Con la irrupción de las nuevas tecnologías ha cambiado extremadamente la manera en que percibimos los sonidos que marcan nuestro pulso vital (la música, la televisión, los teléfonos móviles…) alterando, consecuentemente, la relación que mantenemos con nuestro entorno. En el pasado batería de los seminales Galaxie 500, cincuenta por ciento del dúo Damon & Naomi (estos días de gira por nuestro país) y profesor de la Universidad de Harvard Damon Krukowski –autor también de dos novelas- se ha adentrado en el mundo del ensayo con “The New Analog. Cómo escuchar y reconectarnos en el mundo digital” (Alpha Decay, 17), guía para no perdernos en la nueva realidad sónica que nos envuelve.

La gira de Damon & Naomi pasa por:
Madrid (Fun House, 6 febrero, SON Estrella Galicia)
Ourense (American Autumn Son Estrella Galicia, 7 febrero)
Bilbao (Kafe Antzokia, 8 febrero)
Barcelona (BeGood, 9 febrero)
Alicante (Teatro Arniches, 10 febrero)
Valencia (16 Toneladas, 11 febrero)

¿Qué te llevó a escribir “The New Analog”?
Tiempo atrás escribí un artículo para Pitchfork y eso fue, un poco, el inicio de todo. El artículo trataba sobre los royalties que perciben los músicos a través de la reproducción de sus canciones en las plataformas de streaming. Aquel artículo tuvo bastante repercusión, tanto es así que se me acercaron diversas editoriales interesadas en que escribiera un libro sobre el tema.

Pero “The New Analog” tiene un sujeto totalmente diferente a los royalties.
Es que rechacé todas las ofertas por escribir un libro así. No me interesaba. Hubo una editorial que, sin embargo, me preguntó sobre qué me gustaría escribir. Lo cual era una buena pregunta porque nunca antes me había planteado sobre qué me gustaría escribir un ensayo.

¿Fue entonces cuando surgió el tema sobre el que gravita “The New Analog”: cómo nos ha afectado la irrupción de la era digital?
Lo explicó en el libro. Un día vi como una mujer se caía de su bicicleta. Evidentemente, fui a ayudarla. Le pregunté qué le había pasado. Me miró, se quitó los auriculares y me explicó que se había quedado absorta con la música hasta que de repente se había dado cuenta de que venía un coche de cara. Reaccionó tarde y se cayó. La ayudé a levantarse. Me dijo que estaba bien, se volvió a poner los auriculares y se marchó. Fue entonces cuando me di cuenta de lo mucho que nos ha afectado en la relación con nuestro entorno el sonido y las tecnologías digitales.

¿Tan bestia y acentuado ha sido el cambio? ¿Tanto han afectado a nuestra sociedad el sonido y las tecnologías digitales?
Lo han cambiado todo, desde la manera en que disfrutamos de la música a la cómo nos comunicamos y recibimos la información. La grabación del primer disco en el que participé fue totalmente analógica. Era el año 1987 y para grabar un disco no necesitábamos ni números ni datos. La cinta de grabación, la mesa de mezclas y los micrófonos eran mecánicos. Grabar aquellas canciones fue una experiencia común compartida. Dean (Wareham), Naomi (Yang) y yo nos encerramos en el estudio y nos pusimos a tocar. Nada más. La tecnología de audio, ya sea analógica o digital, transmite sonidos maravillosamente humanos: emoción, música y arte. Pero el cambio a lo digital ha transformado la grabación, la escucha e incluso la forma en que experimentamos el tiempo y el espacio. Muy probablemente aún no somos capaces de comprender y asimilar por completo este cambio.

¿Es “The New Analog” una guía para adaptarnos a esta nueva realidad?
Este era uno de los objetivos, aunque tampoco quería resultar pedante. Además, el del sonido es un campo extremadamente amplio, y yo, que además crecí y he desarrollado parte de mi carrera en un mundo analógico, todo lo que sé lo he aprendido a través de la música. Aun así, a través de mis experiencias, creía que podía aportar un testimonio por momentos valioso.

¿Qué es lo mejor que ha traído la cultura digital?
Que es barata y extremadamente versátil. De alguna manera, lo ha democratizado todo y nos ha devuelto los principios del punk rock por los cuales todo el mundo, ya sea un virtuoso o sin tener ni idea, puede hacer música y grabar sus discos. En un mundo como el de la música eso es extremadamente poderoso porque eliminas a los intermediarios. Pero tampoco hay que ser ingenuo, ya que muchas corporaciones están sacando tajada de, por ejemplo, la reproducción en streaming. Por otro lado, no falta ser un excelente audiófilo para darte cuenta de que los MP3 suenan peor que los discos de vinilo de los años sesenta. Los MP3 están diseñados para sonar peor, por eso es una tecnología tan barata.

Existe cierto culto sobre lo analógico. ¿Eres fetichista de la viejas tecnologías?
Hay un hecho que es incuestionable que es que una vieja cinta de grabación no te fallará mientras que un disco duro se puede colgar y cargarse todo el trabajo que has hecho. Hay que ser realistas y admitir que intentar mantener viva la tecnología analógica en su totalidad es prácticamente imposible. Hay gente que está haciendo cosas increíbles, Jack White sería uno de los ejemplos más populares, pero la gran mayoría no tenemos ni el tiempo ni el dinero que se necesita para trabajar completamente en analógico. Pero admiro a la gente que se empeña en conseguirlo.

Tras dos novelas este es tu primer ensayo. ¿Estás trabajando en un libro nuevo?
Sí. Paralelamente al libro realicé una serie de seis podcasts titulados “Ways Of Hearing”. El hecho es que mi editor licenció el libro para que también se editara en formato audiolibro, que es muy popular en Estados Unidos. Tratándose de un libro sobre cómo nos ha afectado la tecnología digital, me puse en contacto con la empresa que iba a realizar la adaptación de “The New Analog” al audiolibro proponiéndoles que, aprovechando que el formato nos ofrecía infinidad de recursos, podíamos adaptar el libro introduciendo ejemplos de las músicas, sonidos, ruidos… de los que hablo. Pero la empresa, que pertenece a Amazon, se negó. Querían que un actor leyera el libro ajustándose exclusivamente a lo que había escrito. El podcast nació para hacer lo que no me habían dejado hacer con el audiolibro. Y de lo que hice en el podcast, llevando mucho más allá lo que ya expongo en “The New Analog”, ha nacido la idea del que será mi próximo libro.