MOGWAI MERECEN TODOS NUESTROS HONORES. PORQUE PASO A PASO HAN IDO DESARROLLANDO UNA CARRERA INTACHABLE, CON MUCHO FUTURO POR DELANTE Y CON EL SUFICIENTE PASADO COMO PARA CONSIDERARLES UNOS DE LOS GRANDES LOS ÚLTIMOS AÑOS. PERO ESPECIALMENTE POR HABERSE EMPECINADO EN SER ELLOS MISMOS, EN MANTENERSE FIRMES A UNAS COORDENADAS QUE HAN IDO MUTANDO DISCO A DISCO. “ROCK ACTION” (SOUTHJAW/PIAS/EDEL, 01) ES, COMO QUIEN NO QUIERE LA COSA, SU MEJOR OBRA HASTA LA FECHA.

Seis años de carrera han sido suficientes para descubrirnos que estos chicos de Glasgow cuentan con las capacidades necesarias para que sus trabajos estén presentes en las mejores discotecas, en las más selectas, para que su nombre aparezca destacado en las enciclopedias del rock, no solamente de los noventa, y para atrapar nuestros corazones en un puño. Porque, a su manera, cada una de las obras que han firmado se crecen con el tiempo, con las escuchas y con la simple comparación. Sus más directos competidores palidecen y palidecerán aún más cuando descubran “Rock Action”, un disco atractivo, inabarcable, rico, brillante y tan apasionado que uno necesita calma, tranquilidad y tiempo para disfrutar en toda su amplitud. Aunque no se trata de un disco complejo o difícil. Más bien al contrario, quizás estemos ante la obra más accesible de los de Glasgow. Y breve. Tan breve como pueden serlo esos treinta y tantos minutos sobrados en detalles y matices, como pueden serlo los escasos ocho temas que le dan forma. Aquí no juegan con el volumen, esto no es “Young Team”, ni siquiera ese amplio “Come On Die Young”. “Rock Action” es un disco distinto, no un disco más. Esa es mi visión, la de aquel que debe compartir su criterio entre la subjetividad extrema del fan y esa supuesta objetividad de la que debería hacer gala un buen periodista. La de Barry Burns (guitarra, teclados y otros instrumentos) debería ser distinta. Como supongo las de sus compañeros Stuart Braithwaite (guitarra y voz), Dominc Aitchison (bajo), Martin Bulloch (batería) y John Cummings (guitarra y pianos).

“Estamos encantados con el disco y está claro que es un álbum corto. Todos mis discos preferidos son cortos y lo mismo les ocurre a los restantes miembros del grupo”

Aunque volviendo a mi visión (esencialmente porque es la que prima en el tipo de texto que uno firma, aunque el protagonista no deje de ser el músico), en “Rock Action” Mogwai han conseguido equilibrar todas las fuerzas. Estamos ante un disco denso y accesible, oscuro y luminoso, pero rico, muy rico. Desde esa apertura “Sine Wave” hasta “Secret Pint”, un tema más en su línea habitual y que, en la copia de trabajo que me han enviado, responde al nombre de “The Old One” (lo mismo que ocurre con “Banjo”, finalmente titulada “Two Rights Make One Wrong”). Aunque uno se queda con “Take Me Somewhere Nice”, en la que colabora David Pajo (exSlint, Tortoise y ahora en activo como Papa M o Aerial M) y la impresionante “Dial: Revenge”, una pieza acústica, de aires juglarescos y con la inestimable aportación de Gruff Rhys (Super Furry Animals) a las voces -en galés, claro está-. En todo caso, váyanse olvidando de aquel título que iba a ser “The Most Expensive Post-Rock Record Ever”, aunque en el fondo haya algo de cierto, y apunten con letra clara el de “Rock Action”, uno más directo que nada tiene que ver con graffiteros escoceses y si con Iggy Pop y con aquel primerizo sello que los de Glasgow crearon para publicar el single “Tuner/Lower” (96) y la compilación “Ten Rapid” (97), en la que también aparecían los singles publicados en Ché, Wurlitzer Jukebox y Love Train. Entiendan que las cosas han cambiado mucho desde “4 Satin”, su Ep debut para Chemikal Underground, incluso desde “Young Team”, aquella obra magnífica de más de una hora de duración y con aquel salvaje “Mogwai Fear Satan” que se extendía durante más de quince minutos. Después llegarían las remezclas incluídas en “Kicking A Dead Pig” (editado por Eye-Q/Jet Set), el Ep “No Education=No Future (Fuck The Curfew)” y más tarde los primeros cambios con “Come On Die Young” y el breve Ep sin titular (ya saben el de “Stanley Kubrick”). Escalones todos ellos necesarios para alcanzar esa cima que es “Rock Action”. Un trabajo dos veces bueno. “Estamos encantados con el disco y está claro que es un álbum corto. Todos mis discos preferidos son cortos y lo mismo les ocurre a los restantes miembros del grupo. Esta vez, en lugar de publicar un doble álbum, hemos optado por sacar un disco corto. Entiendo que mucha gente no tiene el tiempo suficiente para escuchar un disco entero seguido. ¡Nadie puede pasarse ochenta minutos atendiendo! (risas). Así que este disco puedes escucharlo antes incluso de irte a trabajar por la mañana; eso es lo que suelo hacer yo con mis discos preferidos”. Será, supongo yo, fruto de la concreción, de que Mogwai hayan aprendido a resumir sus ideas, a no irse por la ramas y con ello impactar de forma más directa y eficaz. Porque treinta y ocho minutos para ocho temas son más bien poco. Y eso que la brevedad fugaz de “O I Sleep” ayuda al resto.

“Creo que lo que deben tener en común los grupos de post-rock es que no tienen nada de dinero”

“No, realmente las cosas no funcionan para nosotros de esa forma. La razón por la que hemos hecho temas más cortos es solamente que así es cómo ocurrió, nos salieron así. Tomamos los temas en nuestro barco y descubrimos que no teníamos ninguno que fuera largo. Cantamos encima de algunas, incluso de alguna que es realmente muy corta, de un minuto aproximadamente. Ésa (se refiere pues a “O I Sleep”) en concreto la hicimos mientras estábamos en el estudio, no la teníamos prevista previamente. Aunque te diría que hay alguna más hecha durante las sesiones. Quiero decir que no teníamos todos los temas preparados cuando entramos a grabar, aunque sí la mayoría. Hemos grabado diecinueve temas y todos son realmente buenos (risas), pero pensamos que muchos tendrían que quedar fuera del álbum para conseguir que fuera corto y que la gente pudiese escucharlo con mayor atención. Además ya sé que haremos con esas canciones que han sobrado, ¡las regalaremos! (risas). Parece que Burns está de buen humor, orgulloso de que una publicación decida colocarles en portada y de que exista cierta expectación con respecto a sus nuevas composiciones, ocho para ser exactos, que juegan con las voces más que nunca. “Eso también ocurrió de forma espontánea. Cuando escribimos las canciones, las que escribimos antes de ir al estudio (risas), nos dimos cuenta de que algunas necesitaban una voz encima. Intentamos poner voces a las máximas posibles, aunque no utilizamos todas las ideas para voces que tuvimos al principio. Además hay temas en el disco que cantamos en.. ¡espera! ¿En cuántas canciones cantamos? Igual en dos o tres, entonces nada, tampoco es tan importante (risas). Empezamos a darle importancia a las voces en el disco anterior, pero tampoco nos lo planteamos previamente”. Y ya que estamos con las partes vocales, no dejo pasar la oportunidad de comentar lo sorprendido que estoy con “Dial: Revenge”, una particular pieza en la que el galés de Gruff Rhys de Super Furry Animals se acomoda sobre un precioso manto de acústicas, dando por resultado una canción que ni siquiera sus creadores son capaces de describir con toda garantía. Lo que son las cosas. “Pues lo divertido del asunto es que nosotros tampoco entendemos lo que dice Gruff, así que… (risas). Lo único que sé es que “Dial” es una palabra en galés y por otro lado también significa en inglés ´marcar´, de marcar un número de teléfono. En galés significa ´venganza´ y por eso el tema se llama ´Dial: Revenge´… todo es un poco raro, pero no tenemos ni idea de qué va el tema, porque nunca nos lo ha querido explicar (risas). Y ya que insistíamos en la riqueza de “Rock Action”, apuntemos que a lo largo de su minutaje conviven, además de Mogwai, un buen puñado de instrumentos de cuerda y de viento, así como un buen puñado de invitados de los que ampliaremos detalles unas líneas más adelante. Y les aseguro que todo ello calzado de lam