Editors celebra su décimo aniversario con “In Dream”, el quinto álbum de una banda que ha consolidado su nuevo sonido tras haber tenido que recomponerse en los últimos años. Hablamos con un relajado Tom Smith que nos hace recordar por qué esta banda ha conseguido tanto éxito durante la última década.

¡Hola Tom! Enhorabuena por el lanzamiento de vuestro 5 álbum. No todas las bandas pueden llegar hasta este punto, ¿cómo os sentís al respecto?
Muy feliz, muy contento. Ha sido un placer grabar este álbum. No sabíamos bien hacia dónde nos dirigíamos como banda pero creo que hemos encontrado un buen camino. Estamos muy contentos.

Después de diez años, ¿cómo crees que ha ido evolucionando el sonido de Editors? Hemos escuchado bastantes sonidos diferentes de la banda a lo largo de todo este tiempo…
Sí. Creo que todos nuestros discos son bastante diferentes entre ellos. Durante estos años hemos intentado evolucionar, tratar varios estilos y no cerrarnos al post punk, aunque seguimos vinculados a esa línea. Siento que siempre hemos dejado claro que nos gusta evolucionar y trabajar con diferentes sonidos, pero las melodías y las letras siguen percibiéndose como las de siempre.
En este álbum hemos pretendido explorar bastante con el sonido, con las cuerdas, igual que hicimos en el anterior con el piano. Mucha gente dice que percibe el álbum algo más oscuro que el anterior, pero no creo que sea así la verdad… Creo que es bastante cálido.

Habéis grabado el disco en un sitio nada común, Crear, al oeste de Escocia. Cuéntanos, ¿cómo fue la experiencia de estar grabando un álbum en mitad de la nada?
Queríamos ir a un sitio en el que pudiéramos sentir que escapábamos de todo, de nuestra rutina; queríamos ir a un sitio remoto e inspirador, por eso fuimos a este sitio de Escocia en el que no había nada alrededor. Ahí no teníamos nada más que hacer excepto relajarnos y componer. En realidad no fuimos a hacer un disco, simplemente estábamos para desarrollar algunas ideas, para ver cómo fluía todo. Y cuando nos dimos cuenta teníamos el disco.

“Cuando Justin y Elliot llegaron estábamos acojonados, no sabíamos qué iba a pasar, cómo íbamos a conseguir hacerlo”.

Para “In Dream” no habéis contado con ningún productor, ¿no es así? ¿Cómo os habéis sentido al respecto? ¿Hubo mucha carga de responsabilidad o en realidad fue fácil tomar las decisiones?
Así es, en esta ocasión no hemos contado con ningún productor que nos guiara y nos aconsejara, nos hemos fiado de nosotros mismos, de nuestro criterio. Todas las decisiones las tomamos nosotros como banda, así que sin duda podríamos decir que este es nuestro álbum más real, más íntimo.

Pero supongo que no fue fácil… la incorporación de Justin y Elliot fue un movimiento bastante arriesgado para la banda. Parece que os ha salido bien, ¿no? En este disco os podemos escuchar más confiados que en “The Weight Of Your Love”, más atrevidos incluso. Dijisteis que el pasado disco fue como aprender a andar con nuevas piernas… ¿habéis sentido este disco como un simple paseo del que disfrutar?
Sí, por supuesto. Cuando Justin y Elliot llegaron estábamos acojonados, no sabíamos qué iba a pasar, cómo íbamos a funcionar como banda o simplemente si íbamos a conseguir hacerlo. Por eso el pasado álbum fue más directo: las canciones estaban ahí, las tocamos, punto. Fue como… a ver qué tal se nos da, ¿sabes? Empezar de nuevo. Con este otro nos hemos sentido mucho más compenetrados, no estábamos nada preocupados por cómo saldría. Solo teníamos que disfrutar y ha salido bien.

¿Cómo fue el proceso de grabación de “In Dream”? No os llevó demasiado tiempo tener el disco listo, ¿no es así?
La verdad es que no. Hicimos el álbum en dos sesiones diferentes. La primera fueron tres semanas antes de Navidad, y la segunda fueron otras tres después de Año Nuevo. En las tres primeras no grabamos el disco, estuvimos recopilando ideas, probando y desarrollando los sonidos. Luego, cuando ya vimos que el sonido era realmente bueno, se lo enviamos a Alan Moulder para que hiciera la mezcla, para ver cómo quedaba. Fue genial hacer el disco tan rápido, sin estar de gira ni nada, solo concentrados en esto.

Enviasteis los temas a Alan Moulder pero no estuvisteis en el proceso de la mezcla, ¿resultó estresante no poder estar a su lado cuando trabajaba? ¿O en realidad fue un método de relajación, desconectando ya de vuestra misión que fue componer el disco?
Fue una desconexión total. No necesitamos estar con él porque tras ver sus primeras mezclas tuvimos claro que nos fiábamos al cien por cien. Nos encantó su manera de trabajar, además fue muy rápido y nos permitió estar muy tranquilos. Bueno, realmente somos personas bastante tranquilas así que…

“Hacer música es lo que nos da la vida y no podríamos dejar de hacerlo nunca”.

Imagino que esa misma confianza es la que encontrasteis en Rahi Rezvani, el artista visual con el que habéis colaborado….
Por supuesto, s un artista increíble, es un genio. Además adora la banda y sabe captar nuestra esencia perfectamente. Nos entiende muy bien, así que es maravilloso poder contar con él. Desde el primer momento en el que lo conocimos se mostró entusiasmado con el proyecto, y eso fue fantástico. Sabes, a veces es bueno poder trabajar siempre con la misma persona, porque te entiende y sabe bien qué quieres, pero otras es realmente gratificante encontrar a alguien nuevo que te pueda sorprender, que te de otro punto de vista. Y eso fue lo que pasó con Rahi, nos compenetramos y nos entendimos estupendamente.

Bueno y hablando de otros artistas, ¡por fin te escuchamos en un dueto! ¿Cómo fue trabajar con Rachel en las canciones y con qué otro artista te gustaría trabajar en un futuro?
Somos seguidores de Rachel desde hace tiempo, de ella y de Slowdive, así que cuando valoramos la posibilidad de trabajar con una voz femenina pensamos en ella. Necesitábamos una voz que endulzara las canciones, así que la invitamos a pasar unos días a Escocia. Tiene una voz maravillosa, muy lírica y bastante pegadiza. En muchas canciones de este disco estuve explorando con mi voz y ella sirvió de gran ayuda y apoyo. Fue genial y compenetramos realmente bien. También nos gusta bastante el trabajo de Jon Hopkins, le escuchamos mucho, sería genial poder contar con él para alguna remezcla futura.

Vendréis a Madrid y Barcelona en el mes de noviembre, ¿cómo es vuestra relación con el público español? ¿Disfrutáis del país cuando estáis aquí?
Hemos tenido grandes conciertos en España, nos sentimos muy cómodos en vuestro país y los fans siempre son geniales. He de decir que la última vez que fuimos a Madrid estaba bastante enfermo y no pude disfrutar de la ciudad, espero que esta vez sea diferente.

Después de una década al mando de Editors, ¿qué le pides al futuro? ¿qué le pides a los próximos diez años?
Bueno, aún tenemos bastante música por sacar… Hacer música es lo que nos da la vida y no podríamos dejar de hacerlo nunca. Lo único que podemos pedir es seguir estando así… se podría decir que vivimos un sueño del que no queremos despertar.