Tras 23 años de carrera, Akatz publican disco en Liquidator Music, sello referente en cuanto a música jamaicana a nivel estatal.

“Vuelta y Vuelta”, su cuarto trabajo de larga duración, es una fotografía de los últimos años de la banda en la que han quedado plasmadas gran parte de las inquietudes musicales, sociales y anímicas del grupo. “Somos una banda coral, una película de Berlanga en la que todos los integrantes en forma de gran círculo incorporan sus ideas, obse- siones, y melodías, además celebramos nuestra eterna vuelta y vuelta, hecha al punto, sin urgencia”, explica Unai Quecedo Urrutia aka Dr.Baltz , cantante y miembro fundador de la banda.

Tras más de dos décadas empeñados en insuflarle vida a la Euskadi más tropical, continúan con la misma pasión, apostando por “una música alegre, contagiosa, atemporal, que ha gozado siempre de grandes referentes cercanos, donde se entiende de una manera clásica, con seriedad y respeto por las tradiciones e intentando ampliar el lenguaje con único objetivo: disfrutar”. Según Dr. Baltz, buscan “himnos que se canten en las tabernas y que sean recordados en festivales de verano como standards de karaoke de un futuro en paz y armonía. A base de Soma y ron.”

“Evangelizar con el error, asumir nuestras debilidades y fallos es una enseñanza vital.”

Quizá tener tan claro cuál es el objetivo del grupo y que este se base en la pura y sana celebración de la música en sí misma haya sido la clave para que, aunque no haya sido excesivamente prolífico en cuanto a publicaciones – pero sí como dinamizadores de la escena-, se haya convertido en un grupo longevo. Además, teniendo en cuenta que aun- que no están solos en esto de la música jamaicana con factura vasca no deja de ser una escena minoritaria y reducida. “En la Euskal jaia siempre se ha dado una oportunidad a lo jamaicano, más al rock con vientos que a los sonidos de raíz, pero hay un espacio. En cuanto a la escena de lo jamaicano más oldies, o 60 ́s, o revival, o foundation, o cómo nos llamemos, en Bilbao estamos de enhorabuena porque tenemos unos ya maduritos Bilbomatiks y unos imberbes Serotonina, y además me comentan la idea de crear un Sound System para expandir el mensaje allende el Pagasarri. Así que aún quedan ganas de pasarlo bien”. Pasarlo bien, el secreto de la vida eterna, o si no infinita, sí de la larga vida de una banda.

Si la diversión y la pasión son dos las piezas angulares del grupo, la tercera es el error, según explican sin ningún atisbo de ironía. “El error es algo natural, inherente a todos. Evangelizar con el error, asumir nuestras debilidades y fallos es una enseñanza vital. No es errar por producir, sino darse cuenta que al producir erramos y qué gozada seguir haciéndolo, será la razón por la que seguimos dando vueltas y vueltas”.