El ritmo de Mogwai se mantiene con una estupenda continuación a Hardcore Will Never Die But You Will de la mano de un sintetizador modular encontrado en Berlín. Barry Burns nos habla de John Carpenter y de la génesis de Rave Tapes, el noveno álbum de estudio para los escoceses en el que las texturas electrónicas marcan la pauta, pequeños accidentes que te pueden llevar a grandes canciones. Arranca un año cargado de proyectos para cinco músicos adictos a su trabajo.

Hardcore will never die but you will (2011) fue una buena sorpresa después de The Hawk is Howling (2008). Y aunque creo que Rave Tapes es una continuación de esa línea, vuelve a sorprender. En tu opinión, qué lo distingue de otros trabajos.

Es bastante más suave que Hardcore, sin duda. No hay tanta instrumentación tal vez porque entonces tuvimos más tiempo. Todo el trabajo nos ha llevado unos nueve meses, pero los ensayos fueron rápidos, solo ensayamos durante cuatro semanas. Hay partes más silenciosas donde solo están dos músicos tocando, por ejemplo, aunque sigue habiendo canciones muy Mogwai, bien cargadas de guitarra.

Se nota una mayor presencia electrónica en el disco. Todo empieza con Remurdered y ese desarrollo tan especial. ¿Fue algo deliberado cuando empezasteis a trabajar o surgió de manera más inesperada?

Cuando terminamos con todo lo de la serie (Les Ravenants), compré un sintetizador modular en Berlín, construido con distintas partes de distintos fabricantes. Lo encontré gracias a un amigo holandés que construye pedales de guitarras. Me quedé flipado con lo que podía hacer. Empecé con un rollo muy experimental, jugando con él y ajustando luego en el ordenador. Es como una droga para un músico, no puedes parar de añadir partes únicas. Me gasté una pasta, me lo llevé al estudio y me senté durante horas y horas. De ahí han venido muchas canciones para el disco.

Incorporar sintetizadores y software nuevo en cada disco es habitual en vosotros, y supongo que en mucha otra gente, aunque ese ejemplar es distinto.

Sí, porque básicamente hemos utilizado otros sintes analógicos junto con programas como Guitar Rig, que te permite trabajar con mucha comodidad y es cojonudo. Ocurrió con el arranque de Deesh, por ejemplo: Tum Tum Tum… Una sola nota en el sinte que el programa sigue y te ofrece convertirla en un pequeño acorde. ¡Fue muy fácil y sonaba muy bien!

La canción es muy chula y el arranque es nuevo, algo que no has escuchado nunca, y creo que eso es parte de lo que la gente aún espera de Mogwai.

El caso es que muchas de estas cosas ocurren por accidente. Yo no soy muy técnico, a veces se trata de cerrar los ojos y ver qué ocurre.

¿Qué música te ha gustado más últimamente?.
El último disco de Boards of Canada, Tomorrow´s Harvest. Me parece una obra maestra. Al principio no lo sentí, pero lo fui escuchando y creo que ha sido una gran influencia para Rave Tapes. También nos hemos hecho con reediciones en vinilo de John Carpenter, su música es alucinante.

Continuáis con Paul Savage una vez más. Imagino que porque os encontráis muy cómodos. ¿Cómo es trabajar con él?.

No lo había pensado antes, pero en cuanto has mencionado su nombre me he dado cuenta de que aún no hemos acabado con Paul. Fue muy bueno trabajar con él en Hardcore después del disco anterior, fue un gran cambio, y siento que tenemos que hacer un último disco con él. A mí me encantaría hacerlo, pero siempre hay cambios en Mogwai y no sé qué pasará. Desde luego este es el disco que quería hacer con él.


 

La mayor presencia electrónica está ligada al título, imagino.

Fue un chiste. Veíamos que apenas había guitarras, mucho sintetizador…y alguien dijo: “Mogwai se va de rave”. El día que había que ponerle un título al maldito disco alguien lo recordó y Rave Tapes salió por votación democrática.

No bajáis el ritmo. No habéis dejado de hacer discos y de meteros en distintos proyectos en los últimos cinco años. ¿Hay algo de ansiedad por el siguiente paso o ya es pura adicción?

Si eres músico y no haces música, entonces no eres músico. Como el escritor que no escribe. Necesitamos hacerlo, no siempre apetece de la misma manera. Ya tenemos tres bebés en la banda y no es fácil, mides más tus pasos para salir y preparar todo, pero a fin de cuentas tienes que pagar tus facturas, es tu trabajo (risas escocesas).

¿Cuál es el siguiente proyecto en el que os meteréis?

Tenemos delante la segunda temporada de Les Ravenants y después trabajaremos es un proyecto muy curioso con Antony Crook, que ya hizo el video de How to be a Werewolf. Va documentar el viaje de un tipo que construirá un barco y llegará con él a Nueva York. Prepararemos la música para acompañar ese viaje. No tenemos ni idea de cómo quedará, pero puede ser muy chulo.

Además de visitar África por primera vez, ¿qué novedades ofrecerá la puesta en escena de Rave Tapes?

Hemos trabajado la parte visual y creo que girará en torno a las formas geométricas que componen el arte del disco, hexágonos y otros elementos. No creo que tengamos nunca más un proyector para películas porque, siendo sincero, nos dimos cuenta de lo caro que es. ¡Ostia, pero si puedes comprar una casa por ese dinero! (más risas). No nos complicaremos demasiado.