Quince años de carrera dívidido entre tres dan un lustro de formación estable y sin fisuras. Tranquilidad, sosiego y reconocimiento conforman un panorama dulce en el que todo parece encajar, quizás incluso demasiado. Uno echa de menos cierta tensión en “Wilco (The Album)” (Dro), pero es que ya no somos tan jóvenes.

Últimamente me he ganado la enemistad de los más acérrimos seguidores de Wilco con mis comentarios a raíz de la edición de su séptimo largo de estudio y su reciente concierto en Barcelona. Pero, ¡qué le vamos a hacer! Ya me hubiera gustado a mí, que los he defendido a muerte ante mis compañeros de redacción, haber colmado expectativas con sus dos últimos trabajos.

“Nos interesaba explicar el momento tan dulce que como banda estamos viviendo”

No ha sido así. Aunque ya de entrada, no me gustaría que nadie malinterpretara mis opiniones. Tanto “Sky Blue Sky” como “Wilco (The Album)” son trabajos más que correctos. Lo suficientemente buenos para mantener en el candelero de la actualidad a la banda de Jeff Tweedy y que los focos de la atención no se desvíen hacia otras propuestas. Pero hay cosas que han cambiado y mucho en el universo Wilco y es más que posible que sus integrantes piensen que para mejor. No en vano se encuentran en el momento más tranquilo de una carrera reconocida hoy por casi todo el mundo.

“El nuevo disco refleja a la perfección lo unidos que estamos en estos momentos”

Es ya un lustro el que podemos hablar de una formación estable y sin fisuras que además parece tocar con los ojos cerrados. Aunque ese dominio escénico pueda dar, en ocasiones, la impresión de cierta mecanicismo en las acciones. 
Para hablar de todo ello nos desplazamos a los camerinos del Auditori de Barcelona horas antes del inicio de su último concierto de una exitosa gira española por escenarios de similares características. Por lo visto el premio gordo de entrevistar a Jeff Tweedy les ha correspondido a los medios que han acogido su último trabajo de forma más calurosa, mientras que para los más tibios, como nosotros, nos ha correspondido el premio de consolación del bajista. Un voluntarioso y educado John Stirratt que, cual fiel escudero, se mantiene junto al líder desde los remotos tiempos de Uncle Tupelo. Pero no vamos a hablar del pasado. Vamos a hablar de su recién editado nuevo trabajo, que parece ya desde su nombre hacer balance de una carrera que acumula la friolera de quince años. “Bueno, más que hacer balance pienso que el nuevo disco refleja a la perfección lo unidos que estamos en estos momentos. Lo que más nos interesaba era explicar el momento tan dulce que como banda estamos viviendo”. ¿El más dulce de estos quince años? “Déjame pensar… Sí, creo que sí se podría decir que es el momento más tranquilo, hubo momentos en los noventa y anteriores que también lo fueron y tienes que tener en cuenta que cuando se está creando una banda siempre hay cambios y los cambios pueden dar lugar a tensiones, pero podría decir que siempre ha habido momentos tranquilos, al principio, a la mitad de nuestra carrera. En realidad no sé si ahora estamos a la mitad del camino, espero que sí y que quede mucho más por recorrer juntos (risas). ¿Sientes por tanto que estamos ante la formación definitiva de la banda? “Eso espero y eso quiero pensar. No veo porque no debería ser así. Es ya mucho tiempo el que llevamos juntos y no puedo hablar por los demás pero de verdad espero que sea la definitiva”. Y tanta estabilidad, tranquilidad, complicidad y buen rollo ¿Cómo afecta a vuestra música? Lo digo porque ya lleváis dos discos en los que los medios tiempos son mayoría y en los que echo a faltar canciones más rápidas, rockeras o duras? “Bueno, si miras atrás te darás cuenta que el primer álbum tiene más medios tiempos que ningún otro. Con esto quiero decir que siempre ha sido una característica de la banda. Sin embargo para este disco queríamos hacer algo más basado en el rock, pero no teníamos ni idea de cuál iba a ser el resultado. Simplemente salió así en el proceso. En ocasiones no puedes cuestionarte las cosas cuando están pasando, simplemente suceden”
Tras el primer round hagamos un pequeño paréntesis. Primero para aclarar que no es ni de largo un disco rockero y máxime cuando hay en él canciones con los tempos de “Deeper Down”, “One Wing”, “You And I”, “Country Dissapeared”, “Solitaire” o “Everlasting Everything”. No es tampoco un disco excepcional, aunque esté bien tramado y mejore con cada nueva escucha. Como decía en su crítica es mejor que “Sky Blue Sky” en el sentido de que no hay canciones que destaquen tanto las unas sobre las otras con lo que parece más completo, pero es peor en el sentido de que no aportará el mismo número de clásicos a su repertorio (para mi gusto, pueden quedar como tales la más experimental o rarita “Bull Black Nova”, con esos extraños arpegios del genial guitarrista Nels Cline, y la preciosa “I’ll Fight” con esa acertada reiteración de los fraseos a los que cabe añadir una steel guitar que le da ese toque country que en mucho momentos ha caracterizado a la banda. Tampoco ellos han hecho demasiado por fundamentar o defender el disco durante sus actuaciones, tocando de dos a tres temas del mismo por bolo. Iniciemos pues el segundo round de la entrevista. ¿Porqué tocáis tan pocas canciones del último? Es poco habitual. “No es que no queramos que se vea primero todo el disco en Youtube, no es eso. Tan sólo es que nos hemos dado cuenta que preferimos ofrecer a la gente lo que quiere oír, ofrecer un concierto que resulte especial” ¿Significa eso que del disco que más orgullosos estáis es “A Ghost Is Born”? Porque es el álbum del que más temas estáis tocando. “No te sabría decir cuál es mi favorito. No soy objetivo ni la mejor persona a la que preguntar porque la verdad es que me resulta un problema ser objetivo con los diferentes discos, sobre todo cuando no fueron divertidos”. ¿Quieres decir que antes, y muy especialmente cuando estaba Jay Bennett en la banda, la música de Wilco nacía más del conflicto o la confrontación de ideas y ahora todo resulta más plácido y sencillo? “No, creo que ese aspecto de la relación Jay-Jeff se ha exagerado por la película (se refiere al documental “I´m Trying To Break Your Heart”). Ambos trabajaron mucho y de una manera muy cercana, había armonía. Me parece que existe la idea de que Jay propiciaba situaciones dramáticas para hacer grandes creaciones y en realidad la mejor música que hizo fue en momentos de armonía. Es otro aspecto que puedes ver en la película que es falso”. Ahora que Jay Bennett ya no está entre nosotros ¿Qué crees que aportó a la banda? “Cuando llegó sin duda cambiamos. Hubo una completa evolución y nos convertimos en una banda de experiencias colectivas, ´Summerteeth´ y ´Mermaid Avenue´ son un ejemplo de esto. Con ´Summerteeth´ empezamos a intervenir más en el trabajo de post-producción y Jay tuvo una profunda influencia en todo ese proceso”. Desde fuera dais la impresión de ser muy perfeccionistas. “Para nada (risas). Al menos no comparados con otros grupos. La verdad es que Jeff no presiona demasiado. No sientes que esté presionando para nada. Te podría decir que incluso yo puedo llegar a presionar más que él en algunos sentidos”. Y por último, aunque no me gusta hacer este tipo de preguntas, esta vez no puedo resistir a hacerla: ¿Y esa portada? “En realidad nunca hemos hecho una portada graciosa y queríamos hacerlo, probamos con cosas de los sesenta, fotos de coleccionista y pensamos que sería divertido sacar algo así, esa imagen con las sillas, el pastel, etcétera. Me parece que es congruente con el momento que estamos viviendo, guste o no”