El mes pasado le ponía cuatro estrellas y media a “Doble Vida”, el disco en solitario de Sho Hai, el greñudo de Violadores del Verso. Según acumulo escuchas me voy convenciendo de lo grande de un trabajo necesario, tanto para el exorcismo personal de su creador como para quienes vibramos con su escucha.

Sho Hai es Hate, es Sergio Rodríguez, es una de las claves del rap en castellano, es un Doble V. Casi nada. Sho Hai sacó su disco en solitario hace un mes y el 1 de abril empieza una gira con fechas cerradas hasta noviembre. “Doble Vida” se coló en el tercer puesto de AFYVE nada más ponerse a la venta. Sho Hai viene de Zaragoza, de donde son sus compañeros en mil batallas, la crew de Rap Solo, de donde son Rapsus, Shariff, Xhelazz, Hazhe, Loncho, Dani Ro, Tr3s Monos o Cloaka Company y donde ahora lloramos la reciente y prematura muerte de Cash Flow, de Grand Groove. Como todos, vino al mundo del rap un buen día, junto a Juez y R de Rumba en forma de Bufank, allá por los noventa. Bendito alumbramiento. Sho Hai se nos ha hecho mayor, y en medio de un parón pactado junto al resto de Violadores se atreve a asomar la cabeza en solitario con un disco directo y sincero, no apto para hipócritas, y en medio de un ambiente de tsunamis, libios cayendo como moscas y gente cada día más harta de todo celebrando sola frente a su ordenador que tiene por fin su amigo número cien en Facebook. Seguramente alguno de ellos hizo correr el bulo de la separación de Violadores del Verso. “No sé qué medio fue que dijo que nos habíamos separado, y Javi lo que había dicho es que nos tomaríamos un tiempo, que sacaríamos un disco cada uno… Pero no, no nos hemos separado”. Es por lo primero que le pregunto mientras abrimos unas cervezas hechas en casa, cortesía de Rap Solo. Amargas, con un toque de regaliz, un poso dulzón que permanece y las hace originales. Deliciosas. Siempre te hemos llamado el heavy del rap, ¿para cuándo un disco tuyo metalero? “Me gustaría, al igual que Javi (Kase O) está haciendo lo del jazz, hacer algo metalero me gustaría. Al tiempo. Lo que sí hemos hecho han sido colaboraciones con SA, y con los granadinos Hora Zulú, con Rumba y con ellos. De todos modos, me gustaría mucho, aunque con una banda detrás igual no tengo yo mucha voz…”. En el disco ya acabamos a guitarrazo limpio en “Infierno con guitarras”. “Bueno, la última canción del disco es con los NdNO. Me llamó Fran, el guitarra y me dijo que tenía una cosa para mí, y que nos hiciéramos algo. Bajé al local, escuché la movida y me moló un huevo. Me hice una letra y ahí está”. Aunque él no es el único Doble V que está trabajando en solitario. “Lírico está preparando su disco en solitario, ahora está en Barna, y lo lleva bastante avanzadillo”. Todo apunta a que el parón necesario para Violadores va a ser muy fructífero. “Hombre, nos apetecía. Además llevábamos desde ‘Vivir para contarlo’ girando mucho y nos apetecía. Aparte de descansar nosotros un poco, que la peña descanse de nosotros, así nos pillarán con más ganas más adelante. Si quisiéramos, podríamos tocar en Madrid o Barcelona tres veces al año, pero nos rallamos con eso, no queremos quemar el grupo”. Lo que ya no celebro tanto es lo siguiente que me cuenta cuando le digo si tendré que esperar otros cinco años para una nueva entrega en conjunto. “Pues ahora habrá más tiempo que con el anterior”. Tras esta respuesta trato de evitar imaginarme en el asilo esperando mi pedido a Rap Solo y prefiero preguntarle a Sho Hai por las labores de producción del disco. “Aparte de unas bases que producen Xhelazz, Big Ozone, Hazhe y Grosso Modo, es trabajo de Rumba. De hecho lo ha grabado todo aquí, en nuestro estudio. Y en los conciertos iremos Rumba y yo. Bueno, y Ossi, que me lo llevo para que me haga dobles voces y tal. Con Rumba de puta madre, es con quien más cómodo estoy. Es un puto profesional como la copa de un pino”.
Sin lugar a dudas R de Rumba es una garantía absoluta toque lo que toque. Otra baza tremenda es la de Xhelazz, quien se sale en “Hodio”. “Le encantó cuando se la puse, esa tiene base de Grosso Modo. Soy super fan de ese cabrón. Xhelazz tenía que salir en este disco”. Al resto de la familia nos los encontramos en “La cúpula”. “Ellos encantados, ¿cómo no iban a estar aquí Violadores? Me recuerda a cuando hacíamos las maquetas en los noventa, con Javi rapeando super loco…”. La entrevista se alarga. Se está a gusto aquí, y además Sho Hai odia hablar con la prensa, pero como lo que soy es el calvo barbudo al que le debe un rancho desde hace bastante tiempo (el rancho que cocina Sho Hai es famoso), se relaja, nos relajamos, y disertamos durante dos horas sobre los móviles, el rap zaragozano, China… Retomamos el hilo de la entrevista y mientras hablamos de los grupos, al margen del rap, que escucha Sho Hai, me sorprende con lo siguiente: “Mamá Ladilla me gustan mucho, siempre que han venido a Zaragoza los he ido a ver, y llegué a conocerlos. Muy majetes, me hacen mucha gracia y cuando se ponen serios…”. Comenzamos a cantar “Primavera, primavera…” a dúo y a reír, momento que aprovecho para volver a sus letras, a las bolingas de las que habla, pero sobre todo de las atmósferas oscuras de buena parte del disco, ese odio y asco que Sho Hay parece tenerle a la vida. “Y a mí mismo también me odio…”. Calma. “Hay algunas más graciosillas. Yo lo veo variado. Temas de decir ‘este gacho qué hace, está loco…’ y luego la siguiente es más graciosa. Son todo sentimientos y estados de ánimo. Escribo lo que siento en ese puto momento para quitármelo de encima o me explota la cabeza. Luego hay otras, como la de ‘Solo son birras’ por una coña con el Xhelazz y su canción ‘Solo son vidas’. Todas las cervezas que nombro las he probado. Incluso más… Me eduqué el paladar en un sitio en Torremolinos que se llama la Cervezateca, de un tío que es belga”. Hablamos de lo jodido que es todo en el amor, de darnos cuenta de que estábamos dónde mejor podíamos estar, de que somos unos tarados, vaya. Esa parte de la charla la dejamos para nosotros, pero sí que le pregunto a Sho Hai qué hay del amor en el disco. “Hay muchas frases del corazón y del amor, bastantes, bastantes, sobre todo en ‘Nada y todo’. Hay cosicas que hay que escribir y quitártelas de encima. Sí macho, es buena terapia lo de escribir. Me ha ayudado mucho, de hecho”. Suerte que tienes. “Hay gente que no puede expresarse, o porque no puede o porque no sabe. Yo menos mal que tengo el rap, si no, no quiero ni pensarlo…”. Lo que sí que va a tener ahora Sho Hai es mucho rap, al menos no lo compartirá sobre las tablas. “Hombre, es como una responsabilidad lo de tener que estar yo solo y jamarme hora y pico de concierto. Con Violadores lo hacemos todo bien separado, para que cante uno, luego el otro, luego el otro… Ahora tengo que empezarlas yo todas. Pero es un reto que me mola. Me va a hacer más fuerte”. ¿Cómo quieres que acabe cada concierto? “Que se vayan con una sonrisa a sus casas o a los bares. Esa es mi puta misión. Cuando desde arriba ves las caras de la peña sonriendo… eso te alimenta la vida”.