Suena la muestra “Rap Solo” y el público ya reacciona con jaleos. Sho Hai está de regreso con un nuevo disco, de título un tanto enigmático, “La última función”. No, Sergio Rodríguez no se retira, tan solo es el juego del mago, el Gran Mago Beodo.

El letrista maño comienza su función portando sus gafas de sol de corazones y “El preferido de la luna”, canción que abre el nuevo trabajo. En el escenario le acompaña Ossian en el otro micro y W Chef en los platos. “Pasen y beban, pasen y beban” repite el zaragozano para poco después hacer saltar al público con “Dando brea”.

Manos al aire y estribillos cantados se suceden con el relato inquietante de “Polterhate”, la más tranquila pero intensa “Sombras” y la acuosa “Retrato de un retrete”, todos ellos del último disco. Los ritmos reggae de “Nada y todo” inundan la sala, “El amante nefasto” se sincera y la historia de la botella, otra vez por “Ella”.

Zaragoza está en la casa y eso queda claro con “Deep Deli”, un pequeño recorrido por el barrio de las Delicias de la capital maña. “Hodio” provoca nuevos saltos entre los asistentes, 100% recrudece el ambiente y “Hablar por hablar” te obliga a bailar con sus tintes funkies.

“Sí, sí, co, en el micrófono, sé que ninguno de vojotros lo hace como yo”, el famoso estribillo da un giro al espectáculo y la sala se rompe cuando llama “A las cosas por su nombre”. Los cantos llegan hasta “La Cúpula” “rap de por vida”. “Vivir para contarlo” cierra este pequeño periplo por tiempos pasados, pero muy presentes entre el público.

“Dixlesia” aparenta ser el final del concierto, pero no lo es, ni mucho menos. Suena el tema original del “Rey de las cantinas”. Parece ser un detalle como última canción de fondo. Sin embargo, el disco salta, entra en un bucle y Sho Hai sale de nuevo para rapear. El público responde y todos se coronan.

Ahora sí, esto es el final… No. Sin ningún signo que hiciera pensarlo, Kase O entra al escenario. La sala se vuelve loca, los brazos al aire y algunos con los jerséis como pancarta. Sho Hai había cantado “La bella muerte”, en la que apareció la voz grabada de Kase O, así que la sorpresa es enorme. Cantan “Pequeños lujos” y con el público, en el bolsillo. Acto seguido, Xhelazz aparece también, de nuevo alboroto, y tocan entre los tres “Viejos ciegos”.

Después de casi dos horas de concierto, Desnudo finalizó definitivamente la función por hoy. “¡Nos vemos en los bares!” se despidió el maño.