Camellos son una de las últimas bandas en llegar al panorama madrileño de garage punk con una propuesta bien diferenciada en base al humor y la ironía de sus temas, muy bien mezclados con mensajes más serios. Su primer LP titulado “Embajadores”, ha visto la luz hace unas semanas a través de Limbo Starr, poniendo de manifiesto unas canciones que tocan todo tipo de personajes que se mueven en diferentes clases sociales. Acentuando todas aquellas acciones que entran de lleno en la hipocresía o en los comportamientos curiosos, el grupo logra una combinación totalmente desinhibida entre estribillos tabernarios y elementos actuales Os dejamos con la entrevista que mantuvimos con Frankie Ríos y Fernando Naval, guitarras y voces en el grupo.


Los personajes que aparecen en vuestras canciones como “Becaria” o “Telmo y Luis”, me imagino que surgirán de la observación sistemática del día a día. ¿Creéis que siempre reflejáis la realidad en ellos o también tendéis hacia la exageración?
(Frankie) Más bien todos estos personajes se relacionan con todo lo que queremos contar, creando una historia y una simbología. Por esto tienen una gran parte de ficción pero sí que tienen una base totalmente real.
(Fer) Por ponerte un ejemplo, no conocemos a nadie que trabaje en una droguería como podría ser la historia de “Becaria”, la primera canción del disco. Pero sí que hemos ido a un sitio como este y hemos observado lo que se describe en el tema.

Creo que canciones del corte a “Caja de pino” o “Très Bien” tienen un marcado momento de juventud o más bien post-adolescencia. ¿Os sentís influenciados por el momento vital actual?
(Fer) En nuestro caso tampoco podemos verlo con perspectiva. Nosotros hablamos de lo que queremos hablar, de lo que nos preocupa y nos molesta para que la gente se dé cuenta de ello.
(Frankie) Tampoco creo que sea algo puramente joven. También hay muchas cosas que le puedan pasar a gente que esté casi en los treinta. Hay muchas cosas como no tener un duro que están ahí siempre.
(Fer) En temas como “Ejecutivo estresado”, más bien se acerca al infierno laboral de sobrecargarse de horas para vivir mejor y al final es algo más bien transgeneracional.

Entonces, por otra parte, ¿creéis que hay una cierta reivindicación en lo que hacéis?
(Frankie) En ningún momento nuestra intención era entrar en un apartado político. Sin embargo, no podemos evitar que al entrar en el sentido del humor más ácido acaben saliendo temas de estos.
(Fer) Si lo que te preocupa a veces está relacionado con la política es inevitable soltar alguna pulla por ahí.

“Nosotros hablamos de lo que queremos hablar, de lo que nos preocupa y nos molesta para que la gente se dé cuenta de ello”

Ya que habéis mencionado lo del sentido del humor, vuestras canciones parece que viven siempre en el sentido de la ironía. ¿Creéis que es un recurso que empleáis mucho a la hora de escribir?
(Fer) Puede ser. Si realmente nos conocieses en persona, verías que siempre estamos así. En vez de hacernos bromas suaves, siempre lo soltamos todo de forma irónica. En vez de criticarnos malamente necesitamos la ironía. También creo que tiene conexión con que nos gustan las imágenes surrealistas.
(Frankie) Sí, al final la forma en la que nos comportamos entre nosotros es la que edificado el disco, tanto musicalmente como temáticamente.

Hay momentos del trabajo que dan la sensación de que os dejáis llevar por un cierto desánimo de no haber futuro. ¿Creéis que os dejáis llevar un poco por ese reflejo de la sociedad?
(Fer) Puede ser. Yo creo que si comparas nuestro mensaje con otros mensajes que se envían en el punk, somos relativamente optimistas, pero no porque pensemos que vayan a ir mejor las cosas. Al final hay que hacer algo con ese sentido del humor que hablábamos antes, pero tampoco se trata de mandar el típico mensaje estúpido de optimismo tipo “si yo quiero, puedo”. Al final volviendo un poco a la pregunta, supongo que todo esto de reflejar que no hay futuro, lo mezclamos con el sentido del humor para que llegue a algún lado. No sabemos si el mensaje llegaría mejor o no con más rabia.

Ya que habéis mencionado el tema del punk y vuestra música tiene bastante de esto. ¿Habéis crecido influenciados por estos sonidos o es cosa de juntarse en Camellos?
(Fer) Venimos desde diferentes estilos de música cada uno. Puede ser que la música rock más dura, estilo punk, sea el mayor punto de encuentro. Hemos escuchado también muchos clásicos de psicodelia, por lo que hay una gran variedad. Al final nuestro sonido no está tan relacionado con lo que hemos escuchado, sino lo que nos sale estando juntos.
(Frankie) No sé cuánto realmente se nota en el disco de punk, porque el pop nos sale cada dos por tres. Sí que a lo mejor la rabia se expresa demasiado bien en los límites del punk.

Otra cosa relacionada con esta vertiente punk es que vuestras canciones son la mayoría directas y breves. ¿Sois un grupo que en cuanto le viene una idea os ponéis en seguida a desarrollarla?
(Frankie) Ha habido temas que hemos hecho en un par de horas e incluso menos y otros que les hemos dado mucha vuelta a la melodía y la letra. Generalmente no sabría decirte si somos muy inmediatos.
(Fer) Para filosofar seguramente están los libros, la prensa o incluso otros estilos de música muy respetables. A nosotros nos apetece desarrollar una serie de conceptos básicos, que se quizás se desarrollarían mejor en una canción de cuatro o cinco minutos, pero a nosotros no nos sale esto.

Para cerrar ya toda esta relación entorno al punk, me gustaría preguntaros acerca de lo que dijo Kaixo el otro día de que el trap es el nuevo punk. ¿Le encontráis relación?
(Fer) Si te respondiese rápido te diría que no tiene nada que ver. Pero entiendo lo que quiero decir la gente cuando relaciona estos dos estilos tan transversales.
(Frankie) Yo por ejemplo sí que estoy de acuerdo. A Jorge, nuestro batería, sí que le gusta el trap bastante. Él viene más del punk y del hardcore y no tiene ningún tapujo en decirlo.
(Fer) Como cosas que veo en común, es que la gente del trap no tiene reparos a la hora de sacar temas de cualquier manera. Sin contar con nadie, sin firmar contratos, sin tener grandes expectativas… Eso del trap está muy bien. Luego hay muy poca rabia. En temática no la relaciono nada con el punk.

Cambiando de tema, Camellos surge en Madrid. ¿Sentís que el disco se encuentra bastante apegado a la ciudad?
(Fer) No lo creo realmente. Es verdad que ha nacido aquí y que el disco se llama con una zona de la ciudad. La temática creo que va mucho más allá de lo que nos podemos encontrar por estos sitios, porque al final ninguno somos de aquí y eso influye.

¿Y a nivel de integración del grupo en la ciudad? ¿Creéis que cada vez hay más bandas moviéndose en una estética sonora similar y que todo empieza a estar más apretado?
(Fer) Más bien creo que está todo muy disperso. La escena de Madrid de garage y tal, es una especie de selección personal realizada por unas cuantas bandas. Para nada tengo la sensación de esto se esté convirtiendo en algo con tendencia a lo mayoritario.
(Frankie) Volviendo de nuevo al tema del trap, nos encontramos con que los medios en general le dan mucha bola al pop y a todo esto. Al final les ha estallado en la cara otra cosa que es el trap, que ha crecido un montón tanto en Madrid y creo en Barcelona. Mueve un montón de gente y eso se nota, no solo a nivel de grupos. En lo personal echo de menos salas en Madrid y más opciones para que las bandas toquen.

“Nuestro sonido no está tan relacionado con lo que hemos escuchado, sino lo que nos sale estando juntos”

Entrando ahora en la grabación de “Embajadores”. ¿Cuándo llegasteis al estudio teníais experiencia previa o fue como una especie de iniciación?
(Fer) En el estudio todos teníamos bastante experiencia por separado. Sí que juntos es la primera vez, pero el tiempo de grabación ha sido el normal.
(Frankie) Creo que ha estado bien para ser la primera vez. Todo fue muy intenso, lo grabamos en dos días y eso se nota.

En cuanto al sonido que se refleja en el trabajo, creo que se amolda muy bien a vuestros temas. ¿Teníais prefijado un poco como queríais sonar en este primer LP?
(Frankie) No es que persiguiésemos un sonido. Teníamos un poco claro que es lo que no queríamos hacer. Cuando estás montando un grupo con alguien con personalidad, al final todo surge como un tira y afloja.
(Fer) Luego, lo que comentamos de grabar en poco tiempo, también ayuda a que el nervio salga solo.
(Frankie) También no es que esté el negocio para derrochar dinero con un estudio contratado. Tienes el tiempo limitado y se trata de hacerlo lo mejor posible. El estudio Brazil también está muy guay y esto influye.

El disco lo ha publicado Limbo Starr. ¿Cómo llegasteis a firmar con ellos con pocas referencias previas en el estudio de grabación?
(Fer) Realmente teníamos la idea de sacar 5 canciones. A Limbo Starr les gustaron. Les dijimos que teníamos otras diez más que también les molaron y nos pusimos manos a la obra.
(Frankie) Fue un poco sorpresa, porque ellos pusieron los recursos y nos encontramos con el estudio. David, del sello, también es bastante afín a nosotros y eso de cara a expresar las ideas también ayuda.