El 2 de marzo, Charlie Winston llegará al Black Music Festival (Sala Barts, Barcelona) para presentar las canciones de sus cuatro discos en estudio y, en especial, del último de ellos, “Curio City”, publicado en 2015. Un músico por el que en sus inicios apostó ni más ni menos que Peter Gabriel y que ha acabado convirtiéndose en una de las grandes referencias de la música británica de ascendencia negra.

El título de tu último disco es “Curio City” ¿qué hay de curioso en este mundo?
El título es un juego de palabras con el elemento de la curiosidad, que es el estado natural de las cosas nuevas que hay que descubrir y explorar, ya sea en el arte o en la propia vida. La gente es la clave de todo. Las ciudades, en todas sus formas y comportamientos, están construidas por la gente y por tanto la gente es lo que hace curiosas las ciudades.

“El rock and roll es una sensación que se desencadenó en los baby boomers. Ese sentimiento ya no corresponde a esta generación. No es ni malo ni bueno, es que no está”.

Viviste un tiempo en París ¿cómo influye en tu música tu lugar de residencia?
Es esencial, es algo muy importante, sin duda, a no ser que tengas las persianas cerradas.

Has dicho en varias ocasiones que “Curio City” está influenciado por películas como Blade Runner o Drive ¿en qué sentido?
En el estado de ánimo básicamente. El paisaje emocional de esas películas ha impulsado la creación de “Curio City”. Por ejemplo, quise explotar el silencio mucho más que en mis anteriores trabajos. Esas películas exploran escrituras mínimas que permiten construir los personajes. A veces lo que se piensa es más importante que lo que te expliquen.

Yo diría que es un disco menos pop, más radical ¿no?
No categorizo, me niego. Tú dices menos pop y otros más pop. Es lo que es y a la gente le gusta o no.

He leído que has andado muy metido en la música de Kendrick Lamar, Sufjan Stevens o Arctic Monkeys ¿en qué andas ahora?
Actualmente estoy disfrutando mucho del disco “Skeleton tree” de Nick Cave, quizá mi disco favorito de todos los tiempos. También de “22, a million” de Bon Iver, “Hollow Bones” de Rival Sons, “Emmaar” de Tinariwen y “From Sleep” de Max Richter.

Háblame de Peter Gabriel ¿qué ha significado para ti? ¿un padre? ¿un mentor?
Un mentor no y un padre menos. Mi padre tiene un nombre diferente, fuma y toca la guitarra, no el piano. Peter es un buen padre y yo lo conocí precisamente a través de sus hijas. Tuve la suerte de que le gustara mi música y su apoyo causó interés en mis canciones. Fue un honor para mí y le tengo mucho respeto como artista.

Tu disco se puede escuchar íntegro en tu canal de Youtube ¿cómo ves la industria de la música actual?
No solo es la música, son todas las industrias. Vivimos la generación post-net y mi canción “Wilderness” habla de eso. El caminar en lo desconocido puede ser aterrador y liberador al mismo tiempo. La mala noticia es que las viejas reglas ya no son aplicables, peor a la vez es una buena noticia también. A medida que los edificios caen se construyen otros nuevos y han sido las personas las que han encontrado sus formas de construirlos. La única pregunta que hay que responder si quieres hacer algo es cual será tu plataforma.

Para acabar, en unas declaraciones polémicas declaraste que el rock está muerto ¿me lo amplías?
El rock and roll es una sensación que se desencadenó en los baby boomers. Ese sentimiento ya no corresponde a esta generación. No es ni malo ni bueno, es que no está. Antes se hacía música y tenías un gerente, un sello, un publicista, etc. que se encargaban de lo tuyo. Podías dormir, comer y soñar la música sin preocuparte de lo demás. Eso llevaría a la frustración, la adicción, un estilo volátil e incluso violento al ver que quien ganaba dinero no eran los artistas sino quien estaba alrededor. Amy Winehouse fue probablemente el último ejemplo de estilo de vida rockera. Ahora es el artista el que controla todo. Algunas discografías incluso, no firman un artista sino tiene suficientes seguidores en Twitter. El rock and roll es una trampa para vender palos de selfies a los turistas. Es inconsciente, sucio y ofensivo.