La primera sorpresa fue descubrir que, pese a pasarse por nuestro país cada dos por tres, The Jayhawks continúan teniendo una indudable capacidad de convocatoria. No había disco nuevo y “Rainy Day Music” ya había sido presentado previamente en nuestros escenarios, aunque su última actuación eléctrica en la misma sala nos dejó a todos algo desencantados. La segunda, para un servidor, fue comprobar lo bien que continúan las cosas entre el grupo y Kraig Johnson, quien no sólo ejerció de telonero (presentando el homónimo disco de debut que acaba de publicar) sino que participó en gran parte de la actuación de The Jayhawks, aprovechando sobre todo los momentos en los que Steve McCarthy se encargaba de la steel guitar. Entre todos (también aparecieron puntualmente David Poe, Ed Ackerson o Blake, el entrañable roadie que les acompaña desde tiempos inmemoriales y que disfrutaba de lo linda dándole a la pandereta) redondearon un concierto de hora y media a lo largo del que repasaron lo mejor de su repertorio desde “Hollywood Town Hall”. Sonaron frescos, sobre todo cuando Johnson aportaba esa sangre caliente que Gary Louris prefiere sustituir por una actitud más cerebral, acertaron en las voces (en ciertos pasajes se combinaron los coros de hasta cinco músicos) y dejaron clara su profesionalidad. De todos modos, cada día queda más claro que incluso sus seguidores de siempre reclaman para los conciertos sus temas más accesibles. Es decir, por mucho que hubiese quien arremetiese contra la comercialidad de “Smile”, no cabe duda ya de que la efectividad de los directos de The Jayhawks reside -y no estoy diciendo que sean sus mejores composiciones- en el despliegue de sus hits más radiables (“Blue”, “I´m Gonna Make You Love Me”, “Big Star” -el único tema que recuperan de “Sound Of Lies”-, ese clásico de su repertorio en que se ha convertido “Bad Time” de Grand Funk Railroad, “Madman”) más que “Waiting For The Sun” o “Tampa To Tulsa” -con Tim O´Reagan a la voz-. Claro que las lágrimas de algunos casi brotaron cuando con la ayuda de Johnson o Ackerson recuperaron “Until You Come Along” o “Jennifer Same Me” de Golden Smog. Y, por favor, no le tengan a Don Disturbios en cuenta el espectáculo dantesco que protagonizó mientras la banda interpretó “Fools On Parade”, la canción que, en su momento, escribieron sobre esta santa publicación.