Un día festivo es perfecto para llenar una sala, y Editors lo han conseguido con la presentación de su nuevo disco “In this light on this evening”, cuyo primer tema oscuro y pausado fue el que abrió el concierto de ayer noche. Tom Smith nos recuerda mucho más en este concierto a Ian McCulloch de Echo & the bunnymen y sobre todo en los temas del nuevo disco a un Dave Gahan en forma. Bien por Editors, ya que así ese parásito llamado Coldplay parece estar eliminado en su música volviendo a las bases oscuras y como no, también se refleja en su manera de actuar ya que Tom Smith supera por goleada a Chris Martin encima de un escenario. La guitarra y el piano se van intercalando según toquen temas del último disco o bien de los anteriores, pero la reacción del público es incompresiblemente escasa ante las nuevas canciones donde las bases tecno ochenteras de los teclados no logran hacer levantar los pies del suelo hasta que no suena su single “Papillon”. Han realizado un concierto muy sobrio dejando sólo para el final los trozos más acelerados y alejándose así de esas actuaciones de energía pura y dura que hasta el momento casi siempre tenían. Además Tom Smith ha demostrado que es un gran front man, balanceándose entre los tres micros que tenía a su disposición, tocando en frente de un público a veces demasiado apático o bien durante la interpretación de “Munich”, uno de los momentos más álgidos del show cuando una cuerda de su guitarra se ha roto y sin parar de cantar junto a la ayuda de un roadie, ha cambiado de guitarra y ha continuado como si no sucediese nada, sin interrumpir la descarga de tan gran tema de su opera prima llamada “Back Room”, seguramente su mejor disco hasta la fecha. Esta noche se ha vuelto a ver otra imagen completamente diferente en la historia de Editors, y que creo que gustará mucho a los fans que les ha empezado a encantar después de algunas escuchas este nuevo disco, alejado de esos toques más convencionales, con reminiscencias mucho más ochenteras, siguiendo algo más la estela de su primer trabajo y dejando la parte más mainstream que tenía su segundo disco de lado.