¿Es Isla (Bidehuts, 2017) el disco cubano de Audience? La respuesta quedará en suspenso en función de lo que cada uno espere de dicho calificativo, lo indiscutible es que se trata de un nuevo trabajo que encaja perfectamente en la trayectoria musical que llevan poniendo en marcha desde su propia creación, algo que no excluye el poso dejado -mayoritariamente desde un aspecto logístico- por ese ámbito isleño. Sea como sea, el quinteto de Gernika vuelve a construir otra piedra en su particular castillo sonoro, manteniendo buena parte de los ingredientes ya exhibidos en su discografía junto a otros recién llegados. El rock americano clásico, las texturas desérticas o el electrizante nervio post rock siguen siendo vocablos propios por mucho que los hayan expuesto al sol tropical. Gaizka y Ager Insunza nos desmenuzan a continuación este sabroso -en forma y fondo- plato confeccionado bajo aromas caribeños, estadounidenses y por supuesto la particular mano del conjunto vasco.

Primero fue la banda sonora para Amerikanuak, luego la de Jai Alai Blues y ahora publicáis Isla, ¿la idea surge de alguna manera como continuación, ahora siendo vosotros los protagonistas, de ese planteamiento de ubicar a los vascos fuera de sus fronteras?
Gaizka: Sí que es verdad que las experiencias de “Amerikanuak” y “Jai Alai Blues” nos han aportado mucho y han influido en pasos posteriores de la banda. Incluso puede parecer que toda esta última etapa de Audience obedece a esa lógica de vascos fuera de sus fronteras, una idea que adquiere muchos matices en una banda como la nuestra. Sin embargo, no nos sentimos tan desarraigados (risas), desde luego no tenemos un plan que se organiza en torno a esa idea. Más bien vamos acumulando experiencias y aprovechamos las oportunidades que van surgiendo a medida que damos pequeños pasos.

No sé si desde un primer momento tuvisteis claro que el proyecto debía de ser grabado en la propia Cuba, como así ha sido, pero ¿estaba ya planeado desde aquí los músicos invitados que iban a tomar parte y el modo en el que las canciones debían de quedar, o fue allí donde se tomaron definitivamente esas decisiones?
Gaizka: Fue Kaki el que nos propuso, allá por el 2009, la idea de ir a Cuba a grabar. En esa época estábamos grabando el “A Shake in Calm Water” y Kaki había estado trabajando con Calexico y Amparo Sánchez en Cuba. No sé si en ese momento lo planteó en serio, pero dejó caer que podríamos ser la banda apropiada para una experiencia de grabación en Cuba. Al plantearnos el nuevo proyecto, nos acordamos de esa idea, y le propusimos activar dicha aventura. La segunda pieza clave de esta aventura ha sido Matxitxa, nuestro hombre en la isla, quien se ha encargado de las gestiones referidas al estudio, backline, y los músicos. En cuanto a los músicos, teníamos muy claro en qué canciones y de qué manera iban a participar. Necesitábamos una vocalista (Osanay Martinez), un trompetista (Alejandro Delgado), un percusionista (Yaroldi Abreu) y un cuarteto de cuerda (cuarteto de cuerda de Gladys). Debo añadir que su aportación ha superado nuestras expectativas.

Musicalmente hay momentos de estricta esencia cubana, pero en general el disco está plagado de referentes que ya os son cercanos, desde Randy Newman, al post-rock, ambientes tipo Calexico, country… ¿El gran reto del disco era precisamente incorporar ese tipo de sonoridades latinas a una evolución lógica y comprensible en la banda?
Gaizka: Sí, estoy de acuerdo con todo lo que dices. Tenemos claro que nuestro suelo no es la música latina, pero al mismo tiempo queríamos incorporar algunos elementos de la misma. Es por ello que hemos planteado el disco a modo de viaje, de tal modo que las influencias latinas se concentran en la parte central del disco. El oyente puede acompañarnos en nuestro viaje hacia Cuba y volver con nosotros. Hubo un momento en el que estuvimos tentados de incluir más trompeta, más percusión… pero fue Matxitxa el que nos puso los pies en la tierra; “no estáis aquí para hacer un disco de turistas, es un disco de Audience”. Esa frase fue como una guía a partir de entonces.

“Tenemos claro que nuestro suelo no es la música latina, pero al mismo tiempo queríamos incorporar algunos elementos de la misma”

¿Pretende entonces el disco hacer de alguna forma de diario de viaje?
Gaizka: El hecho de que lo plantees de ese modo me gusta… en general en Audience, debido a su idiosincrasia, nos enfrentamos a algo así como a una colección de canciones diversas, compuestas por diversos miembros del grupo, y que deben convivir de manera consistente en un álbum. Es por ello que casi siempre nos imaginamos nuestros discos más como un collage que un diario, aunque en algunos trabajos hemos hecho referencia expresa a ese hecho, como en “Gag a Day”, o la propia portada de “A Shake in Calm Water”. En esta ocasión también nos hemos enfrentado a ese reto, y le hemos dedicado mucho tiempo a pensar la función que desempeña cada canción para perfilar el orden. Todo esto nos llevó a la idea que te comentaba de plantearlo como un viaje…
Es curioso que en nuestro caso, estas reflexiones nunca son las que anteceden o condicionan un disco. Es decir, cuando estamos en el local no hablamos de si el disco debe ser un diario, un collage o debe de cumplir determinada función en nuestra evolución, más bien decimos: es un 3 por 4, en re menor, 4 estrofas, estribillo y pasamos al puente (risas). Sin embargo, cuando terminas de grabarlo y te dispones a presentarlo, se presentan todos estos significados que rodean al disco…

En “El Tres, el quinto y el tumbao” ya decís de hecho que fuisteis a ser instruidos y a aprender, ¿qué principales enseñanzas musicales habéis sacado?
Ager: La letra de “El Tres, el quinto y el tumbao” es en sí una declaración de intenciones; creo que deja claro nuestra posición a la hora de plantear las colaboraciones. Este es además uno de esos temas que te hacen reflexionar sobre la autoría de las canciones. Llevamos desde aquí un esqueleto con una base y pinceladas de la melodía, y tenemos la sensación de volver con un tesoro del Caribe. La aportación de cada músico es la que construye la obra, ni más ni menos.
En cuanto a lo aprendido en lo musical, muchos recursos que eran desconocidos para nosotros… el tratamiento de las percusiones para “enderezar”, lo llaman así, las bases y hacer que las canciones caminen, la estructura de las armonías en un cuarteto de cuerdas y el papel de cada instrumento, etc. Al margen de estos y otros aspectos “técnicos”, yo mencionaría que, lejos de los tópicos de “lo llevan en la sangre” y comentarios de este tipo, lo que verdaderamente hay detrás del nivel musical en Cuba es la vasta escuela y el oficio reconocido que tienen.

Y al margen de lo estrictamente musical, ¿qué os ha marcado más?
Ager: Cuando un grupo como el nuestro decide ir a grabar un proyecto a Cuba esa idea tan de moda de salir de tu zona de confort toma su sentido más literal. ¡Ojo!, que podría decir lo mismo de nuestra grabación del “Big Affair” en 2013 en New Jersey. La propia grabación, todos los preparativos, logística, relaciones… creo que te permiten vivir una experiencia bastante más “auténtica” que en un viaje de turista al uso. De lo que hemos visto en Cuba, destacaría el contraste que hay entre la escasez en lo material -por ejemplo todavía es difícil, y carísimo, conseguir un buen amplificador de guitarra- y la riqueza en lo inmaterial, dedicación, colaboración…

“La aportación de cada músico es la que construye la obra, ni más ni menos”

¿Y el hecho de contar con dos nuevas piezas en la formación, de qué manera crees que ha influido en el resultado final del disco?
Gaizka: Sin duda han aportado mucho. Tanto Mariana a la batería como Ruben (voces, guitarra, teclados, acordeón) han sido piezas clave en este disco. Ruben nos dota de una sonoridad nueva con el acordeón, y al ser multiinstrumentista nos aporta muchas posibilidades, además ha compuesto e interpretado dos temas. Mariana es una batería muy versátil, que puede tocar diversos estilos por lo que se adaptó muy bien a la dinámica de Audience.

A lo largo del álbum nos encontramos en varios momentos unos textos que parecen transmitir cierta sensación de indefinición, incertidumbre e incluso desorientación… Mirando la portada en la que vuestros perfiles además aparecen reflejados y borrosos, parecen ser conceptos centrales para el álbum…
Gaizka: Puede que el momento que ha atravesado la banda se refleje en los textos, sí. Durante 15 años hemos sido una formación muy estable, y durante los dos últimos años, tras la marcha de Hannot y Mikel, la formación de Audience ha sido más líquida, ya han pasado tres baterías desde que lo dejó Mikel. Hay dos temas en concreto, “Nork Jakin Zein Den Zein” y “Prest Nago”, que dejan esa sensación de indefinición que comentas. El enfoque que les hemos dado es el de enfrentarse a un momento clave, de esos que marcan todo lo que serás posteriormente.

Significativas me han resultado también en las letras las menciones a elementos paisajísticos, de la naturaleza, de la climatología… ¿Es un disco con un especial esmero en intentar transmitir ese tipo de ambientes?
Gaizka: Yo también me lo pregunto (risas), durante el disco se mencionan Gernika, New York, Mexico, Bayamo, La Habana… y eso que deliberadamente eliminamos referencias a Londres y Paris… Empiezo a pensar que en la primera pregunta tenías toda la razón y las experiencias de “Amerikanuak” y “Jai Alai Blues” nos han marcado más de lo que queremos admitir (risas). Esto es un laberinto.

Un título el de “Isla” que de hecho quizás no solo haga referencia a lo geográfico…
Ager: Éramos conscientes de que el hecho de haber grabado el disco en La Habana iba a tomar cierta centralidad a la hora de valorarlo. En realidad, si lo piensas bien, la localización no deja de ser un elemento circunstancial, al que por supuesto podemos conceder cierto vínculo con el propio contenido. Con el título Isla, “reflejo” en euskera, queríamos jugar con conceptos como “lo que es”, “lo que parece”, “lo que proyecta”… y la idea de que el título nos arrastre automáticamente a su significado en castellano nos parecía muy potente, con todo lo ambiguo que esto pueda parecer. La portada va en la misma línea, con una foto invertida del grupo. Esto no se percibe a primera vista y lo que se ve es el reflejo nuestro en el agua… ahí es cuando empiezas a apreciar las distintas capas, suelo rugoso, agua y burbujas, cielo y nubes.

En una canción como “Seeds Will Grow Forever” os expresáis de forma clara y rotunda. Inscrito como está el disco en Cuba puede parecer una clara la alusión a su histórica situación política, pero también se puede entender de una forma más global, e incluso cercana.
Ager: Me sorprende la observación que haces… de hecho siempre que canto este tema me parece que es muy explícita y tengo dudas sobre si demasiado expuesta. La letra parte de un mural en el gaztetxe de Beasain que dice “Lurperatu egin nahi gintuzten, baina ez zekiten haziak ginela” (nos querían enterrar, pero no sabían que éramos semillas). Justo había leído en algún lado que el Estado español era el segundo, después de Camboya, en número de desaparecidos cuyos restos no han sido recuperados. Sin entrar a valorar si esta afirmación es precisa o no, “Seeds Will Grow Forever” combina estos elementos y habla de la memoria, el relato…

En el disco alternáis tres idiomas: castellano ingles y euskera. ¿Depende de algún aspecto o contenido concreto de la canción lo que la hace ser interpretado en un lenguaje u otro?
Gaizka: En el caso de “El Tres, el Quinto y el Tumbao” teníamos claro que la tenía que interpretar una vocalista cubana, y que sería en castellano. Sin embargo no tenemos reglas en ese aspecto. En general cada uno escribe las letras de sus canciones y elige el idioma en base a su propio criterio. En mi caso debo decir que me resulta más complicado, y más comprometido, escribir letras en euskera, y para este disco decidí tomar ese compromiso. Ha habido gente, como Zulu, que de diversas maneras, me han dado el empujón que necesitaba.

“Este disco marca mucho el provenir de Audience, pero yo diría que más en lo anímico que en lo estilístico”

Desde los inicios habéis estado en continuo replanteamiento de vuestro sonido, y en este caso dais un paso evidente, ¿alguna vez esa esencia natural de matizar o alterarlo os ha planteado algún dilema frente a la manera en que vuestro público pueda reaccionar ante él?
Gaizka: Creo que nuestro público ha crecido con nosotros y aprecia que nos arriesguemos. También entiendo que hay público que nos puede conocer únicamente por alguna de nuestras facetas, los de Amerikanuak (risas), y en ese sentido se hayan establecido algunos clichés respecto a Audience que no explican la totalidad de nuestra identidad. Sin embargo el riesgo siempre ha estado presente en nuestra carrera. Ager grabó un violín en el estudio un mes después tocarlo por primera vez, y yo hice los mismo con el saxo. Ruben es profesor de trikitixa, pero en cuanto entró en local le colgamos una guitarra. Aviso a navegantes: hemos comprado un vibráfono.

A pesar de que que sois una banda con una gran soltura multiinstrumentista este nuevo repertorio supongo resulta complejo , ¿tenéis ya definido cómo será el método de ponerlo encima de un escenario?
Gaizka: Para esta gira nos acompañarán dos músicos además del quinteto que formamos Audience. Dana del dúo d´Capricho nos acompañará como vocalista en algunos temas, e Iban Urizar (Amorante) nos acompañará a la trompeta, etc… Estamos perfilando un directo muy intenso y divertido.

Hay músicos como Ry Cooder o Santiago Auserón que han desarrollado parte de su carrera a base de exponer la relación entre el rock y las raíces latinas. Tras publicar “Isla”, ¿lo tomáis como una experiencia de un momento concreto o lo podéis ver también como algo que pueda marcar caminos en el futuro?
Gaizka: En sentido amplio, este disco marca mucho el provenir de Audience, pero yo diría que más en lo anímico que en lo estilístico. El poder sacar adelante este proyecto en circunstancias difíciles ha sido un espaldarazo importante. Y por mucho que la experiencia cubana nos ha marcado de diversas maneras, creo que nuestro suelo seguirá siendo el rock de guitarras.

Primeras fechas de presentaciones en directo de Isla:
4 de noviembre – Gernika (Lizeo Antzokia)
9 de noviembre – Bilbo (Kafe Antzokia)
10 de noviembre – Barcelona (festival EH Sona)
30 de noviembre – Gasteiz (Jimmy Jazz)
8 de diciembre – Durango (Plateruena)
28 de diciembre – Donostia (Antzoki Zaharra) + Luke Armstrong