Estamos ante el Mc de los récords. Ganó la Batalla Nacional de Gallos con 15 años, con 21 logró el título Mundial y estuvo más de 24 horas seguidas improvisando (quitándole el Récord Guinness al estadounidense Murs). Pero Arkano no se conforma, y presenta nuevo disco en el que demuestra que en el estudio se maneja igual de bien que sobre la tarima. ¿Le servirá Bioluminiscencia para batir un nuevo récord? Al final de esta entrevista puedes ver una interpretación exclusiva de “Eva” que nos regaló para MondoTV.


Llevabas ya varios años sin publicar trabajos editados y ahora, seguramente en tu momento de mayor madurez y repercusión, con 23 años, presentas este Bioluminiscencia. ¿Cómo se plantea este LP para ti? ¿Podemos decir que estamos ante la gran obra de Arkano?
Sin duda Bioluminiscencia marca un punto de inflexión en mi carrera, considero que he evolucionado en gran medida a nivel personal y artístico desde mis últimos trabajos y eso es algo que se refleja en este disco. Si es o no mi gran obra es algo que sólo nos puede decir el tiempo.

Explícanos cómo se aplica el concepto de “Bioluminiscencia” a este disco. ¿Está enfocado a vivir la vida buscando la luz y huyendo de la oscuridad o no va por ahí la cosa?
Ese es uno de los enfoques principales de la idea, en este disco juego mucho con la luz tanto a nivel estético como conceptual y me gusta definir el trabajo como el resultado de recoger y plasmar la luz de todos los seres bioluminiscentes que se han cruzado en mi camino.

Echando una vista general al álbum vemos que es un trabajo rebosante de positivismo y mensajes esperanzadores. ¿El sentir del disco podría ser, como rezas en una canción, La vida es bella?
Sí pero sin caer en un optimismo vacío. He querido hacer de este un disco muy humano y es por ello que el resultado global da una perspectiva positiva pero muy realista de nuestra condición. Al igual que hay canciones como La vida es bella, puedes chocarte con temas cargados de denuncia social como Eva o letras en las que reflejo mi caos más íntimo como La caída.

Una de los aspectos en los que más insistes es en reconocer las debilidades, en conocerse a sí mismo. ¿Crees que nos falta un poco de autocrítica? ¿En la vida en general y en el rap en particular?
Más que autocrítica (porque muchas veces tendemos a ser muy duros con nosotros mismos) nos falta ser críticos con todas nuestras creencias, desde la moral establecida en nuestra sociedad hasta la veracidad de la información que recibimos de los medios de comunicación, pasando por las cosas que yo mismo le cuento a mis seguidores.

En esta línea, nos gustaría destacar la frase “Mi éxito ha sido asumir que ya no busco el éxito”. ¿Qué busca entonces Arkano en el rap y en la música?
Quiero (y voy a hacerlo con la ayuda de muchas personas) cambiar el mundo.

“He querido hacer de este un disco muy humano y es por ello que el resultado global da una perspectiva positiva pero muy realista de nuestra condición”

Mucho (demasiado) se ha hablado ya en torno a la homosexualidad en tu mensaje, pero has creado una canción llamada Único en la que hablas abiertamente del tema. ¿Crees que es un tema tabú en el rap? ¿Por qué no ha habido hasta la fecha un rapero reconocido que haya reconocido su homosexualidad?
Lamentablemente el rap representa una libertad paradójica, tradicionalmente ligado a las luchas sociales y al progreso pero rodeado de un aura de machismo y homofobia que, a mi parecer, lo ha alejado bastante de sus fines iniciales. Si hasta ahora no ha habido ningún rapero perteneciente al colectivo LGTBI que haya podido vivirlo con naturalidad y reflejarlo en su arte ha sido por puro instinto de supervivencia, pero es hora de cambiar las cosas.

Otra canción cargada de emotividad en el disco es Eva, donde desgranas el problema del machismo en la sociedad. ¿Te resulta complicado aceptar que siga existiendo esta realidad en pleno siglo XXI?
Me resulta muy triste ver que existe desigualdad entre hombres y mujeres pero más triste me resulta todavía ver a hombres y mujeres negando esa realidad tan evidente. Ojalá algún día temas como Eva dejen de ser necesarios.

Sin embargo, entre tanto mensaje y concienciación uno entra en el disco y lo primero que se encuentra es con una canción con un punto de egotrip muy evidente. ¿No resulta tan fácil dejar de lado tus raíces, ese rap punzante con el que te has criado en las batallas?
El egotrip siempre formará parte del Rap, en Niño mimado he querido tenerlo presente pero creo que lo he hecho de un modo mucho más sano, con un toque ácido y con mucho sentido del humor. Estoy un poco cansado del rap de “soy el mejor y punto”.

Hablando de las batallas, sólo una pregunta. De estos ocho años improvisando en escenarios y enfrentándote a adversarios, ¿Cuál ha sido para ti el momento más importante, cuál recordarás para siempre?
La final de la Final Internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos de 2015, en Santiago de Chile, fue para mí el momento más crucial en mi carrera como freestyler, fue muy emocionante.

En ese primer tema del que hablábamos antes nos encontramos la frase “Con mis frases de un sólo tema más de un trapero se haría un disco”. Estando tan de moda en estos momentos este estilo musical, ¿no te ha dado la tentación de incluir una canción trap en tu disco, o de meter aunque fuese algunos sonidos?
No me cierro a ningún estilo musical, sí a las temáticas que predominan en determinados estilos.

Cierras el disco con la canción Última Jugada, que ha sido elegida parte de la banda sonora del videojuego NBA 2K18. ¿Cómo surgió esta oportunidad? ¿Y es este un signo de que el Hip-Hop sigue abriéndose más allá de su propia escena?
La gente de 2K se puso en contacto conmigo para proponerme la idea de ser parte de la BSO mundial del videojuego y la verdad es que aluciné, es un signo claro de que el rap hispano todavía tiene mucho que decir.

Fuera ya del disco queríamos preguntarte únicamente por el Récord Guinness que batiste el año pasado (improvisando 24 horas 34 minutos y 27 segundos). ¿Cómo te preparaste para ello? ¿Y qué sacaste de aquella experiencia?
Antes de batir el récord hice un par de pruebas de diez horas para ver cómo me desenvolvía y el resultado fue genial, pero la parte primordial para afrontar este reto fue la preparación emocional, conseguí llegar feliz, alejando pensamientos negativos y cualquier sentimiento que pudiera suponer un bloqueo a la hora de crear.

Para despedirnos, una última pregunta. ¿Volverás a las batallas de gallos o este disco supone un punto y aparte en tu carrera?
¡Por supuesto! Me apasiona hacer freestyle y, mientras así siga siendo, no pienso dejarlo.