La primera jornada de la edición de este año del SintonitZZA empezaba con Jupiter TV, con “Beyond The Clouds” (14) como última referencia editada hasta la fecha. El sonido les acompañó, lo que sumado a su presencia en el escenario ayudó a que su concierto funcionase, y se mostraron más contundentes cuanto más sobresalían los aires psicodélicos y grunges. Con una voz profunda que provocó comparaciones con Eddie Vedder, solamente les falta algún tema que les haga destacar por encima de la media de competidores en un género bastante poblado hoy en día.

Bastante llegaban también con su debut recién salido del horno, pero dejaron claro que no les faltan tablas ni tienen problemas para salirse del indie pop estándar en incursiones distorsionadas y reverberadas, casi shoegazeras a veces. Buenas letras, buen sonido y un frontman con sangre, todo lo necesario para llenar salas y abordar festivales más grandes en poco tiempo.

Tras ellos, y precedidos por su fama como uno de los grandes nombres que dio el crossover nacional de hace unos años, subían al escenario Afraid To Speak In Public, aunque los años pesan y una propuesta que en su momento dejó muchas bocas abiertas ha perdido hoy esa capacidad de sorpresa. Pusieron ganas y oficio, pero aun siendo un concierto decente por su parte acusaron un sonido regular y un público que no era el suyo y que no conectó con ellos.

¿Qué más se puede decir de Guadalupe Plata a estas alturas? Un servidor no les ha visto nunca un mal concierto y este no fue la excepción. Puede que en sala consigan ser más atmosféricos y envolventes, pero en Santa Coloma demostraron una vez más que su último disco funciona aún mejor (y eso es mucho decir) en directo que los anteriores. Provocaron algún que otro trance y se ganaron al público en cuanto tiraron del repertorio más bailable. Y si Guadalupe muestran su mejor cara en sala, ya se sabe que El Columpio Asesino se mueven en este tipo de conciertos como pez en el agua. Con ellos llegó sin duda el punto álgido del festival (aunque el cierre del metro se dejó notar en la asistencia de público), ofreciendo una actuación absorbente de principio a fin, sin altibajos y con la que demostraron que lo suyo no es cosa de dos hits, ni una moda pasajera. Texto: Darío Coto

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Curiosamente, el sábado no hubo tanto público en el SintonitZZa como el viernes, algo que dice mucho del tirón de Guadalupe Plata y de El Columpio Asesino. Las primera actuación fue la de Pedro Parque, aunque fueron The Saurs los que empezaron a calentar el recinto con su combinación garagera de dos guitarras sin bajo que atronaron en un recinto semi vacio.  Lo cierto es que esta segunda jornada no  empezó a mostrar cierto interés hasta la llegada de los franceses Mac Abbé Et Le Zombi Orchestra, también conocidos como M.A.Z.O. (aunque el nombre pueda dar una idea equivocada de lo que hacen). Lo suyo, si es que se puede definir, es música que bebe del swing, del jazz y del rockabilly, conformando en directo un espectáculo con aires de cabaret-punk muy festivo y teatral. Maquillaje, energía, letras en francés que combinan poesía, humor negro e ironía de forma –como ellos mismos dicen- politicamente incorrecta. A pesar de ser unos desconocidos para buena parte del público, a mitad de concierto todo el mundo estaba ya entregado a su show, con cada canción con su propia interpretación “zombi” en escena. Para redondear, la recta final fue de una velocidad y un desenfreno impresionantes. Salir a continuación de los franceses fue un problema para Lichis, puesto que el público estaba sobreexcitado cuando él impuso su “Modo avión”. Sus canciones actuales a la americana, más intimistas y descarnadas, tienen gran valor, pero quizás no fue ni el lugar ni el momento ideal para interpretarlas. Ni siquiera la repesca de algunos éxitos de La Cabra Mecánica consiguió que el público le atendiera como merece. Salvo, todo hay que decirlo, unas primeras filas muy entregadas.

A continuación estaban La M.O.D.A., quienes también traían a sus fans. Los de Burgos cumplieron como de costumbre. A pesar de su juventud, llevan años de carretera y eso se nota encima de las tablas. Ahora mismo andan inmersos en la gira de “La primavera del invierno”, que les ha llevado a festivales y salas de todo el Estado. Eso se nota porque su directo es altamente efectivo. Sus letras trabajadas y con contenido, esa voz rasgada, los coros armónicos, los instrumentos acústicos y su particular puesta en escena les hacen únicos. Dejaron a todo el mundo muy contento con una recta final en la que sonaron “Nómadas”, su versión del “It’s A Long Way To The Top” de AC/DC, “Los hijos de Johnny Cash” y el bis con “Gasoline”.

Aunque si hubo un concierto para no perderse fue el de una banda histórica para Santa Coloma, The Del Hoyo. Era el domingo de resaca, pero estos amantes del peligro siguen empeñados en hacer pocos conciertos, pero siempre sobresalientes. La voz negroide de Quique sigue cien por cien en forma. Germán parece haberse convertido en un brujo de la guitarra tras unos años perdido por la selva. Jordi ha hecho un pacto con el diablo y puede ser que tenga más de cuatro extremidades para tocar su batería. Valentín es, como siempre, capaz de lo mejor (tocar su afilada guitarra como nadie) y de lo peor (estuvo un buen rato sin tocar por problemas técnicos). Y Joan dirige en la sombra a toda esta banda con su consistente bajo. Garage, rock psicodélico, hard rock… da igual. Si es que hasta The Cult, Iggy Pop o The Velvet Underground tendrían que pagarles derechos a ellos por versionarles con tanta energía y fuerza. Texto: Miguel Amorós