Ya tenemos entre manos “Republicafrobeat Vol. 4: Mujeres” (Kasba Music, 17), el cuarto volumen de una serie con la que descubrir a artistas interesantes del mundo del afrobeat. En esta ocasión las protagonistas son mujeres. Nos cuenta más al respecto el Dj y uno de los responsables del proyecto Dj Floro.

Has vuelto con un nuevo volumen de Republicafrobeat. ¿Estás orgulloso de lo conseguido hasta ahora?
Los componentes de la Asociación AfrobetaProject a la que pertenezco, junto a Sagrario Luna y Javi Zarco, estamos orgullosos de llevar más de quince años haciendo actividades relacionadas con la difusión de la música que creara Fela Kuti: el afrobeat. Hemos publicado varios discos (cuatro Republicafrobeat, un tributo a Fela de bandas españolas, dos singles, uno digital y otro en vinilo), un libro (“Fela Kuti, espíritu Indómito”), escrito por Sagrario Luna, y participado en diversas actividades como las Felabration. Estamos muy contentos de haber tenido ideas y de haber podido llevarlas a la práctica.

Ahora le dedicas un disco entero a las mujeres, muy lúcidas a la hora de luchar por sus derechos. ¿Qué peso le has dado al mensaje reivindicativo y qué peso a su música?
Creo que en este volumen van ligados los dos conceptos, en alguno de los anteriores había grupos con letras menos trascendentes. Muchas de las participantes son mujeres africanas que residen en el continente o están en la diáspora, y viven una situación todavía más difícil que los hombres, que en muchos casos son los causantes de sus problemas.

Si tuvieras que destacar a una de las artistas por encima del resto, ¿con cuál te quedarías, si es que eso es posible?
Me quedaría con dos: Oumou Sangaré y Sandra Izsadore. La primera, porque es una de las grandes cantantes africanas y una de las que más años lleva luchando por la emancipación de las mujeres africanas. Y Sandra porque gracias a ella Fela creó el afrobeat, al introducirlo en la filosofía de los Black Panthers y Malcolm X, durante su visita a Los Angeles.

¿Cuántas canciones de las que aparecen en el disco encajan en una sesión de Dj Floro?
Creo que todas, depende del momento. Por ejemplo la canción de “Juno & Darrell”, formaría parte del inicio o finalización de la sesión por el tempo que tiene. Muchas veces también la observación de las reacciones de la gente me lleva a planteármela de otra forma, además siempre he tratado tanto en mis compilaciones, como en mi trabajo en Radio 3, incluir temas bailables en los que solamente falta cuadrar los beats y el tono. Pero también me gusta dejarme llevar.

Siempre has apostado por las músicas del mundo en un sentido amplísimo y no como etiqueta musical. ¿De qué países has aprendido más musicalmente hablando?
He aprendido de muchos, que van de diferentes países y sonidos de África a Jamaica, pasando por Brasil, Estados Unidos o Cuba, por citar los más importantes para mí.

Hace muchos años te entrevistamos para esta misma sección. ¿Cómo han cambiado tus sesiones durante los últimos años?
En concepto general de incluir músicas de varias latitudes, no; pero sí en cuanto a nuevos artistas con producciones más actuales y que contienen elementos electrónicos.

En la órbita en la que te mueves, ¿cuáles son tus grandes referentes a la hora de hablar de Dj’s tanto nacionales como internacionales?
De los de aquí, hay unos cuantos, Sr. Lobezno, DavidDj, Banana Boogaloo, Watch Tv y de los de fuera Mad Mats, Nickodemus, Quantic, Rich Medina o Andy Smith

¿Qué aportan los textos de Sagrario Luna al lanzamiento? ¿Y la portada de El Niño de las Pinturas?
Una parte muy importante, ya que pone en contexto a las artistas y sus reivindicaciones. Ella es una estudiosa de Fela, del afrobeat y de las vocalistas africanas, entre otras muchas cosas. Por otro lado, llevamos muchos años pensando que, en algún momento, El Niño de las Pinturas nos hiciera una portada para el “Republicafrobeat”. Y en esta ocasión lo hemos logrado. Nos gusta mucho el trabajo que hace. Hemos tenido la suerte tanto Sagrario Luna, que vive en Granada, como yo que suelo ir varias veces al año a esa ciudad, donde están una parte de sus grafitis, de poder contactarlo. Sentíamos debilidad por él, era el artista que queríamos que ilustrará nuestro disco.

Diría que nunca te lo hemos preguntado en esta revista, pero ¿podrías descubrirnos el germen de tu interés por la música primero y por la música con ritmo después?
De pequeño lo que escuchaba era copla y cosas parecidas que sonaban en la radio de mis padres, en mi pueblo. Cuando llegué a Madrid, después de un tiempo, empecé a escuchar rock durante muchos años y sobre todo viví intensamente la new wave. Al empezar a pinchar en la Sala Universal, de la calle Fundadores de Madrid, el abanico se abrió hacia músicas latinas, africanas, jamaicanas… Una base que me sirvió para trabajar en Suristán, donde la música que sonaba venía de todos los rincones del planeta y lo compaginaba con el funk, el soul, el blues, el rock, el afrobeat y más, que seleccionaba en mis sesiones en La Boca del Lobo, también en Madrid. En cuanto al afrobeat, cuando empecé a interesarme más fue a principios de este siglo cuando empezamos a editar los “Republicafrobeat”.

¿Recuerdas cuál es el primer disco de afrobeat que entró en tu casa y el primero que entró en tus sesiones?
Curiosamente el primero que entró en mi casa fue el disco “Fela Ransome Kuti & The Africa 70 With Ginger Baker Live!”, pero en ese momento más por Ginger Baker que por Fela, ya que lo que escuchaba era rock. Años más tarde durante mis años en la desaparecida Sala Suristán, fueron también “Roforofo” y “Zombie” del músico nigeriano y una canción de Snowboy, “Jazzakuti”.

¿Te molesta que siempre se asocie el concepto de Dj a la música electrónica?
No me molesta, además en los últimos tiempos hay Dj’s que están fuera de ese término. Y también se utiliza la palabra Dj muchas veces para designar a los que igual simplemente somos selectores.

Nos encantan canciones como “Bata Boy” o “Let’s Dance”. ¿Cuál crees que es más representativa de lo que te gusta a nivel musical?
Como he mostrado a lo largo de la entrevista, soy muy ecléctico. Me gustan las dos porque son afrobeat del siglo XXI y porque son dos grandes canciones. Pero, depende de las sesiones que haga, pueden sonar o no.