MondoSonoro Discos

Desde el primer momento, con “Aerosol Ball”, el nuevo trabajo de The Felice Brothers muestra sus cartas. Una baza que se basa en el regreso de la banda al sonido crujiente y destartalado como de viejo granero dorado con un alambique de bourbon sacado de otra época. Todo se muestra de forma cruda, buscando un bofetón de realidad que, por desgracia, queda en caricia. Y lo hace porque las canciones no están a la altura del graznido salvaje de la banda. A semejante sonorización le hubiera sentado mejor un poco más de pulso. Una tensión que solo se atisba en algunas canciones como la preciosa “Diamond Bell” que, pese a ser un medio tiempo, sí logra ese punto de magia gracias, en parte, al trabajo de James Felice al acordeón que en este caso recuerda a Flaco Jiménez con los Texas Tornados.

Estamos ante el trabajo de inspiración más “hillbilly” de los neoyorquinos y eso que podría haber sido una buena salida, tras la mayor ampulosidad de sus dos anteriores trabajos, se queda en intento, y algún otro rock’n roll como “Plunder” le hubiera sentado de maravilla al conjunto final del disco. Pese a todo, un nuevo trabajo de los “hermanos” Felice siempre es una grata noticia por la ausencia de pretensiones que parece tener en sí misma. Ellos se muestran más que satisfechos asentados en ese estatus de “rara avis” de la americana que no logra encajar en ningún sitio. Eso les proporciona una aureola y un hecho diferencial que otros se pasan toda la vida buscando. Solo por ello ya merece la pena tenerlos siempre en cuenta.

MÁS SOBRE THE FELICE BROTHERS

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies