Clip -aka tras el que se parapeta el barcelonés Eduard Tarradas- es un músico libre, talentoso y “a lo suyo”, al que la madurez -y el trabajo duro y los retos imposibles- le sientan mejor que bien. Así lo corrobora con este “Magnetic Reconnection” (Seeking The Velvet, 17) en el que, saliéndose felizmente de su sonido habitual, nos propone un techno dronero, distópico y futurista que lo consolida como uno de los artistas electrónicos más valientes, eclécticos y sapientes de este 2017 que ya agoniza.

Aló Eduard, nada más escuchar los temas de este ‘Magnetic Reconnection’ en lo primero que caemos en la cuenta es que no hay apenas rastro de ese house underground UK en el que tan a gusto te encontraba antes y tan felices nos hacía en la pista de baile… ¿Qué ha pasado? ¿Evolucionar o morir?
Efectivamente, no queda mucho rastro de house ni de UK, quizás en ‘Gravity Darkening’, la colaboración con XXXY, alguien pueda encontrar algún detalle, pero definitivamente es un sonido que no predomina en mis producciones actuales por varios motivos. Creo que el principal es que el objetivo que persigo es el de un sonido más detallista, y en el techno me siento más cómodo para desarrollarlo. Intento que cada elemento tenga un carácter único mediante varios procesos, desde la creación del sonido en si hasta el procesado con varios efectos. Para poder brillar y ser protagonistas, estos elementos necesitan de producciones más austeras y repetitivas, y esto es algo que, en el house, es difícil conseguir.

Ahora, saliéndote felizmente de madre, te muestras empecinado en la consecución de un techno dronero, distópico y futurista que en este nuevo álbum prepondera y manda… ¿Cómo crees que el público va a entender este cambio?
No lo sé. Muchos amigos y conocidos ya me han dicho que les gustaba más lo que hacía antes, otros me han dicho que les gusta lo que hago ahora. Es bastante probable que este disco no guste a la gente que me seguía al principio, pero yo disfruto más en el estudio haciéndolo.

El caso, y lo más importante del asunto, es que a través de los temas de este ‘Magnetic Reconnection’ atraviesas al oyente dejándolo apabullado -abducido e hipnotizado- con tal despliegue de fascinantes pasajes analógicos, exhalando una oscuridad destellante, viscosa y metálica… ¿Era tu objetivo conseguir este efecto?
Sí, ese es el objetivo. He buscado un cierto hipnotismo mediante la repetición. En este álbum los beats llevan lo mínimo y no hay ni una sola línea de bajo como tal, lo cual hace aún más difícil que un loop que va a estar sonando un buen rato no se haga pesado. Es por esto por lo que cuidar los sonidos al máximo se ha convertido casi en una obsesión. Un kick, tal cual sale de una máquina o un sample, no funciona. Tengo que añadir capas de varios ruidos, una reverb rara, un delay sincopado creando un groove por lo bajini o lo que sea que lo haga especial, y este es el proceso que he seguido con todos los elementos que conforman los temas. El arte de la repetición es algo sobre lo que todavía me queda mucho que aprender, pero la satisfacción de encontrar ese lienzo minimalista perfecto sobre el cual poder pintar y borrar atmósferas es, ahora mismo, mi principal motivación en el estudio.

Sabemos que el álbum ha sido ideado, desarrollado y producido entre Berlín y Barcelona, ¿de qué forma crees que esto se le nota al disco? ¿Cómo ha sido la experiencia de grabarlo en los estudios berlineses de Red Bull?
La experiencia ha sido super positiva. En realidad, tenía suficientes temas para el álbum antes de ir a Berlín, pero la idea era poder producir la mitad de los tracks del álbum allí. Estuve siete días, de los cuales cinco tuve el estudio para mí. Llegué un sábado y empezaba las sesiones el lunes, así que el sábado por la tarde pasé por Schneidersladen (una tienda de modulares) a hacer unas cuantas compras, y por la noche me fui solo al Tresor, por aquello de ir entrando en sintonía con la ciudad y tal. Desde el lunes hasta el viernes hice maratones de estudio sin parar ni para comer. De estas sesiones han salido tracks muy especiales para el disco como ‘Applegate Mechanism’, ‘Gravity Darkening’, ‘Outro’ y mi canción favorita del álbum: ‘Tidal Disruption’.

Por cierto, ¿por qué has decidido publicarlo en Seeking The Velvet, el sello de Cora Novoa?
Conocí a Cora en 2015, yo había sacado el ‘Brotherhood EP’ y había funcionado muy bien, me dijo que le había gustado mucho el EP y que le gustaría que hiciera algo para el sello. Por aquel entonces tenía varios requests de sellos con peso, pero todo el mundo venía a pedir algo así como un ‘Brotherhood 2’, lo intenté durante mucho tiempo y terminé frustrado conmigo mismo porque me di cuenta de que ni podía ni quería hacerlo. Dejé de producir durante casi un año, y cuando me puse manos a la obra (enero de 2016), en un mes tenía la mitad de los temas de este álbum listos. Durante ese break creativo quedé con Cora un par de veces y me hizo un poco de coach y cuando tuve el álbum medio listo no dudé ni un segundo en mandarle los temas a ella.

¿Qué te parece el trabajo que están haciendo desde dicha plataforma multidisciplinar?
Cora es una mujer con una energía positiva y un empuje brutal, todo el mundo que la conoce lo sabe, en Seeking The Velvet uno puede percibir su personalidad y carácter en todo lo que hacen ya sea moda o música. Apoyo 100%.

Vamos al turrón. El disco contiene ocho temas, repartidos a lo largo de 38 minutos, que me da la impresión deben ser escuchados en la secuencia prevista por ti…
Es así. Aunque tuvimos que jugar mucho con el orden y qué temas iban en qué cara, ya que, por cuestiones de limitación físicas, en un vinilo de 12” solo puedes meter 20 minutos por cara y yo tenía como 18 temas candidatos a entrar en el disco. Hay temas que me gustaban mucho que se han quedado fuera del álbum ya sea porque no entraban por timing o porqué rompían el discurso metiéndolos donde sí cabían.

Pienso que todos los cortes del LP componen un relato en palpitante movimiento que se va afianzando sobre la tripa al aire de un techno detallista hasta la obsesión, amanuense y de verdad, ¿Cuánto has tardado en componer este disco? ¿Te obsesiona la vieja dicotomía entre digital y analógico?
Desde que comencé los primeros temas hasta que acabé, me ha llevado casi un año. En cuanto al digital vs. analógico, no me obsesiona mucho. Muchos de los generadores de sonido de mi sistema modular son digitales, por ejemplo. Lo que sí es verdad es que le doy mucha importancia a tener control manual sobre las herramientas que uso, se vuelve todo más intuitivo que con un teclado y un ratón.

Ahondando en los temas, creo que es como si hubieras querido recoger las viejas esencias -del techno- para resituarlas en un lar mutante -crudo, peligroso y ajeno a postureos y comercialismos- perfectamente propicio para ello, ¿estamos en lo cierto?


Es posible. Es muy difícil aportar algo nuevo a un género con tanto recorrido y tan amplio como el techno, no sé si lo he conseguido con este disco, pero desde luego lo he intentado.

Hay temas como el single -que nomina al LP- ‘Mass Ejection’, ‘Gravity Darkening’ (junto a XXXY) o ‘Gamma Ray’ a las que se les sale “el Detroit” por los cuatro costados, ¿qué nos puedes contar de ellos? ¿Cómo ha sido su proceso compositivo?
Estos temas que mencionas, a excepción de ‘Gravity Darkening’, fueron los primeros que terminé, y al principio iban para un EP. Son los tracks más pisteros del álbum. Como decía antes, todo empieza con una base bien elaborada sobre la que voy probando distintas ideas con el sintetizador modular y efectos. Cuando hago estas pruebas, siempre dejo una pista grabando y al final se convierten en una jam de 10 o 15 minutos de la que después extraigo lo que más me gusta. Las atmósferas muchas veces son colas de reverb infinitas que quedan colgadas por ahí por error, pero bien procesadas y editadas aportan algo más a los temas. A veces la intención es grabar una línea de sinte, pero termino reutilizando una pequeña muestra para añadir un elemento percusivo. En este disco todos los temas han seguido un poco el mismo proceso: primero grabo tomas largas, luego me tiro un buen rato editando y finalmente lo mezclo.

También hay pasajes más ambientales, escapistas vs. enfermizos, caso de ‘Outro’ o ‘Applegate Mechanism’… ¿En qué te has inspirado para componerlos?
Creo que precisamente en estos temas es donde menos me he dejado influenciar. Personalmente disfruto mucho produciendo temas que no son de mi género principal, probablemente porque las influencias que puedo tener son muy básicas y me suelto un poco más. Y en el caso de querer meter estos cortes en un álbum, existe el reto añadido de como aproximar su estética al relato conjunto del disco.

Por todo esto y mucho más, este álbum tiene muchas papeletas para situarte en los tops del 2017 en lo que electrónica nacional afecta, ¿es algo que te apetezca, obsesione…?
El reconocimiento positivo hacia el trabajo de uno mismo siempre apetece, pero no es algo que me obsesione. Actualmente no vivo de la música, lo cual hace que no me sienta presionado a sacar cuatro discos al año ni a que estos discos tengan buenas reviews.

Terminando Eduard, ¿cómo es -técnicamente- el nuevo directo a través del que vas a presentar este ‘Magnetic Reconnection’?
Hace un par de años que estoy haciendo directos con el mismo setup: Analog Rytm (caja de ritmos) + sistema modular y efectos. Han sido directos totalmente improvisados, que me han funcionado muy bien en festivales como el Lapsus o el Mutek Montréal. Pero para cuando presente este álbum, la idea es introducir alguno de los temas, aunque sea solo el leitmotiv, y desarrollar a partir de ahí.