La polifacética Charlotte Gainsbourg vuelve con “Rest” (Because Music/Warner, 17), un disco con el que se dispone a vencer a sus fantasmas y que se antoja su trabajo más íntimo y personal hasta la fecha. Lo presentará en Barcelona el 1 de junio, dentro del Primavera Sound.

Su vuelta se ha hecho esperar. Ocho años han pasado desde que Charlotte Gainsbourg publicase “IRM” (09), su último largo de estudio. “Soy muy lenta trabajando y siempre estoy liada con más cosas aparte de la música, por lo que necesito disponer de mucho tiempo para dedicarme a ella. Después del disco en directo [“Stage Whispers” (11)], a Connan Mockasin [músico de gira de Charlotte y uno de los productores del nuevo disco] y a mí nos entraron ganas de volver a tocar juntos. Después de la gira decidimos tomarnos un descanso, y fue cuando aproveché para ponerme a escribir letras propias. Él creaba las melodías y yo les ponía letra”. Aquí nace “Rest”, un disco con el que la hija más inquieta de Serge Gainsbourg y Jane Birkin se enfrenta a bocajarro con sus miedos y complejos infundados por unos progenitores demasiado talentosos. “Me sentía muy frustrada con los trabajos anteriores. Sé que es culpa mía y que el hecho de haberme puesto siempre el listón demasiado alto tiene que ver con mi padre. Siempre he cuestionado mucho mi talento a la hora de escribir en francés. Antes prefería cantar en inglés precisamente para evitar compararme y que los demás tampoco lo hicieran. Siempre hubo un enorme influencia en lo que concierne al aspecto musical, pero nunca a los textos”. De hecho, fue Etienne Daho, el primero en animarla a escribir sus propias letras en francés. “Solía decirme ‘haz las cosas tú sola! ¡Inténtalo!’. Siempre me animaba diciéndome que era capaz de hacerlo, que solamente tenía que ponerme. ¡Y mira si han pasado años hasta que me he decidido! De hecho, tiene mucho que ver el periodo en el que acababa de mudarme a Nueva York, hace ahora tres años, cuando por fin dejé de preguntarme constantemente si era lo suficientemente buena o no escribiendo en mi idioma. Cuando canto en inglés es fácil esconderme. Hay algo de demasiado honesto y directo cuando se hace en tu idioma. Siento que cuando canto en inglés lo hago de manera casi accidental. Digamos que como nunca estaba del todo segura de lo que escribía –nunca he dominado el inglés a la perfección– sentía que tomaba cierta distancia con los textos”.

Su mano derecha Beck fue otro de los músicos que la animaron a implicarse a fondo en el proceso compositivo de las canciones. Esta vez, sin embargo, la musa de Lars von Trier ha optado por arrimarse al productor de música electrónica SebastiAn, a quien ha encomendado la mayor parte de las labores de producción. No es casualidad. “Tenía ganas de jugar en este disco con un sonido de bandas sonoras y dotarlos de una atmósfera angustiosa en la que hubiera también elementos líricos. Por una parte contaba con referencias de películas de terror como El resplandor, pero también con las melodías orquestales de cintas como El desprecio o composiciones más grandiosas a lo Hitchcock. La idea era de hacer a algo de brutal. Algo que contrastara con mi voz pequeña y frágil”.

“Rest” habla de amor, de desamor, de sentimientos encontrados, pero sobre todo, de pérdidas. “La muerte es un tema que siempre está presente en mis discos. Es algo que me perturba enormemente, aunque supongo que es un miedo universal. Imagino que tiene mucho que ver el hecho de haber perdido a mi padre a los diecinueve, aunque fue sobre todo sentir mi propia ‘muerte’ [estado al que llegó tras una hemorragia cerebral provocada por un accidente de esquí náutico] lo que de verdad me hizo ahondar en el tema. Antes del accidente siempre pensé que era una mujer valiente y que no temía a la muerte, pero resulta que no es el caso (risas). Hacía poco que había ocurrido lo de mi hermana [el suicidio de su hermanastra Katy Barry] y necesitaba hablar de ello. Me daba igual si mi texto estaría o no a la altura. Quería hacer un disco personal y, de hecho, antes de aquello ya había escrito algunas canciones del disco como “Sylvia Says”, “Les cocodriles” o “Lying With You”, la que dedico a mi padre. Todas ellas tratan sobre temas muy íntimos y personales. No soy escritora y creo que soy incapaz de hablar de cosas que no me conciernen o de hablar de lo íntimo desde una óptica difusa”.