Extraños, emocionantes y capaces de presentarnos un disco que parece demasiado normal y que, en realidad, no lo es. Noah Lennox (más conocido como Panda Bear) nos descubre las claves de “Strawberry Jam”, su primer disco para Domino, y cómo llegar hasta él.

Llamadme exagerado, pero realmente creo que Animal Collective son uno de los grupos más importantes de los últimos quince años. Tienen un sonido totalmente reconocible y un imaginario propio. Aunque puedes ubicarlos dentro de una escena de perros verdes, no tienen nada que ver con ningún otro grupo. Han dado bandazos de disco a disco hasta construir una música que suena a nueva, y por eso en los últimos años han aparecido tantos grupos mirándose en su espejo que a veces da hasta un poco de grima. A pesar de eso, ellos han hecho oídos sordos para seguir bajo su propia influencia. Además, su directo es una de las cosas más mágicas e imaginativas que se pueden ver y uno de los pocos capaces de cambiar tu concepción de lo que es y debería ser la música. “Strawberry Jam” es otro paso adelante en su sonido.

“Siempre he escuchado cosas distintas, nunca he sido un obseso de la música”

Más directo, más fresco, concreto y a la vez más rebuscado y sutil. Quizá por eso no han sido pocos los fans que se han decepcionado un poco en las primeras escuchas. Parecía seguir el lado más pop de “Feels” dejando a un lado sus momentos más marcianos. Nada que ver. “Creo que es muy distinto a ‘Feels’, sobre todo en cuanto a sonido. El de ‘Feels’ era algo acuoso. En este hemos hecho un esfuerzo en no repetirnos y ofrecer algo más seco y puntiagudo, más agresivo. También es una reflexión de hacia dónde hemos estado yendo estos dos últimos años, en los que hemos tocado y trabajado mucho. ‘Feels’ era como unas extrañas vacaciones de la realidad, un lugar donde sentirnos bien. No quiero decir que ahora las cosas vayan mal, pero no puedes estar en éxtasis de alegría todo el tiempo. Lo que habíamos hecho en los dos últimos discos era grabar en directo una pista que servía como base sobre la que añadir un montón de capas después.

“Lo que veo que me emociona en música tiene mucho que ver con la repetición”

En éste hemos intentado hacerlo más parecido al directo. Para mí es mucho más agresivo, más difícil, pero la principal diferencia es que, aunque en este también usamos guitarras, ‘Feels’ era principalmente un disco de guitarras, y en este hemos intentado esconderlas con instrumentos electrónicos. ‘Feels’ era como nuestro disco rock, ya sé que suena raro, pero…”

. Simplificando, si “Feels” fue el disco rock de Animal Collective, “Strawberry Jam” podría entenderse como su disco pop. “Es raro porque mucha de nuestra música ha sido así. A mucha de la gente que nos había descubierto con ‘Feels’ no le gusta porque sienten que es un disco demasiado pop, pero de la única manera que le encuentro sentido a eso es fijándote en el tratamiento de la voz, que no está escondida por efectos ni por el volumen. Cuando lo escuchas por primera vez te das mucha cuenta de esa diferencia, pero cuando lo haces repetidamente te das cuenta que los arreglos de las canciones no son para nada pop”. Gracias a esa primera impresión, “Strawberry Jam” es un disco que va cambiando con las escuchas hasta romperte la cabeza con mil y un ruiditos imposibles. “Esos sonidos son cosa de Brian (Geologist). Tiene una sensibilidad muy particular para este tipo de cosas y hace muchas grabaciones de campo marinas, animales y así. Al final esos sonidos que graba en el agua son muy locos, y parecen extraños ruidos electrónicos (risas). Si no fuese por eso, podríamos ver “Strawberry Jam” casi como una vuelta al sonido de sus primeros discos, “Spirits They’ve Gone, Spirits They’ve Vanished” y “Danse Manatee”. “Estuve pensando en ello hace poco. Siempre hemos querido ir adelante con cada nuevo disco, y me di cuenta de que lo que hacemos ahora me recuerda un poco a ‘The Spirits They’ve Gone’. Es como si hubiésemos hecho un círculo y ahora volviéramos al principio, a un segundo principio. Suena un poco cursi, y nosotros no hemos intentado realmente hacer ese ciclo, pero ahora mismo tengo la sensación de haber vuelto. Espero que eso no quiera decir que estamos muertos creativamente”. No hay más que leer la lista de artistas que aparece en el libreto de su celebrado “Person Pitch” para ver hasta que punto Noah Lennox, igual que el resto del grupo, es una persona tan abierta de miras musicalmente que difícilmente se va a quedar atrapado en un mismo sonido. “Algunas de esas cosas son muy cursis porque es lo que escuchaba cuando iba en el coche de mis padres. Esa es la primera música que recuerdo que me emocionó. Phil Collins, cosas así. No es nada irónico, son artistas que realmente significan algo para mí”. Esa lista también cambiaba algunos días mi manera de escuchar el disco, buscando las conexiones con cada uno de los artistas que mencionaba en él, muchas veces sin éxito. Una de las conexiones más felices fue la de los maravillosos Chills. “¿Conoces esa canción, ‘Pink Frost’? Mucha de la producción de ‘Person Pitch’ tiene que ver con como suena esa canción, tiene esa especie de reberb fría, algo que también encuentras en las producciones de reggae y dub. Siempre he escuchado cosas distintas, nunca he sido un obseso de la música, comprado y escuchando música todo el tiempo. Para mí siempre ha sido más como un chocolate, algo que no comes cada día y por eso es algo especial. Nunca he estado especialmente metido en ningún tipo de música específico, pero me siento afortunado de haberme rodeado siempre de gente que sí lo estaba y en cosas distintas. Creo que igual por eso la lista es así de abierta. Es bueno intentar ser abierto porque todos los tipos de música tienen algo que ofrecer”. Y sin embargo, sí hay puntos comunes en todas esas influencias.“Lo que veo que me emociona en música tiene mucho que ver con la repetición, y la música que acabo haciendo cada vez está más centrada en desarrollar esa repetición. Al mismo tiempo, me doy cuenta de que sólo con la repetición no acabas de ir a ningún sitio, y para conseguir que todo sea nuevo, tienes que estar abierto a que sucedan cosas espontáneas, no dejarte caer en ella, sino que ésta cree una bola de energía que crezca. Eso es algo que pasa mucho en la música electrónica y también en la música pop”.