Si lo comparas con los dos siguientes discos, Provisionally Entitled The Singing Fish y Not To, que cuentan con un sonido y una produción muy específicos, A to Z es un disco en el que bullen las ideas en mil direcciones diferentes.
Sí, A to Z es la consecuencia de un montón de ideas diferentes. Creo que en este disco tener a Mike como productor me dio libertad para hacer todo aquello que me vino en gana. “Me apetece hacer un solo de mandolina”, “Quiero meter un ritmo en primer plano”,… y simplemente lo hacía. Es un disco que no se grabó teniendo en cuenta decisiones lógicas para hacer que las canciones funcionaran. En esencia me parece que la creatividad es eso, no ponerse límites, y visto con perspectiva creo que hay grandes momentos en ese disco. También hay otro factor a tener en cuenta si comparamos A to Z con los dos discos siguientes, y es que fue un álbum mucho más costoso, con un presupuesto bastante alto.

¿Fue Order For Order la canción que más atención recibió en aquel momento?
Los singles fueron B y Inventory. De hecho llegamos a hacer un videoclip para B, un vídeo divertido, sí.

¿Y tuviste algo parecido a un éxito cuando se publicó? ¿Respondió el disco a las expectativas de la compañía?
Creo que… yo no era bueno ejerciendo de solista. Me negué a tocar en directo, fue algo estúpido por mi parte, la verdad. Había tenido malas experiencias en directo con Wire, especialmente en la gira que hicimos teloneando a Roxy Music en 1979, que fue un poco deprimente porque nos costó dinero. Mi situación en aquel momento era la siguiente: no ganaba dinero de los discos, no ganaba dinero de tocar en directo y el único dinero que entraba era de los avances que nos daba la discográfica. Así era como funcionaban las grandes discográficas entonces. Así las cosas, yo pensaba que girar me iba a poner en una situación complicada con la banda, porque no iba a haber dinero para pagarles. También es cierto que en aquella época yo tenía cierta tendencia a ver las cosas en blanco o en negro, sin matices.

Así que es cierto que el sello norteamericano estuvo intentando llevaros a tocar allí y tú te negaste.
Sí, esa fue otra de las razones por las que Mike y yo nos enfadamos, porque Mike quería hacerlo. El problema era que no tenía buenas experiencias previas y para mí salir de gira era algo horrible en sí mismo que además creía que nos iba a costar dinero, así que no podía entender qué había de positivo en ello. De todas formas es complicado ponerse en el contexto de aquellos años e intentar entender qué era lo que pensaba entonces. Si tú le preguntas a cualquier banda de nuestro tiempo qué es lo que debes hacer después de publicar un disco te responderán que salir a tocarlo en directo. Es obvio, no hay discusión en eso, porque las cosas han cambiado mucho. De hecho en aquel momento Beggars Banquet tampoco me presionó demasiado cuando les dije que no íbamos a girar y por eso publiqué dos discos más con ellos, en este caso bajo el manto de 4AD. A finales de los setenta y en los primeros ochenta había grandes estrellas que nunca tocaban en directo. Así que visto desde el punto de vista actual mi decisión parece ilógica, pero es que los tiempos han cambiado mucho.

Lo que me resulta curioso es que discos tan personales como los de Wire los publicara una multinacional…
Sí, resulta extraño. Pero situémonos a principios de los setenta. Todos los grandes sellos creyeron que necesitaban tener una línea que se encargara de la música que estaba arrasando en aquel momento, el progresivo. Fue el caso de Vértigo y Phonogram, Decca y Deram, y Emi tenía a Harvest, subsellos que en teoría aglutinaban a los grupos y sonidos más guays del momento y con los que las majors intentaban hacerle la guerra a las independientes como Island y Virgin, que contaban con lo más relevante del mundo alternativo. Estoy hablando de los años setenta, no de lo que pasó diez años más tarde. Y por eso Wire acabamos en Harvest, al lado de Pink Floyd, que es algo que ni nosotros mismos entendíamos. Pero es que en Harvest pensaban que Wire éramos los nuevos Pink Floyd: a nosotros nos contrató Nick Mobbs, que fue la misma persona que firmó a Pink Floyd para Harvest.
Si miras hacia atrás con perspectiva, Wire estuvimos en los setenta en una multinacional, en los ochenta en un gran sello independiente, y a partir de la reunión del grupo en los dos miles nos autoeditamos los discos en nuestro pequeño sello, lo que de alguna forma define cada época.

“No ganaba dinero de los discos, no ganaba dinero de tocar en directo y el único dinero que entraba era de los avances que nos daba la discográfica”

Cuando años después, en 1984, This Mortal Coil grababaron una versión de Not Me, y en 1986 hicieron otro tanto con Alone, ¿se generó algún tipo de culto o especial atención hacia A to Z?
Bueno, Alone también se había incluido en la banda sonora de aquella película… ¿cómo se llamaba…?

El silencio de los corderos. Pero eso fue después.
Sí, es verdad. En su día en Beggars Banquet querían que Not Me fuera el single del disco, pero a mí no me pareció una buena idea. Luego Ivo Watts-Russell montó este proyecto y Modern English se encargaron de hacerla y fue genial. En realidad ninguno de esos discos en solitario vendieron demasiado cuando se publicaron, y esa es la razón por la que no hubo problema cuando hablé con Ivo para pasar de Beggars a 4AD, porque además los presupuestos en 4AD eran mucho menores.

Como decías antes, en 1991 se estrenó El silencio de los corderos de Jonathan Demme, que se convirtió en un gran éxito de taquilla y la banda sonora incluía un tema de A to Z, Alone. Supongo que durante unos cuantos años habrás vivido de los derechos que generó…
No.

¿No?
Y además nunca he visto la película. Intento no ver cosas que me hagan sentir incómodo.

Pero ¿llegaste a dar el ok a la inclusión del tema en la banda sonora?
No. La historia es que Jonathan Demme llegó a Beggars Banquet diciendo que tenía entre manos una película de bajo presupuesto, así que ellos le cedieron el tema por una tarifa fija que no era demasiado alta, algo que estaba entre cien o quinientas libras, más o menos. Luego se llegó a publicar una banda sonora en LP y CD, pero no se incluyó el tema. Así que no, no es que me haya hecho precisamente millonario con ese tema.

Vamos con Provisionally Entitled The Singing Fish. Leo en Allmusic: “Inspirado en parte por los experimentos de Graham Lewis y Bruce Gilbert como Dome, este disco fue un moderado ejercicio de ambient a la manera de Eno”. ¿Qué te parece esta definición del disco?
Creo que fue en 1981 que el modelo de TV Sony Trinitron se puso en el mercado. Es un poco absurdo pensarlo ahora mismo con las actuales calidades de imagen, pero en aquel momento el color era muy rico, algo de lo que se aprovechaban los documentales de la BBC. Era un momento en el que yo estaba flipado con los documentales de naturaleza y se me ocurrió que podría hacer música para ese tipo de películas. Esa fue mi primera idea. Provisionally Entitled The Singing Fish fue una especie de portfolio que me serviría para mostrar lo que podía hacer en ese sentido. Por desgracia nunca nadie me encargó nada…

¿Llegaste a contactar con la BBC o algo por el estilo?
Si hubiera sido hoy sería lo primero que intentaría hacer, pero en aquel momento lo único que se ocurrió fue dárselo a la discográfica con la esperanza de que ellos supieran qué hacer con ello. El caso es que en Wire suele entenderse que yo era el representante de la facción pop, mientras que Graham y Bruce se encargaban de la faceta experimental, lo que no es del todo cierto. Así que yo quería mostrar mi lado más experimental, o al menos que podía componer canciones que no estuvieran basadas en una línea melódica de bajo. Fue muy divertido hacer el disco. Trabajé mano a mano con Steve Parker, que ya había trabajado como ingeniero de sonido en A to Z, y tuvimos que aprender a grabar el disco juntos: había pocos planes, simplemente íbamos al estudio y registrábamos lo que surgía.

Grabaste todos los instrumentos en ese disco, ¿cierto?
Sí. Guitarras, bajo, baterías,…

El sonido de Provisionally Entitled The Singing Fish es muy peculiar y me gustaría saber si había algún tipo de norma autoimpuesta a la hora de componer las canciones.
No, en realidad no, simplemente fue una grabación muy rápida y lo-fi. Obviamente en ese momento no existía la tecnología que tenemos ahora para grabar y editar cualquier cosa en cualquier sitio. En ese contexto para crear un ritmo grababa un metrónomo cómo si fuera una caja de ritmos, porque yo era un batería horrible, incapaz de mantener el tempo, así que me las tenía que ingeniar con trucos de ese estilo.

¿Habías trabajado percusiones antes de Provisionally Entitled The Singing Fish?
No, creo que fue el momento en el que empecé a darme cuenta de que tocar la batería no era tan fácil… En Wire a Rob no le gustaba tocar percusiones, siempre marcaba la diferencia: “Yo soy un batería, no un percusionista”. Alguna había metido, creo que en I Feel Mysterious Today, pero no era lo habitual. Y a mí no me gustaba la percusión, de hecho sigue sin gustarme, por eso uso secuenciadores supongo

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