Brighton 64 retoman la actividad a lo grande. Los padrinos del movimiento mod en nuestro país han publicado “El tren de la bruja” (B-Core, 17). Se trata de un doble álbum conceptual, tal y como nos explica en esta entrevista su bajista y cantante Ricky Gil, trazado a partir de un relato escrito por Carlos Zanón. El tercer largo desde que la banda de la Casa de la Bomba volviera a reunirse es, indiscutiblemente, su obra más ambiciosa hasta la fecha.

Veinte canciones, álbum doble conceptual… No os habéis cortado.
Nunca hemos tenido problemas de canciones, siempre hemos sido bastante prolíficos componiendo. Esta vez, es verdad, se acumularon más canciones de lo habitual. Además, cuando tuvimos claro que sería un álbum doble y acabamos de perfilar el concepto sobre el que queríamos que girara el disco, escribimos las cuatro o cinco que faltaban para completar la historia.

Todas las grandes bandas tienen un disco doble conceptual. ¡Faltábais vosotros!
Personalmente, nunca había tenido esa necesidad creativa de hacer un disco doble conceptual, pero tengo que admitir que una vez nos metimos de pleno en el proyecto me hizo mucha ilusión. Te pones a currar y recuerdas aquellos álbumes dobles de tus artistas favoritos que tanto te han marcado y te das cuenta de que es un proyecto que va más allá de un disco, digamos, normal. Pero no ha sido nada premeditado, ha surgido de forma totalmente natural: las canciones que teníamos pedían que el disco fuera así. A ello hay añadirle que B-Core no puso pegas para que fuera un álbum doble. Una gran suerte en tiempos como los actuales.

¿Qué discos dobles has escuchado hasta rayarlos?
“Blonde On Blonde” (1966) de Bob Dylan es uno de mis discos de cabecera. Muy probablemente fue el primer álbum doble que tuve. Me gusta muchísimo. “Electric Ladyland” (1968) de Jimi Hendrix y “Exile On Main Street” (1972) de The Rolling Stones también son dos discos imprescindibles. Evidentemente, “London Calling” (1979) de The Clash. Y, por supuesto, los discos conceptuales de The Who. Hemos intentado, por decirlo así, no seguir sus enseñanzas al pie de la letra, pero la verdad es que sí que hemos sacado algunas ideas de álbumes como “Tommy” (1969).

“Hemos intentado no seguir las enseñanzas de The Who al pie de la letra, pero la verdad es que sí que hemos sacado algunas ideas de álbumes como Tommy”

El escritor Carlos Zanón ya colaboró con vosotros escribiendo la letra de “Sindrome de Rebeca” de “Modernista” (B-Core, 14), pero esta vez ha sido una pieza clave en el engranaje creativo de “El tren de la bruja”.
Nos quedamos con las ganas de trabajar más con él tras la experiencia de “Modernista”. Albert, mi hermano, y Carlos se encontraron un día, lo charlaron, y así fue como surgió la idea de que fuera él quien creara el concepto sobre el que gira “El tren de la bruja”. A parte de escribir las letras de algunas de las canciones, también es el autor de un relato que acompaña el disco en el que se desarrolla de forma más extensa y descriptiva el concepto de “El tren de la bruja”, básicamente la historia de un tipo que había liderado un grupo de cierto éxito y, como ahora lleva una vida que no le gusta, decide reunir el grupo.

¿Qué hay de vosotros, de Albert y tú, de Brighton 64, en este concepto?
La idea fue de Carlos. Él quería que el grupo protagonista del relato se pareciera más a Brighton 64, pero nosotros le dejamos claro que no queríamos que hubiera referencias muy concisas. No, Brighton 64 no somos los protagonistas del relato de “El tren de la bruja”.

Musicalmente también es el disco más Brighton de todos: el power pop sigue siendo el gran protagonista pero incluyendo flirteos con otros estilos que también forman parte de vuestro background como el ska o la música lounge…
Esto nos lo ha permitido haber grabado un disco doble. Si hubiera sido, como los anteriores, un álbum de diez temas, esta pieza lounge, por ejemplo, no hubiera entrado. Y hubiera sido una lástima, porque es mi tema favorito del disco. Esta diversidad, en parte, también es debida a que es nuestro disco en el que ha colaborado más gente. Pero, esencialmente, “El tren de la bruja” es un disco muy de power pop.