El mundo se divide entre dos bandos, los que celebran sus aniversarios y los que no. Si perteneces al primer grupo, cuando cumples 10 años, puedes invitar a tus amigos a un Chiquipark  para tirarse en una piscina repleta de bolas mientras un payaso, de dudosa gracia, regala globos de colores a los asistentes. O al contrario, darle una vuelta al asunto y montar una fiesta por todo lo alto. Opción esta escogida por Ramón Rodríguez para celebrar sus diez primeros años bajo el nombre de The New Raemon, su alter ego de cantautor eléctrico. En lugar de esperar a que le obsequien con regalos, nos los ofreció él mismo editando “Quema la memoria”, un libro con las letras de sus canciones reinterpretadas y dibujadas por la artista Paula Bonet más  un doble álbum con el mismo título, editado por BCore Disc, que recopila grandes éxitos, con canciones que quedaron perdidas y no se habían grabado en formato físico. Un trabajo que presenta  ahora en una gira cuya primera fiesta se produjo bajo el marco del Festival Guitar Bcn en la sala Apolo de Barcelona.

Pero una celebración necesita invitados y, sin ir más lejos, los primeros en salir lo hicieron en forma de teloneros. Invisible Harvey, el proyecto personal de Dimas Rodríguez, (guitarrista de La Banda Municipal del Polo Norte que el año pasado publicó su debut “La puerta giratoria” (El Genio Equivocado), se presentaron como una extensa banda muy compacta, con unos elaborados arreglos instrumentales sumados a una sección de cuerda (violín y chelo) que da mucha profundidad de campo a esta propuesta que cuenta historias insólitas, con toques de humor y pasión narradas por un exultante Dimas, que estaba muy ”onfire” encima del escenario contagiando su buen hacer a todos.

La hora del “homenajeado” de la noche llegó y empezó desde el principio, según las propias palabras de Ramón Rodríguez, con una de sus primeras composiciones “La Cafetera” arropado por su banda habitual desde la gira de su álbum “Oh, Rompehielos”  compuesta por Pablo Garrido (guitarra), Miquel Sospeda (bajo), Marc Prat (teclado), Marc Clos (percusión) y Salvador d’Horta (batería). A partir de ahí fueron pasando por los diferentes momentos de su vida artística, con un largo concierto de 27 temas, dónde sonaron  canciones emblemáticas como “La reina del Amazonas”, “Kill Raemon”, “Oh, Rompehielos”, “El Yeti”, “Lo Bello y lo Bestia”, “Desencuentros” produciéndose momentos mágicos con la aparición de amigos que se quisieron unir al evento. Amigos como  Zahara, en estado de buena esperanza, que cantó a dúo “Por traición” una romántica canción rescatada y grabada para el álbum que se presentaba esta noche. O Ricardo Lezón, del grupo McEnroe que, con su honda voz, recuperó la colaboración que realizaron junto a The New Raemon, en el álbum “Lluvia y truenos” y del que tocaron “Malasombra” y “Gracia”.

El momento intimista se produjo cuando Ramón Rodríguez, se quedo sólo con su guitarra, pidiendo silencio al público para tocar “Verdugo” y la versión de Nueva Vulcano “Te debo un baile”. El final se produjo con la coreada “Tú,Garfunkel”, un tema que dejó de tocar en público durante un tiempo, porque hablaba de una relación amorosa pasada, pero cuya letra ha aguantado el paso del tiempo, según contó el propio cantante.

Una fiesta de cumpleaños que se celebró por todo lo alto, pudiendo ver todo el camino que ha recorrido nuestro protagonista, desde que acabó la aventura con su ex grupo Madee hasta conseguir elaborar un cancionero propio repleto de buenos momentos dentro del panorama pop de nuestro país. Una celebración a la que le faltó un poco de bullicio y jaleo en forma de garra e intensidad, Un concierto que aun sonando a la perfección no canto con la  espontaneidad y empatía de otras jaranas montadas por la banda con anterioridad.