Si hace unos días charlábamos con otro ilustre batería que publica libros (Servando Rocha, autor y uno de los responsables de La Felguera), hoy le toca el turno a Arnau Sanz, actual batería de la banda de garage Mujeres, y un interesante autor de cómics. Acaba de publicar “Tibirís”, en Trilita, un libro que trata sobre su familia y concretamente sobre un tío.

Arnau Sanz lleva muchos años tocando en grupos de todo tipo. Empezó en el hardcore con Reaction Reaction!, para posteriormente pasar por Golpe Mortal, Skirmush Society, Heads And Heads, Naturalesa Salvatge (con material en Foehn) y, claro, Mujeres. También ejerce de músico en solitario bajo alias como los de ASO y Noms. Pero hoy no hablamos con él solamente por su relación con el pop o el rock, sino porque es uno de los autores más interesantes del cómic independiente español. Lo es gracias a obras como “Albert contra Albert”, “Llavaneres” y la más reciente “Tibirís”, o cómics más humorísticos como su serie “Tito”, publicados por editoriales como Edicions De Ponent, Apa Apa, Trilita o su propia editorial, Aia.

Existen dos registros muy diferenciados en tu carrera. Da la impresión de que acudes a Tito y acoges el humor cuando tienes que hablar sobre ti en particular y que creas cómics mucho más serios y con otro tipo de dibujos cuando hablas de personas de tu alrededor. ¿Es así?
Sí, tanto a nivel de dibujo y de acabado como de tono; y aunque los cómics “serios” que hago también son en parte autobiográficos, me gusta diferenciarlos de la estética más fanzinera y de estar por casa que hago cuando quiero hablar sobre mí. Y evidentemente, si no usara el humor mi autobiografía no tendría ningún interés para el lector.

Con “Tibirís” consigues una vez más emocionar al lector hablando sobre un familiar relativamente cercano. ¿Te planteas abrirte emocionalmente al empezar una obra o es algo que va surgiendo conforme trabajas en ella?
Bueno, supongo que eso depende de la personalidad de cada uno. En mi caso soy bastante emocional y al contar una historia creo que mi punto de vista hace que sea un poco más emotivo todo. Lo que si es verdad es que tampoco me lo planteo en un principio. Intento ser honesto con la historia, y luego, al leer el libro, sí que me doy cuenta que hay cosas que tocan, pero no es algo premeditado.

¿En qué tanto por cierto eres fiel a la historia?¿Eres de esos autores que opina que no puedes dejar que la realidad te arruine una buena historia?
Todo lo contrario, soy lo más fiel que puedo a la historia, aunque sí que intento que esté todo un poco compensado: no intento sólo mostrar lo bueno o lo malo de un personaje, me gusta ser neutro y que el lector tome sus propias conclusiones.

Vamos con una de música. Ahora mismo formas parte del trío de garage barcelonés Mujeres –con disco nuevo a la vuelta de la esquina-, pero has militado en bandas diversas. ¿Qué dirías que has aprendido de cada una de ellas?
A ceder, supongo. Todos somos personas con ego, y en las actividades más creativas a veces cuesta admitir que no has tenido una buena idea o que lo que propones no funciona.

España no brinda demasiadas posibilidades de cara a vivir de la música o del cómic, ¿cómo se lo hace un artista de tus características para sobrevivir en este complicado mundo?
Compaginando todas las actividades que pueda. Siempre he tenido trabajos de supervivencia, y siempre sin ninguna relación con el dibujo. Ayuda a desconectar y a dibujar con más ganas. Ahora mismo sólo dibujo y toco, e intento ir tirando haciendo lo que me gusta.

¿Qué crees que tiene en común el crear música con crear tus propios cómics? Si es que existe alguna relación en la forma de encarar la creatividad en ambos universos, claro está.
Creo que en los dos ámbitos intentas mostrar algo de tí a terceras personas. Intentas ofrecer algo que guste y que a la vez sea personal. Eso sí, en la música trabajas generalmente acompañado y en el dibujo nadie te dice si vas bien o mal, y a la vez, el enfoque a la historia es totalmente único y personal.

¿De qué autores has aprendido más a lo largo de la historia?
De Goscinny y Uderzo en saber contar una historia y enganchar al lector; de Daniel Clowes y Charles Burns, por enseñarme un mundo diferente al de los cómics que leía; de Christophe Blain, por su dinamismo y su uso del color, y de Gipi por ser el autor que más me ha hecho sentir algo al leer sus libros. Su “Una historia” del año pasado es increíble.

¿Y de qué músicos has aprendido más, sea en lo musical, en lo narrativo, etcétera?
Supongo que de todos con los que he tenido un grupo. De cada uno de ellos he cogido cosas que me han servido para futuros proyectos, y, en mi caso, sigo tocando con gente con la que formé mi primer grupo.

Ahora una obligada para redondear… ¿Qué discos actuales te encantan y qué cómics actuales no dejarías de recomendar?
Como el tema de la música va según el día, hoy diré “Cumbia amazónica” de Los Mirlos, en Guerssen Records; el recopilatorio Ragnar Johnson“Ethiopian Urban And Tribal Music” de Aguirre Records-, y para no quedar como un pedante te diré que me encanta una canción que escuché en Sicilia hace unos meses y es “Il conforto” de Tiziano Ferro con Carmen Consoli. Lo mejor del 2017. En cuanto a cómics, te diré “Fragmentos seleccionados” de Andrés Magán (Apa Apa), “Sirius/Grezia” de Irkus M. Zeberio, autoeditado, y uno que no he leído todavía pero que tiene muy buena pinta es “Nubes de talco” de Amanda Baeza, publicado por Fulgencio Pimentel.