Demostraron hace cuatro años que podían explorar los inciertos caminos de la electrónica sin despeinarse. A su vez, que todo era posible ante un próximo lanzamiento. Sin embargo, los escoceses regresan con “Right Thoughts, Right Words, Right Action” (Domino/Pias, 13), un disco en el que abundan los estribillos pegadizos y los riffs de guitarra al más puro estilo de sus comienzos.

No hace ni una hora que Alex Kapranos y el bajista Bob Hardy han comenzado en Madrid la jornada de promoción de “Right Thoughts, Right Words, Right Action”, su nuevo disco. Les espera un largo día de entrevistas y la fiesta de presentación del Dcode Festival, del que son cabeza de cartel junto a Vampire Weekend y Foals el 14 de septiembre. Sobre la mesa del salón del hotel donde reciben a la prensa aún se encuentran las tazas del desayuno, pero niegan que su tono pausado sea consecuencia del intenso tour que les está llevando por Europa para hablar de este nuevo lanzamiento. “En realidad nos divierte mucho esta rutina, llevábamos mucho tiempo sin hacerlo”, cuenta Kapranos. Como mínimo, los cuatro años que han pasado desde la publicación de “Tonight” con el que, a base de sintetizadores, llenaron las pistas en 2009. Si no es el cansancio, bien podría ser el callo de una trayectoria que comenzó hace diez años, y que se manifiesta tanto en sus respuestas, concretas e inteligentes, como en la actitud precavida que han mantenido durante todo este tiempo, haciendo voto de silencio. “En la primera sesión de grabación de este disco era algo como Swans o Black Sabath tocando lento. Si yo hago una entrevista contigo hace dos años y te digo, sí estamos haciendo algo tipo Black Sabath o Swans, la percepción de este nuevo disco sería totalmente equivocada. Y al publicarlo, cuando se viera que es muy positivo, con ritmos alegres, con mucha energía, la gente diría ‘¿pero tú no habías prometido algo más Swans o Black Sabath?’, y la habríamos jodido”, cuenta Kapranos. “Pero ahora ya tenemos un tema para hablar. Hay mil ideas en el disco”, añade.

Para empezar, según han llegado a reconocer ellos mismos, está la idea de que cada uno de sus álbumes representa el momento vital en el que se encuentran. “Right Thoughts…” no podía ser menos. “Yo creo que es positivo y que cuando lo escuchas se nota que hemos disfrutado grabándolo. En cualquier caso no tiene que ver necesariamente con el estado de ánimo, se puede tocar una canción melancólica con espíritu positivo y así es como creo que suena este disco”, explica Kapranos. “Queríamos que sonara lo más fresco posible, así que entrábamos en el estudio un par de semanas como mucho y trabajábamos solo tres o cuatro canciones a la vez, las escribíamos, grabábamos e intentábamos acabarlas rápido para que no perdieran la energía”, añade. Eso ha provocado que, casi más que un álbum, se trate de una compilación de las mejores canciones de todas estas sesiones, como una acumulación de EP’s en la que cada uno podría presentar el disco por sí mismo. “No se planeó así, simplemente pasó. Supimos que estaba listo cuando todo el conjunto sonaba bien. Además tenemos mucha suerte de estar en un sello como Domino, que no nos mete prisa”, añade.

Entre tanto estribillo, los ritmos y melodías de cada uno de los nuevos diez cortes recuerdan, de manera inevitable, a sus dos primeros discos. ¿Una vuelta a los orígenes? Más bien, una reinvención de su personal estilo. “Realmente no es que hayamos querido volver atrás ni recrearnos en el pasado, lo que buscábamos era recuperar la esencia de la banda. Pero es interesante el hecho de que si no hubiéramos experimentado con ‘Tonight’ probablemente no hubiéramos podido hacer este disco”, puntualiza Alex Kapranos. “Por ejemplo, ‘Brief Encounters’ puede tener un ritmo parecido a la cumbia, pero esa no era nuestra intención, en tal caso es Franz Ferdinand haciendo una cumbia e intentando que suene diferente. Si hacemos algo así intentamos equivocarnos lo más posible para que se convierta en algo nuestro. Nunca queremos recrearnos en el pasado, pero absorbemos toda la música que escuchamos y luego a partir de ahí hacemos algo nuevo”, explica. “En ‘Tonight’ nos centramos más en el sonido, y en este más en las composiciones. Lo más importante esta vez ha sido escribir las canciones y después buscar el sonido”, añade.
Y al fijarnos solo en las canciones, la ironía vuelve a ser la protagonista de unas letras que, según Kapranos, se centran en el cínico que busca el optimismo y en el escéptico que trata de encontrar un manual para poder actuar. “Pero sobre todo se debe a lo que pensamos cuando nos paramos a reflexionar de la vida en general. Si te paras a pensar sobre estos temas, te das a ti mismo respuestas que hagan que te sientas más cómodo con las situaciones en que te encuentras”.

Grabado y producido con las colaboraciones de Alexis Taylor y Joe Goddard (Hot Chip), Todd Terje y Bjorn Yttling (Peter Bjorn And John), su distancia con la electrónica parece solo coyuntural. “No queríamos que viniera un productor con un gran nombre a trabajar con nosotros. Sabemos cómo hacer que la banda suene bien, simplemente con ellos hay mucho intercambio de ideas y entre todos surgen mejores resultados. Queríamos trabajar con gente que está haciendo algo que nos gusta, que hacen música que tiene una amplia audiencia pero no porque sean comerciales sino más bien por el mérito artístico que tiene el sonido que están produciendo. En particular, cuando escucho la música de estas personas que mencionas, siento que hay honestidad y humanidad, que es lo que nosotros queríamos tener en este disco”.

En los créditos también aparece Roxanne Clifford (Veronica Falls), que canta las partes altas de “Fresh Strawberries”. Django Django, Savages o The Amazing Snakeheads son otras de las bandas que destacan dentro de la escena musical británica, tan sembrada de regresos en los últimos tiempos. Nada que ver con ellos. “Cuando pienso en brit pop pienso en Blur y Pulp, pero no pienso que nosotros entremos dentro de esa tendencia”, explica Bob Hardy. “Entiendo que por aquí todas las bandas que venían de Gran Bretaña se englobaran dentro de esa etiqueta, en ese caso sí, somos de Gran Bretaña y hacemos música, pero no hacemos brit pop”, puntualiza Kapranos, que al hablar del pasado y hacer balance, revela de manera inconsciente el secreto de su éxito. “Para mí el objetivo es hacer algo que es complejo pero que llegue a la audiencia como algo simple. Como la canción ‘Stand On The Horizon’, que es un ejemplo de cambios complejos de notas o ritmos, pero que cuando lo escuchas no lo notas, porque se siente bien, hace que se eleve el ánimo sin que sepas por qué. O una canción como ‘Bullet’ tiene también cosas complejas, en ideas abstractas. Quizás en un disco como ‘Tonight’ no se notaban estas ideas porque no lo tocamos con tanta fluidez como en este disco”. “Hay muchas cosas que podemos hacer ahora y que no podíamos hace diez años. Ahora tocamos mejor, las posibilidades son más amplias”, añade Hardy. Todo indica que se reflejará en los resultados.