Contra todo pronóstico el éxito de Wolfmother sigue en aumento. Mientras bandas como Black Sabbath, Led Zeppelin o Pink Floyd, son vistas por muchos como dinosaurios caducos, este power trio se dedica a reproducir su sonido, su épica y su filosofía con unos resultados excelentes, tanto artísticos como financieros. Y sus detractores, entre tanto, les acusarán con razón de falta de originalidad, pero lo que no podrán negar es que además de contar con un puñado de fenomenales canciones –las de su todavía único trabajo discográfico- los australianos atesoran también un potente directo. Así lo corroboraron en su primera actuación barcelonesa –después de haber teloneado a Pearl Jam en Badalona hace unos meses- ante un público entusiasta que supo valorar la entrega y la destreza que despliegan en sus conciertos. Repasaron su álbum prácticamente al completo, presentaron algún tema nuevo (que por supuesto sigue en la línea que les conocemos) y añadieron ese punto de espectacularidad y teatralidad que, no por conocida, deja de ser altamente efectiva. Vivimos, en definitiva, una intensa hora y media de hard rock característico de otra época, llevado sin complejos al día de hoy.