Dos meses después de abrirse a bandas y solistas de todo el Estado la inscripción en el Concurso Musical VIVE Añares, el pasado viernes se celebró en Logroño la final de la primera edición de este certamen riojano organizado por Bodegas Olarra en colaboración con el Ayuntamiento de Logroño. Este concurso, cuyo objetivo consiste en promover el desarrollo del talento y creación artística en el ámbito musical, registró más de medio centenar de inscripciones de las que se seleccionaron diez semifinalistas. De ellos, un jurado y el voto del público eligió a los tres finalistas que actuaron el viernes en una velada que tuvo colofón la actuación del dúo Cala Vento: Young Forest, Fake Teddy y Fizzy Soup.

Casualmente, los tres premios en liza se distribuyeron exactamente en el orden de actuación de las tres bandas. Una circunstancia que gustó a casi todos y que contribuyó a la comunión entre estas tres bandas que no perdieron la oportunidad de lanzar odas al vino y de felicitar a la organización por apostar por la música en vivo.

De esta forma, el primer premio, dotado de 1.000 euros, fue para el trío Young Forest (foto encabezado). Aunque a este grupo sevillano-madrileño le tocó bailar con la más fea, abriendo la final a una hora tan tonta para una concierto como son las 20:00, firmaron la mejor actuación. Sin paliativos. Con un sonido que bebe de la Americana y de los ritmos celtas, los tres músicos derrocharon simpatía, alegría, buen rollo y una magnífica ejecución musical. De los tres finalistas, fueron los que mejor conectaron con un público que entró al trapo y bailó a ritmo de country, folk y bluegrass. Young Forest repasaron su EP “Roar” (2015) y avanzaron temas que nutrirán su segundo disco.

A continuación se subieron al escenario Fake Teddy (foto superior) que jugaban en casa. Este cuarteto riojano derrocharon clase con los instrumentos. Formado por cuatro músicos muy jóvenes, apenas eran unos niños cuando surgieron las bandas en las que se inspiran para crear un rock de raíz anglosajona que remite al rock alternativo de los noventa, a bandas como Radiohead o Pavement. Fake Teddy firmaron un buen concierto algo ensombrecido por la frialdad, por la distancia con una parroquia que por momentos abarrotaba la céntrica plaza de San Agustín. Formada en 2011 y con varios premios en su haber, esta banda que debutó en 2016 con el disco “Nowwhere, Now, Here”, presentó alguna de los temas que grabarán en su segundo trabajo de estudio. Finalmente, Fake Teddy se hizo con los 500 euros del segundo premio.

Desde Cuenca llegaron Fizzy Soup (foto superior), banda que se presenta diciendo que “cocinan canciones, viajan en un coche escacharrado, son bajitos, desayunan café y cenan sopa”. Valiéndose de un órgano Hammond distorsionado, guitarras atmosféricas y sintetizadores, presentaron su reciente “Not So Far” (2017) en un recital trufado de indie, folk, rock, soul, psicodelia… con el que construyen un sonido propio, el más particular y personal de los finalistas en el VIVE Añares. Y seguramente, la propuesta más interesante, aunque no vivieron su gran noche en Logroño, con algunos problemas puntuales de sonido sobre el escenario. Suyo fue el cheque de 300 euros del tercer premio.

Y pasadas las 22:15 h llegó el momento más esperado por muchos de los congregados en San Agustín, la actuación del grupo invitado para poner el broche a esta primera edición del Concurso de Bandas VIVE Añares: Cala Vento. El jovencísimo dúo catalán formado por Aleix y Joan viven un idilio con crítica y público. En poco más de un año han ofrecido más de un centenar de conciertos y han firmado dos discos estupendos (“Cala Vento”, “Fruto Panorama”) en uno de los debuts más celebrados que se recuerdan en nuestro país. Y aunque no facturan el sonido más original del mundo, si es insólita su propuesta: guitarra y batería con las que construyen un pop visceral que envuelve canciones llenas de adrenalina, redondas y enérgicas, y con letras brillantes, con reminiscencias a Nueva Vulvano o No Age. Cala Vento firmaron una estupenda actuación que culminó con un bis no previsto y dejó un fantástico broche para un concurso que mira ya a su segunda edición.