MondoSonoro Discos

En ocasiones, tanto da que remes con todas tus fuerzas si la tormenta insiste en soplar en tu contra. Podrías obcecarte en luchar contra los elementos y acabar derribado por su fiereza, o puedes cambiar tu rumbo y dejar que esa tormenta se convierta en tu mejor aliada y dirigirte hacia el lugar al que las circunstancias quieran llevarte. Eso es lo que lleva haciendo Oscar D’Aniello desde que abandonó Mishima y se aventuró en esa particular y arriesgada aventura que continúa siendo su carrera musical, adaptándose a las circunstancias, disfrutando del trayecto.

Primero el poder del mar se llevó a Facto de la popa de la embarcación, luego llegaron muchos compañeros de viaje que ampliaron la familia y gozaron de la popularidad compartiendo momentos. Pero cuando las luces se apagaban Delafé, Flores Azules (Helena Miquel) y Dani Acedo eran quienes sonreían juntos y luchaban como familia, acertando con sus canciones o equivocándose sin arrepentimientos. Hasta que Helena quiso surcar nuevos mares y subirse a otros barcos. Ahí estaban de nuevo D’Aniello y su viejo amigo Acedo obligados a reinventar su futuro. Y lo que parecía un muro infranqueable (superar la marcha de Helena) al final ha resultado ser un revulsivo para juguetear más con su música, para probar cosas nuevas y sobre todo para tener más claro que “La fuerza irresistible” debía ser dos cosas fundamentalmente: optimista y personal. Optimista, como de costumbre, sin que eso signifique candidez, sino enfrentarse a las dudas, la oscuridad y el sufrir con una actitud positiva; personal, reflejando los gustos y las inquietudes de D’Aniello. Cerrar una etapa sin que ningún tiempo pasado sea mejor.

Lo primero se resume en el inicio de “Días y días” (D’Aniello abre el tema con un rapeado lleno de rabia para cambiar de rumbo a los pocos segundos). Lo segundo en algunas canciones que aportan nuevos sonidos al universo de Delafé: más funk, más electrónica, más ritmo, bajos robustos y bombos gordos, y sobre todo sampleados tomados de aquí y de allí, sean cuerdas birlados a temas soul o un estribillo de Carlos Cros. De ahí que “La fuerza irresistible” resulte ser el disco más variado de Delafé, con sus buenos momentos y sus bajones, con experimentos que funcionan muy bien y otros que se aceptan mejor como puntos de partida. Pero lo mejor es que Oscar y Dani redondean algunas canciones que deberían quedarse en su repertorio para siempre. Hablamos de “Diario de batalla” (aquí encontrarán ustedes el citado sample de Carlos Cros), “Tenemos un don” o de ese single bailable y espídico que es “Lo más bonito del mundo”. Aunque el mayor valor de “La fuerza irresistible” es descubrirnos que, tras Delafé, hay bastante más sustancia de lo que sus sonrisas, sus bailoteos, sus proclamas al optimismo, su conffeti y sus corazones de papel de seda nos habían hecho creer. Muchos lo sabíamos, pero ha sido necesario este ampliación de su universo musical (lo que erróneamente pretendía “De ti sin mí, de mí sin ti”) para que el resto de la humanidad lo tenga claro.

MÁS SOBRE DELAFÉ

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies