Canción a canción, vídeo a video, el canario (con centro de operaciones en Madrid desde hace unos años) Borja Buche, más conocido como Bejo, se ha convertido en uno de los nombres imprescindibles del nuevo rap español a base de personalidad, flow e imagen. En breve –aunque sin fecha concreta- se publicará su primer largo, “Hipi hapa vacilanduki”, que incluye hits youtuberos como “Mango”, “Amigos desconocidos” o “El puto amo de casa”.


La verdad es que me gustaría que me hablases lo primero de Borja Buche. Creo que más allá de los vídeos eres un tío bastante serio, sereno.
Borja es un canario que lleva cinco años en Madrid y que, como todo el mundo, según el contexto en el que esté se encuentra de una manera u otra. No todo son canturreos y hacer el bobo en los vídeos. Detrás hay un trabajo, y una cosa es que me exprese de una forma y otra que estemos así todo el día. Vamos, que mi vida no es un videoclip cada vez que salgo a la calle.

Creo que se podrían diferenciar dos etapas en Bejo, una más seria que otra, ¿no?
Exacto, la música ya de por sí es más seria, no tanto como lo que se percibe ahora.

“No todo son canturreos y hacer el bobo en los vídeos. Detrás hay un trabajo”

Tengo la sensación de que hay tres grandes temas en las canciones de Bejo, quizá más claros en el primer año, donde veo muy presentes las relaciones emocionales en canciones como “Mala”, “Entretenerme” o “Skit Loba”. Y por otro lado, en canciones como “Agua y aceite”, “Metamorfosis” y “Guaña Guaña” también veo como entran en juego tanto el paso del tiempo como el peso de la conciencia…
Creo que ahora la forma es más sencilla o clara, pero quizá el contenido esté más mezclado y no se sepa muy bien lo que es. Habitualmente no trato de contar cosas concretas con un tema… Escucho la base, y en función de lo que me transmita le pongo encima lo mío. Sí es verdad que antes intentaba centrarme más en un tema concreto y ahora lo trabajo más como un collage, un popurrí.

Esto me recuerda a eso que dices en “La colada”: “Hablo claro pero no me entienden esos babiecas, cómo explicar que no hace falta que lo entiendan, sólo déjate llevar y mueve la cabeza”.
A ver… Yo también veo que, aunque no diga nada concreto, las canciones sí transmiten pensamientos y sobre todo maneras de quitarle hierro a las cosas… Los vídeos en general ya se prestan a la preparación, a montar “tinglaos” guapos con cánones y fórmulas que sabes que funcionan, con cosas que vemos continuamente… Y lo que nosotros hacemos es intentar echarnos unas risas.

¿A quién te refieres cuando hablas en primera persona del plural?
A Patri y Uge (Locoplaya), Cachi Richi el compañerazo y mis compañeros de piso de Al Hueco que son unos máquinas.

¿Qué había detrás de “Fundamental”, el EP que sacaste en 2014? ¿Por qué había tanta oscuridad? Me parece más fácil establecer una suerte de concepto en ese trabajo que en lo que estás sacando ahora.
Bueno, en Canarias vivía con mi familia y “Fundamental” salió cuando vine a vivir solo a Madrid. Se trata un poco de la transición hacía mi vida personal, de cómo vivir de otra forma, de cómo uno busca su propio camino. A eso hay que sumarle el propio carácter de la ciudad, que es más impersonal… otro clima, otro tipo de contacto con la gente. Además, por aquel entonces escuchaba música más parecida a eso. Imagino que ese EP es una suma de mis gustos de entonces, de mi llegada y de mis pedradas.

“Yo siempre he hablado así. Llevo cinco años viviendo con gente diferente y al final te das cuenta que quieres sonar a lo que tú eres”

Llama la atención como pegas el pelotazo a partir de “Misisipi”. Pelotazo que a su vez coincide con cierto cambio en el tipo de audiovisuales, la dicción, y la propia estética (es la primera vez que apareces con las gafas que ya no te quitas nunca, chamberga style, etc). Que no digo que antes lo que hacías no fuera personal, pero creo que se trataba de un rap más normal, no tan diferenciado u original, ¿el cambio fue algo planeado?
No, no fue pensado. La forma en la que tú te expresas, desde: “¿Qué pasó mi parce?” a “Estamos en Madrid, hace un frío de cojones”, no es que sea mentira o verdad, sino que te das cuentas de tus propias raíces. Yo siempre he hablado como me estás escuchando ahora… Llevo cinco años viviendo con gente que no habla así y al final te das cuenta que quieres sonar a lo que tú eres y de dónde vienes. Como estoy lejos… no es que lo eche de menos, pero como es algo bonito que tenemos, pienso “Pues vamos usarlo”.

Cuando veo y escucho los temas e intento descifrar el imaginario que manejas creo que combinas lo local con lo internacional, además de hacer un recorrido que va desde los sonidos de los últimos noventa hasta el presente.
Musicalmente va por etapas. Ahora por ejemplo, como suelo estar en casa haciendo rollos, siempre tengo música de ambiente. Cosas como Bad Bunny, Arcangel o jazz. Ahora he encontrado unos cuantos músicos cubanos que me gustan… Voy por etapas y de hecho últimamente no tengo tanto tiempo para sentarme a escuchar música, más bien me acompaña en todo lo que hago.

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