Lo crean o no, hasta el miedo más aterrador a la soledad termina marchándose. Después de un disco desgarrador por lo sencillo y conciso, los de Getxo entregan “Tú nunca morirás”, un trabajo en el que se atisba la esperanza y la respuesta a la delicada pregunta de ¿Por qué luchamos?

Las sombras de hoy nunca
serán tan nítidas como las de ayer, y el dolor –aunque en caliente cualquiera
que piense lo contrario debería ser tachado públicamente de inconsciente- se
pasa. Hacer canciones es una forma como otra cualquiera de acelerar el proceso
por el que un corazón destrozado se convierte en algo mínimamente funcional,
aunque a nadie le deseo un sufrimiento como para escribir alguna de las mejores
letras que he escuchado en los últimos años. Sin malditismos y sin efectos, tan
sólo con una sinceridad que asusta por lo fácil que resulta vivirlo en primera
persona sin que tengas demasiadas opciones al respecto. Lo que en “Mundo
Marino”
era un paisaje desolador,
en “Tú nunca morirás”
lo es
preparado para volver a crecer. (Ricardo, voz y guitarra) “Creo que los
textos de ‘Tú nunca morirás’ no son tan desoladores como algunos me dicen,  igual es que no han escuchado el
anterior disco. Canciones como las de ‘Mundo Marino’ las podemos volver a hacer
siempre, cuando me deje la novia lo hago otra vez y ya está, pero creo que con
uno ya está bien. Al final, todo se supera. Musicalmente me parece que las
letras eran muy tristes y la música no tanto, y en este nuevo disco es al
revés”
. Un breve rayo de luz se
cuela por los silencios (“laberintos en los que perderse”
, cantan en “Los Valientes”) de nueve cortes de pop
soberbio y desacelerado que emocionan tanto por lo que dicen como por lo que
callan. El
amor, el miedo a la
soledad, a la traición y el despecho -pero sobre todo el desamor
– siguen siendo la columna vertebral del asunto.
(Pablo, bajo) “Quizás son menos directas que en el anterior, pero ahí está
lo bueno, porque ahora son más intensas. Si estás jodido porque te ha dejado tu
novia no te vas a poner a Shakira. La música alegre para gente que está triste
es mucho más triste. La idea no es hacer cosas deprimentes, sino algo con lo
que nos podamos emocionar”
. De los restos de un incendio y las canciones que duelen queda poca cosa; la
intensidad del fuego es menor y se aprecian mejor los detalles. (Jaime,
guitarras) “Me parece que es un álbum incluso más intenso que el anterior.
Engaña el principio, con una canción como ‘Los Valientes’ (muy pop y la que
menos lo define) o al final con ‘Naoko’, que dura casi nueve minutos. A medida
que avanza va cambiando y no es tan accesible”
. (Pablo) “Tenemos un dilema entre hacer canciones de pop pegadizas o
no. Se compusieron (algunas son prácticamente singles
), pero no las llegamos a grabar porque queríamos
que fuera un trabajo coherente de principio a fin y que contara una historia”
. La (sobre) producción de Abel Hernández será, probablemente, polémica
entre los más puristas. Excesiva en algunos momentos y tremendamente acertada
en otros, lo cierto es que para bien o para mal no se ha limitado a poner los
micrófonos en el lugar adecuado. (Ricardo) “Al final terminas haciendo la
misma canción y es muy bueno tener una opinión externa. Lo que ha hecho Abel es
ayudarnos a hacer cosas que no sabíamos, no nos atrevíamos a hacer o
simplemente no habíamos visto. Instrumentalmente hemos aprendido mucho”
. (Pablo) “En los ensayos no solemos utilizar los teclados y en el
álbum los hemos tocado más y la percusión también ha sido importante. A partir
de ahora puede ser que utilicemos otros instrumentos o hagamos otro tipo de
arreglos. En eso hemos perdido el miedo”
. De la misma manera que
nada es más sugerente que lo que no se ve, a lo largo de casi una hora hay
multitud de detalles a descubrir. (Jaime) “La respiración, los ruidos raros,
el xilófono… son cosas que suenan muy a Migala. Era un peligro que eso
arrollara los temas y tuvimos que quitar muchas cosas, pero es normal que Abel
tendiera a plasmar su personalidad y creemos que lo ha hecho fenomenal, aunque
es cierto que cuando escuchamos la primera canción que nos mandó Abel,
flipamos”
. No les ha importado
renunciar al legítimo protagonismo si algo podía ser mejor, ya sea un arreglo o
una de las mejores canciones de su segundo CD para Subterfuge, “Tú nunca
morirás”. (Ricardo) “La canta Miren Iza
(Tulsa) y teníamos claro que si mejora, no necesito salir yo en las
voces. Lo que quiero es que la canción sea bonita y que quede lo mejor posible.
También han colaborado Olivier de The Folding And The Point en ‘Naoko’, Rubén
Moreno
(violín en Migala) y
Abel toca algunas cosas”.