La edición del festival Actual 2016, celebrado en Logroño entre el 2 y 6 de enero, ha dejado un puñado de momentos memorables para el recuerdo: el regreso a la carretera de los granadinos 091; los estupendos conciertos del gallego Xoel López, consagrado como un artista que vive un momento envidiable; y del albaceteño Jacobo Serra, un pedazo de músico al que hay que seguir sin excusa. Además, Izal y otras dos propuestas a priori ajenas a la esencia de este festival, como las del británico John Newman o los holandeses Withon Temptations, han dejado los mejores shows. Esta edición, que se ha saldado con 28.000 espectadores de los que 17.000 han secundado alguna de las actividades musicales del festival, se ha caracterizado por el cambio de escenarios con respecto a años anteriores. Así, los conciertos nocturnos de gran formato han regresado al añorado Palacio de los Deportes de La Rioja, de largo el mejor espacio cerrado destinado la acoger música en directo en la capital riojana. Otro acierto por parte de la organización ha recuperado el Círculo Logroñés, rincón recoleto y acogedor que ha servido de sede de las sesiones de Café Cantante dejando libre el Centro de La Cultura del Rioja (CCR), nuevo emplazamiento de la Guerra de Bandas. El único pero se lo ponemos a la nueva ubicación del Vermú Estella Actual, el Wine Fandango en sustitución del CCR, un establecimiento hostelero agradable pero desbordado por la afluencia masiva de público durante las tres jornadas. Una vez sorteadas las colas en el exterior, resultaba prácticamente imposible establecer contacto visual con los artistas que pasaron por este escenario: la cantautora folk Luthea Salom, Señor Chinarro y el ex-Mercromina y Surfin’ Bichos Joaquín Pascual. Se antojan dos soluciones para próximas ediciones: cobrar entrada para reducir el aforo o cambiar de sede.

En términos estrictamente musicales, lo más sobresaliente de esta edición de Actual han sido las actuaciones de Xoel López y Jacobo Serra. En el caso del gallego, compareció en el Palacio de los Deportes la tercera y última velada , la más concurrida, con cerca de 4.200 espectadores, a apenas 300 asistentes completar el aforo. El músico gallego ya había actuado en Actual en 2002 con su proyecto personal Deluxe, cuando se le consideraba una figura emergente de la escena independiente nacional con un primer disco —“Not What You Had Thought” (Mushroom Pîllow, 01)— con influencias de pop británico y letras en inglés. Durante este tiempo, Xoel ha apostado por usar su nombre real, ha adoptado el español como lengua de composición y ha vivido una experiencia iniciática en Argentina que ha resultado fundamental para entender la nueva etapa del músico, materializada en dos estupendos discos —“Atlántico” (Esmerarte, 12) y “Paramales” (Esmerarte, 15)—, plagados de referencias a ritmos latinoamericanos, y que centraron íntegramente la función de Xoel. El gallego firmó una actuación vibrante, marcada por un sonido repleto de matices, a base de rock de raíz, retazos de psicodelia guitarrera, ritmos negros y un amplio arco de influencias latinoamericanas. Del mestizaje de “A serea e o mariñeiro” pasó a la intensidad de “Sol de agua” o el northern-soul de “Almas del norte”, canciones luminosas, ricas en matices e interpretadas con sobriedad, sin grandilocuencias por un artista ecléctico y maduro.

Xoel López actuó precedido por el quinteto murciano Second, que ofreció una actuación correcta para presentar su octavo disco, “Viaje iniciático” (15), con el que celebran una década en activo y abrazan la autogestión. Dieron buenas muestras de gusto en la composición, buen hacer en la ejecución y, sobre todo, la sensación de estar ante una banda que tiene por delante aún un largo recorrido. Su sonido en directo se sustenta en la electricidad de las guitarras y las atmósferas electrónicas del teclado.

Izal por Fernando Diaz - Actual_2

Los encargados de cerrar la noche más redonda de esta edición de Actual, tanto por aforo como por la calidad de las actuaciones, fueron Izal (en la foto). Y vaya cómo lo hicieron. Los madrileños pusieron todo patas arriba firmando una velada memorable, de lo mejor que se recuerda en este Actual, a la altura de los Vetusta Morla en 2015. El Palacio vivió una verdadera fiesta. Enorme. A golpe de intensidad y decibelios.  En su primera visita a este festival, Izal se reivindicaron como referentes del indie más mainstream con una legión de seguidores que se saben todas sus letras. El público vibró con los tres trabajos editados hasta la fecha donde la banda da cuenta de un pop eléctrico, potente, en ocasiones épico.

Y al margen de gustos y estilos, otras dos bandas ofrecieron sendos conciertos explosivos que recordaron a lo que se pudo ver un año antes a cargo de Mónica Naranjo. Nos referimos sobre todo al metal melódico de los holandeses Within Temptation, que presentaron en Logroño su sexto álbum de estudio –“Hydra” (BMG, 14) en una actuación implacable, marcada por el contraste de la brutalidad de las guitarras y la lírica de la vocalista Sharon den Adel, y por las proyecciones audiovisuales en el escenario. Y otro concierto memorable fue el que ofreció John Newman, estandarte del pop más comercial, que finalizó el directo con su gran hit “Love Me Again”, pero se mostró comprometido como pocos por divertir al público. El británico lo dio absolutamente todo sobre las tablas. Cantó, bailó, saltó, sudó… Y la parroquia se entregó. Tanto, que al terminar se vivó la desbandada de la mitad del aforo, que se perdieron así el evento que más interés mediático había despertado en esta edición: el regreso a los escenarios de la banda granadina 091 (en la foto inferior) dentro de una gira durante 2016 llamada “Maniobra de resurrección” Este grupo, fundamental en la escena rock de los años 80 y 90, y disuelta en 1996, se había convertido durante su ausencia en un grupo de culto tentado muchas veces para regresar. Se había generado muchísima expectación en las jornadas previas a su vuelta en Logroño. Tanta, que entre el público eran mayoría los foráneos, llegados desde lugares como Canarias o la Granda natal de la banda. Bajo un enorme luminoso con las tres cifras de su nombre, los hermanos Lapido y compañía ofrecieron una sesión muy seria de rock n’ roll de la vieja escuela interpretando temas de todos sus discos: “Palo Cortao”, “Debajo de las piedras”, “Tormentas imaginarias”, “El lado oscuro de las cosas”… Los Cero recordaron que el suyo es un repertorio generoso en himnos.

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La velada se había abierto con otras propuesta destacable, la de los burgaleses La Maravillosa Orquesta del Alcohol (La M.O.D.A.), una banda de siete músicos que facturan un folk rock marcado por el nervio sobre el escenario y la impronta personal de la voz quebrada de su vocalista, David Ruiz. La M.O.D.A. convencieron con una actuación enérgica con la que demostraron haber asimilado perfectamente todo lo que les ha ocurrido en apenas cinco años de vida.

Y entre las propuesta más interesantes de esta edición han estado los conciertos en formato Café Cantante. Tanto la actuación de un trovador urbano como Igor Paskual, antihéroe dueño de un rock humilde con ciertos toque de glam; como la divertida fusión de cumbia, flamenco, ska, jazz o reggae de Jenny and the Mexicats; y, sobre todo, el folk rock de Jacobo Serra, vocalista superdotado  con influencias británicas, que lo mismo bebe de Rufus Wainwright que de The Beatles, y que desgranó en Logroño su álbum “Don’t give up” (Artyfacts Recordings, 14), mejor disco folk de 2014 para Mondo Sonoro, además de adelantar su nuevo EP “Icebergs”.

Además, Actual ha vuelto a acoger una nueva edición de la Guerra de Bandas, saldada con la victoria de los vizcaínos The Owl Project, que se convierten así en el primer grupo confirmado próxima edición del festival. Además, los riojanos Tempo Phobia, se han hecho con el premio del público.