El zaragozano de adopción Eric Cihigoyenetche presenta su segundo trabajo en formato largo como El Brindador. En “A Clearing In The Land” (El Brindador/Gilda/Ta-Ta Boom!, 17) el músico aumenta ambición, y también remarca poderosamente esas peculiaridades que lo convierten en un artista diferente.

¿Qué hay de nuevo en “A Clearing In The Land” con respecto a anteriores referencias (un álbum y algunos singles/EP’s si no me equivoco) de El Brindador?

Básicamente, este disco se desmarca de todos los demás ya que ha sido muy madurado y llevado a cabo en su mejor versión posible. Gracias al trabajo de producción de Edu y Cristian, las canciones han llegado a un nivel que en general nunca había experimentado en discos anteriores.

¿De dónde ha venido la inspiración para grabar las nuevas canciones? ¿Cuáles han sido los principales inspiradores de estas ocho nuevas canciones?

Pues si quieres te cuento las canciones… “At The Break Of Dawn” habla de un hombre que espera al amanecer desde la noche… está despierto mientras la gente duerme, le hace la noche. “Full Speed Ahead” habla del pasaje entre vida y muerte, algo sobre lo cual billones de seres humanos han fantaseado. “Big Sur” habla de meditación, una meditación que se le va de las manos al protagonista. “Landing in Harcha” es un homenaje al sitio dónde crecí, con mucho cariño. “Fandango” es una historia de amor entre dos personas eternas. “Overrated Conversation” trata de la imposibilidad de ser otro y quizá de desconfianza. “Spotlight In A Maze” habla de un tío que de repente pierde la fe. “Still In The Traffic” podría ser la historia del mismo tío, inmóvil en medio de los coches y todavía atontado por su epifanía. No sé de dónde me vienen esas historias, no sé realmente ni por qué ni cómo escribo canciones. Es un poco como una meditación. Cantar canciones me lleva a otro nivel de conciencia, y solo he encontrado este medio para llegar a tal punto.

¿Hay algún motivo especial para haber incluido solo ocho canciones en el disco?

Había escrito muchas canciones desde que sacamos el disco anterior, y se han quedado estas ocho… Recuerdo que cuando nos decidimos a grabar éstas, tenía muchas dudas, veía el ambiente general de las canciones muy cargado, canciones lentas… luego empezamos a grabar las demos del disco con Edu, y se me fueron las dudas casi instantáneamente.

¿Cómo, dónde y con quién ha sido grabado “A Clearing In The Land”?

Hemos grabado en los estudios “El Cariño” de Edu Baos y en los estudios “Puk !” de Cristian Barros. Han hecho los dos un inmenso trabajo de producción, han cosido vestidos de orfebrería para las canciones, las han pulido hasta sacarles un brillo radiante. También hay que hablar del gran trabajo de mezcla realizado por Borja Lasala en su Omnidynamic Studio de Mozota. Ha hecho un trabajo increíble, estando siempre muy disponible y a la escucha… una buena parte del sonido del disco viene de allí. El disco lo masterizó Javi Róldon en Vaccum Mastering, que es una referencia, todo el mundo reconoce su gran trabajo, y es un tío majísimo ¡Chapeau Javi!

Hay mucha sensibilidad y cierta fragilidad implícita en tus canciones ¿De dónde crees que vienen esas cualidades? ¿Qué tiene que tener, en tu opinión, una canción para que sea de El Brindador?

Hay mucha sensibilidad y fragilidad, sí. Soy así, en definitiva, y las canciones que hago, antes de todo, las hago porque me sienta bien hacerlas. Entonces es normal que resurja esta fragilidad, no trato de esconder nada. No sé lo que tiene que tener una canción para que sea una del brindador. Creo que lo fundamental es que tenga ganas de cantarla y tocarla. Si pasa esa prueba, ya la adopto.

¿Cuáles son las expectativas reales que tienes con este disco? ¿Piensas más de manera local, en torno a Aragón, o esperas lograr cierta repercusión general más allá de la comunidad?

Ojalá te pudiera decir que hay muchas expectativas. Estoy muy orgulloso de este disco y lo voy a defender, intentaremos salir de Aragón, e intentarlo en Francia también. Hay opciones, es difícil pero hay que intentarlo sí o sí.

Cristian Barros, David Garcia (Libi) y Pablo Jimenez conforman ahora mismo el proyecto junto a ti mismo ¿Dirías que son los músicos que te acompañan para dar forma a tus canciones o sois más un grupo al uso?

Somos claramente un grupo. Escribo las canciones pero luego las arreglamos juntos, cada uno busca su sitio en la canción. Nunca me ha gustado que me corten a la hora de tocar con otros proyectos, así que yo tampoco lo hago tampoco. Y también hay que decir alto y claro que los tíos que tocan conmigo saben lo que hacen y empiezan también a ver por dónde van los tiros conmigo…

En ese mismo sentido… ¿Cómo es el habitual proceso de composición de El Brindador?

Suelo componer las canciones enteras, y una vez que la canción me parece lo suficientemente avanzada, se la enseño a los demás. A la tercera vuelta ya estamos tocando todos esa nueva canción. Luego claro, poco a poco vamos ajustando cosas y tal, pero globalmente es así.

El Brindador es un proyecto que ya viene de bastante atrás en el tiempo ¿Cómo ves ahora, en perspectiva, la trayectoria de todo esto?

Pues, para un tío que viene de otro país, que casi no hablaba el idioma, y que conocía a tres personas contadas al llegar a vivir a Zaragoza… ¡¡Me parece que está muy bien!! Si no hubiera decidido venir a España, creo que no habría hecho este tipo de música… Estaba en otras cosas antes, y descubrí esta faceta de mí mismo que no conocía y que he desarrollado hasta hoy.

¿Dirías que es un proyecto que va lento pero seguro? Cocinado a fuego lento, podríamos decir…

Hombre, rápido, rápido… no va. Pero lo importante es seguir con ilusión y seguir produciendo música de calidad. Luego estamos todos en una edad que ya no tenemos veinte años y eso complica las cosas: tenemos más responsabilidades y tenemos que gestionar muchas cosas a la vez. Y eso cuesta tiempo… Este disco, está claro que lo hubiéramos podido grabar en cuatro días y mezclarlo en tres, pero no hubiera sido ni la mitad de lo que es hoy. Somos pastores de pocas ovejas, pero las cuidamos mucho.

Echando definitivamente la vista atrás, cuéntame cómo, cuándo y por qué surgió este proyecto…

El Brindador nació porque ya hacía un tiempo que vivía en Zaragoza y cada día me apetecía más tocar en un bar o donde fuera. Entonces cogí una acústica y pensé que tenía que hacer canciones que se sostuviesen solo con una guitarra y mi voz, y de allí salieron las primeras canciones. Todo ha sido porque necesitaba tocar, y como no conocía a nadie, pues empecé conmigo mismo. Luego, entraron Cristian, Pablo y Libi de una forma muy natural, y sin apenas darnos cuenta de que estábamos montando un grupo.

El caso es que llevas ya tiempo instalado en Zaragoza, tanto que te has hecho un huevo definitivo en la escena musical de la ciudad y cuentas con numerosos proyectos paralelos, además de El Brindador ¿En qué otras iniciativas estás metido y cómo compaginas y distribuyes el tiempo para todas ellas?

Si, toco con varios otros grupos, y empieza a ser un poco rompecabezas para organizarme y tal, pero lo voy llevando. Siempre he tocado en varios grupos, desde que empecé a tocar con grupos es así… El primer grupo en el que entré es el proyecto de Daniel Garuz, antes se llamaba DA, ahora es Daniel Garuz. Este chico es un ejemplo de constancia, un gran letrista y un guitarrista como para tener vergüenza a su lado. He aprendido mucho y, sobre todo, disfrutado mucho tocando con él, su último disco “Época” es un discazo, poca gente habla de él en la prensa y tal, y me parece una lástima. Es un tío con mucho talento. Luego toco con Underdogs, proyecto de César Varela “El Gallego”, una especie de garaje psicodélico donde nos intercambiamos los instrumentos cada dos por tres. En el grupo también toca Alex de Calavera. Me encantan las canciones de César, tocar allí es como “a ver qué va a pasar”… Siempre pasan cosas, está muy guay, es como estar en una cuerda tendida entre dos montañas con un cubata en la mano, y no sé cómo, pero siempre cruzamos sin caer. Acabamos de grabar un disco de diez temas con Borja Lasala otra vez, estamos terminando las mezclas ahora mismo, a ver si para el invierno está. El último grupo en el cual entré se llama Van Occupanther, y es el proyecto propio de Borja Lasala, quien viene de Big City. Las canciones que escribe son increíbles, es una especie de Wilco pero más alocado, con toques raros, canciones de desarrollo, muy muy bien pensadas melódicamente… Tocaremos el 8 de julio en la Lata de Bombillas con Sheriff y Dream Lover, Miguel Irureta, bajista del grupo y leader de Dream Lover ha creado un evento Facebook para la ocasión: el “viejoven fest 17” y ya ha empezado a difundir unos visuales del evento que si los ves… vas.

Y ya para terminar… ¿Cómo funciona en directo El Brindador? ¿Prefieres tocar con banda o en solitario?

Tocar solo se suele hacer porque no tienes otra alternativa, empecé así porque no tenía otra alternativa. En mi caso ha sido muy formador a todos los niveles, pero es absolutamente incomparable con la sensación de tocar con el grupo. La diferencia es abismal ¿Tú sólo con tu guitarrica o cuatro tíos con batería, bajo, teclados y guitarras? Dame lo segundo hasta la saciedad por favor.