveles, y de modo muy visual en algunas de ellas. El planteamiento sonoro es, por ello, necesariamente retorcido.

El diseño de carpeta de Luis Durán es realmente impactante y atractivo, pero sospecho que la razón de elegirle como ilustrador va mucho más allá de la mera estética de sus dibujos, y tiene que ver también con su visión artística y filosófica: onírica, un punto surrealista e inquietante. Adivino que existe bastante afinidad entre vosotros. Pero, ¿cómo ha sido el proceso que ha llevado a Luis a colaborar con vosotros? ¿Hasta qué punto sois fans y conocéis su obra? ¿Y él la vuestra?
Conozco a Luis desde hace muchos años y he seguido toda su trayectoria. Me impactó desde un primer momento y siempre me ha gustado mucho cómo dibuja. Y él, a su vez, era ya fan de mi primera banda, Matrona Impúdica. De hecho, uno de sus primeros comics –inédito aún- estaba basado en una canción de Matrona. A decir verdad, muchas de las cosas que dibuja me recuerdan a interpretaciones que la gente hace de nuestras propias letras, y veo en él una atracción similar a la nuestra por el feísmo. Sus dibujos son jodidamente extraños y desasosegantes en ocasiones, pero también pueden ser atractivos y muy bellos.

“Tratamos de que las canciones transmitían todo el mal rollo que una gran ciudad puede producir, a todos los niveles, y de modo muy visual en algunas de ellas”

Lo cierto es que vuestra música también es así, en cierta manera.
Sí, tenemos un componente feísta importante en nuestra música y estética. No tengo ni idea de dónde viene, pero bueno, es lo que me sale.
La colaboración con Luis surgió a partir de la canción “Funeral Económico”. Era originalmente un tema basado en unas disonancias de guitarra y bajo en forma de relato. La idea del mismo surgía de la situación de crisis que hemos vivido y enlazaba además con ese mal rollo en torno a la ciudad del que te hablaba. Doy una vuelta de tuerca a todas esta precariedad y planteo la posibilidad de que una funeraria decida ofrecer la posibilidad de compartir ataúdes a sus clientes. Es decir, meter dos cadáveres en un mismo féretro, con las consecuencias que eso puede tener, claro. Mi intención era hacer una letra con un punto de humor en torno a esa idea, pero desarrollarla era un trabajo de chinos para el que yo no me veía capaz. Al mismo tiempo, me fastidiaba perder la oportunidad, y ahí fue cuando se me ocurrió que podíamos hacer un cómic con esta historia, y me acordé de Luis para proponérselo. Me puse en contacto con él, le confesé que andábamos justos de presupuesto y me contestó al instante entusiasmado diciendo que sí. Luis desarrolló su propia versión de mi historia, similar pero mucho más poética. Me recordó al trabajo de mi admirado Benjamin Lacombe y sus dibujos de tripas y gusano. De mal rollo y a la vez extrañamente bello. Perfecto para nosotros.

¿Hay más referencias artísticas de otros ámbitos (pintura, fotografía…) en tus trabajo?
No me inspiro realmente en ello. Pero puede ocurrir que mis gustos artísticos se reflejen de maneras que no soy totalmente consciente. Si me pongo a pensar en ello me viene a la mente Regina Galindo, por ejemplo, una artista guatemalteca con cierta herencia del accionismo vienés, que hace cosas que estéticamente me han impactado mucho y es posible que algo haya quedado en mi inconsciente.

Ante lo impenetrable de tus letras, siento curiosidad por saber hasta qué punto aplicas técnicas como la escritura automática en ellas. Me fascinan las infinitas y ocultas posibilidades que este sistema ofrece, especialmente en el sentido de sacar a flote conocimientos y percepciones interiores de las que no somos conscientes. ¿Hay algo de esto en la imaginería del Desvän?
Sé que existe el cut and paste y me interesa. Pero yo tengo otras formas de trabajo, no tan sujetas al libre albedrío. De todas formas tengo que admitir que a partir de nuestro tercer disco me di cuenta que tener una idea, cuadrarla estéticamente en una letra y que luego se pueda cantar es algo imposible, así que ya no lo intento. Escribo la letra como a mí me gusta y luego canto lo que me da la gana, basándome en la letra original pero variando todo lo que vea necesario o me apetezca en el momento. Para eso es mía, ¡qué demonios! Una de mis fuentes de inspiración principales es la lectura de periódicos, suplementos, revistas… especialmente en la sección de sucesos e ir cogiendo palabras y frases que me gustan para luego yo utilizarlas de forma totalmente descontextualizada
Tanto es así que con el tiempo, a mí mismo se me olvida por qué escribí algunas cosas y acabo reinterpretando mis letras y hallando nuevas y mejores interpretaciones, o más interesantes. De hecho, ha habido fans que me han confesado sus interpretaciones y he pensado: “joder, si es mucho mejor de lo que yo había imaginado”. Eso me parece muy bueno. La poesía para mí no tiene ninguna validez si no le es útil al lector de alguna manera, para su propio beneficio.

Hablando de poesía tengo la sensación de que hay una conexión del Desvän con la visión de Leopoldo Panero ¿Es así?
La hubo especialmente en nuestra primera época, antes incluso de formar el Desvän. Leí mucho a Leopoldo en aquellos tiempos e incluso puse música a varios de sus poemas en uno de mis primeros proyectos. Llegué a conocerle y a tener una relación bastante estrecha con él mientras estuvo ingresado en el Centro De Santa Águeda. Podría contarte un sinfín de anécdotas, algunas terribles y otras casi divertidas, como aquella en la que le acompañé a entregar los poemas de un nuevo libro a su editorial, y pude ver que los eligió un minuto antes de salir de su habitación, recogiendo al azar papeles garabateados del suelo, de la basura y de la máquina de escribir. Y luego leía críticas diciendo que la elección era de una coherencia magistral y tal, y claro, me partía de risa. Da mucho que pensar sobre el modo en que funciona este mundillo.

Pasando a cuestiones más musicales, tu arrolladora personalidad como creador y como músico y el hecho de que seas el único miembro fijo desde el nacimiento de la banda, puede producir la sensación de que todo gira en torno a ti en vuestro sonido, pero me temo que las aportaciones del resto de la banda son mayores de lo que en un inicio puede parecer. De hecho, tengo la sensación de que precisamente en este último disco se da una simbiosis entre los componentes muy especial que ha dado como resultado vuestro disco más compacto, más integral, por decirlo de alguna manera. En otras palabras, que sonáis más a una banda que nunca y eso redunda en beneficio de la música… ¿Cómo te sientes dentro de la formación actual?
Agradezco mucho tus palabras, en nombre de toda la banda, porque es así exactamente como lo sentimos nosotros también. La aportación de Manex y Jonás y nuestra compenetración es cada vez mayor y yo me siento muy a gusto dentro de este proyecto. Creo que una de las claves para el buen funcionamiento de una banda es que el rol de cada uno esté claro, tanto a nivel musical como de gestión de la actividad del grupo. Uno puede ser más creativo, otro más constante y otro el que mejor ejecuta las ideas de los demás, por ejemplo, y todos los aspectos son necesarios para que esto funcione. La idea de democracia total para una banda es algo que no me convence en absoluto, creo que es un obstáculo para el desarrollo de muchas buenas ideas y termina lastrando el resultado.

25 años de trayectoria, fidelidad al sello Ale-Hop, ¿No te planteas la posibilidad de otros proyectos paralelos?
He hecho algunas pequeñas colaboraciones pero el Desvän me llena completamente y no necesito hacer nada más. En cuanto a Ale-Hop, en realidad, lo que hacemos es prácticamente una autoedición que luego ellos ayudan a distribuir. En cualquier caso, nos sentimos muy cómodos, el entendimiento es total y tenemos total libertad para trabajar, así que seguimos encantados con ellos.