Rufus T. Firefly han tomado mucho impulso en los últimos meses gracias a la publicación de su segundo largo, el sorprendente “Ø” (Lago Naranja, 12)

“Igual que en las letras, estamos abiertos a todas las interpretaciones que la gente quiera darle”. Habla Víctor Cabezuelo, guitarra y voz de Rufus T. Firefly, refiriéndose en concreto al enigmático título de su nuevo trabajo. “Queríamos algo circular que representara lo eterno. Nos gustó porque parece que define el sentido del disco”. Y de ahí a las comprensibles dudas… ¿Cómo demonios lo llamamos? “Todo el mundo dice conjunto vacío, nos parece bien”, afirma Víctor.

 “Ø” es su segundo largo, un nuevo disco que implica un gran paso hacia adelante caracterizado por el cambio definitivo al castellano, con el que ya probarían en “La historia secreta de nuestra obsolescencia programada”, EP que servía de puente hacia esta nueva etapa. “Supuso un gran cambio a nivel de sonido, a nivel de contundencia, pero sobre todo el cambio de idioma es lo que más nos ha marcado a partir de entonces”. Y en esta avalancha de nuevos enfoques, un gran aliado: Manuel Cabezalí, omnipresente guitarrista y líder de Havalina, que volvía a ejercer de productor para la banda. “Cuando escuché ‘Las hojas secas’ lo primero que pensé fue ‘joder, yo quiero que mis guitarras suenen así’. Entonces nos decididimos a hablar con Manuel”, explica Víctor. Dicho y hecho, y con grandes resultados. “(Manuel) ha aportado mogollón. Ha hecho que consigamos creer mucho en lo que podíamos hacer. Estábamos muy seguros de los temas que teníamos pero no de que fueran a sonar como suenan. De eso ha tenido él toda la culpa”.