Los galeses regresan a escena con “Rewind The Film” (Sony, 13), el primero de los dos nuevos discos que el trío ha grabado este año. Un álbum reservado para ejercer la faceta más reflexiva y madura de la banda, en unas sensaciones confirmadas por el mítico bajista Nicky Wire. Lo presentarán el 22 de noviembre en el Bizkaia International Music Experience (BIME).

“Rewind The Film” es un álbum ciertamente variado, que incluye canciones acústicas, singles efectivos, duetos seductores, bonitas canciones e incluso una pieza semi-instrumental. Una novedosa riqueza estilística pretendida por sus propios artífices, tal y como confirma al otro lado de la línea un encantador Nicky Wire, legendario bajista de la banda. “Tras un gran concierto en el O2 y después de haber tocado todos nuestros singles sentíamos que era el final de una etapa y que había llegado el momento de reinventarnos, de forzarnos un poco y sacar un álbum diferente. Definitivamente queríamos que fuese menos eléctrico. Todos en el grupo rondamos los cuarenta y buscábamos algo que encajara con nuestra etapa vital”. Una afirmación que explica el aroma nostálgico e introspectivo que prevalece en el disco, en un efecto recalcado también por la reducida presencia de guitarras eléctricas. “Excepto dos o tres canciones, el álbum es un ejercicio de mirarnos al espejo y muy dentro de nosotros. Nos encontramos en un momento en el que hemos perdido a seres queridos y las bases de algunos ideales se tambalean. Las postales son nostálgicas, el disco es más bien reflexivo: no es tanto de celebrar sino que es más de examinar realmente cómo son las cosas”.

La banda considera que está nueva entrega está ligada conceptualmente con el brillante y exitoso “This Is My Truth Tell Me Yours” (Epic, 98). “Ambos están emplazados en el sentimiento de donde nosotros venimos y ambos marcan una etapa concreta en nuestra carrera”. Lo que no cambia es el activismo y los compromisos sociales desarrollados enérgicamente desde sus inicios, siempre atentos al contexto y máxime en un periodo de crudeza y austeridad como el vigente en la actualidad. “No puedes evitar la realidad. En concreto la situación de España es terrible atendiendo a la tasa de desempleo, y cuesta asimilar cómo deben de sentirse todos esos jóvenes ante su realidad, el tipo de futuro que les espera y la sensación de abandono que tienen por parte de su sociedad. Por supuesto que nosotros somos afortunados porque tenemos una buena carrera, pero no olvidamos que en el Reino Unido la situación cuando éramos jóvenes fue parecida y muy complicada. El hecho de viajar por Europa te hace ver la realidad y ojalá tuviésemos la respuesta y la solución. Sin embargo el nuevo disco no trata de dar respuestas sino de encontrar nuestros verdaderos sentimientos”. El elepé cuenta con las acertadas colaboraciones de Cat Le Bon, Lucy Rose y sobre todo la aportación de un acongojante Richard Hawley en el tema que da título al álbum. “En principio yo iba a cantar la parte de Richard Hawley, pero en seguida me di cuenta de que realmente no quería hacerlo. Nos hicimos amigos suyos después de un concierto y James (Dean Bradfield, vocalista y guitarrista del grupo) tuvo muy buena conexión con él. Pensamos que su colaboración sería perfecta, así que vino a nuestro estudio en Cardiff y todo salió muy bien. Somos muy fans suyos así que tener su aportación en nuestro disco es un placer. Es sencillamente genial”.

Lo cierto es que “Rewind The Film” resulta la obra más convincente del combo desde “Know Your Enemy” (Epic, 01), por lo que ponemos al entrevistado en la complicada tesitura de elegir su disco favorito. “Esa es una pregunta realmente difícil (risas). Soy un gran fan de la banda y todo lo que puedo decir es que estoy muy orgulloso de este último disco. Creo sinceramente que es un gran álbum”. Éste es el primero de los dos nuevos discos que la formación ha grabado este año, aunque parece que la otra entrega no verá la luz hasta el año que viene y con un sentido muy diferente al del actual lanzamiento. “Imagino que se publicará entre abril y mayo de 2014. Es un disco completamente diferente, que tiene un punto krautrock y post-punk. Digamos que éste es un disco suave y acústico y que el otro es un disco de post-punk feo. En principio intentamos hacer un álbum doble, pero vimos que ambos son tan diferentes entre sí que no merecía la pena porque no iba a funcionar. Así que creo que al público le sorprenderá”. En cualquier caso queda claro que la banda se encuentra en un momento especialmente creativo e inspirativo. “Es porque nos estamos haciendo mayores… (risas). Lo cierto es que de repente te das cuenta de que el tiempo se va consumiendo. En este álbum hay un sentimiento de consciencia acerca de la muerte, y quizás es que finalmente estamos madurando. Sin embargo y recuperando la pregunta anterior, el próximo disco tiene más movimiento y está profundamente inspirado por los viajes por Europa y cosas así… así que son muy diferentes también en ese sentido”.

La anterior referencia de Manic Street Preachers data de hace dos años, cuando se publicó el recopilatorio “National Treasures” coincidiendo con los veinte años de carrera de los británicos. Por tanto, parece una buena ocasión para recuperar la trayectoria del grupo con la perspectiva que otorga el paso del tiempo. “De hecho de algún modo es lo que hemos tratado de decir en ‘Rewind The Film’: te das cuenta de que todo eso ha sido genial y piensas que ojalá regresasen esos años de nuevo, pero la realidad es que ya no volverán. Hemos estado viviendo y manteniendo el sueño del Rock & Roll durante veintidós años y ha sido genial, pero digamos que ahora hay que tomar otro camino. Por supuesto que siempre hay cosas que cambiaría, pero ha sido una historia maravillosa”. No es habitual que una banda permanezca de manera ininterrumpida en la brecha durante tanto tiempo, unidos solidamente y manteniendo además un estatus respetable que sigue ofreciendo material loable más de dos décadas después. “En realidad creo que hacer buenos discos es la parte sencilla y que todo lo demás es lo complicado: la parte del business y demás… eso se ha convertido en algo difícil y duro. Mantener la creatividad y escribir canciones considero que es fácil, pero hacer que luego funcionen en el mundo moderno… ésa es otra historia”. El mérito se acrecienta si recordamos que el letrista Richard James Edwards despareció en 1995, viéndose la banda obligada a redefinirse para continuar adelante como trío, en un reciclaje que tuvo como resultado el imprescindible “Everything Must Go” (Epic, 96). Por primera vez durante toda la entrevista el músico se pone serio al escuchar el nombre de su ex compañero, antes de explicar cómo recuerda aquella complicada época. “Al principio aquel periodo fue muy extraño: durante seis meses no hicimos nada hasta que nos dimos cuenta de que teníamos que seguir adelante. Digamos que estábamos comprometidos a la hora de estar juntos y nos encontrábamos cómodos a la hora de componer canciones y estar en el estudio. El lanzamiento del álbum fue difícil, pero luego fue tan bien recibido que definitivamente vimos que, en efecto, debíamos reinventarnos. De hecho logramos un sentimiento de libertad al volver a disfrutar de lo que estábamos haciendo”.

Otros contemporáneos de aquella escena británica de los 90 como Suede, Primal Scream o Placebo también han publicado flamantes nuevos discos esta temporada, lo que de algún modo parece indicar la presencia de cierta nostalgia con respecto a aquellos años. “No estoy seguro. Creo que en los 90 todo era más optimista y la gente de lo que tiene nostalgia es de ese optimismo. En esa época la gente era diferente, Europa era diferente e Inglaterra también, la gente estaba menos preocupada por el dinero y había más libertad a nivel artístico. Creo que hay nostalgia por volver a tener una sonrisa en la cara y recuperar el optimismo de los 90. Espero que los jóvenes puedan volver a sentir esa felicidad que nosotros vivimos”. Metidos de lleno en la vorágine del recuerdo decido preguntar por el Britpop, una tendencia a la que nadie dudó en apuntarse en su momento pero que ahora resulta defenestrada por la mayoría de sus principales protagonistas, aunque definitivamente no es el caso de nuestro interlocutor, que prefiere quedarse con las oportunidades que generó el movimiento. “Recuerdo flipar. Para nosotros significó salir de Reino Unido y tocar ante grandes audiencias de todo el mundo. Digamos que el mundo se abrió ante nosotros. Independientemente de si tocábamos en España, Canadá o Corea del Sur… el mundo es un lugar maravilloso para visitar. Y digamos que abrimos nuestra mente y desde entonces empezamos a sentirnos unidos a determinados lugares. Y ahora cuando vuelves a tocar a ellos es un sentimiento mágico”. Por último queda preguntar cómo va a trasladar al directo esas recientes composiciones íntimas y delicadas un grupo que acostumbra a ofrecer directos poderosamente enérgicos. “Creo que va a ser difícil debido al tipo de disco (Risas): se trata de un disco introspectivo y en directo seguimos siendo una banda de Rock & Roll. Pero creo que funcionará a pesar de que quizás sea nuestro disco más tranquilo, así que cruzaremos los dedos y lo veremos en las próximas semanas. Quizás no va a ser la más emocionante de las experiencias pero sí que será muy interesante. Espero volver a tocar en España muy pronto”.