Benicàssim ha inaugurado la cuarta edición del SanSan Festival y con él la esperada temporada de festivales. A pesar de la incertidumbre que suponía la idea de haber cambiado su emplazamiento original, en Gandía, el festival ha logrado colgar el cartel de sold-out, alcanzando como nunca antes lo había hecho los 55.000 asistentes que han visitado sus escenarios durante los cuatro días de conciertos. La música indie-rock se ha mezclado esta vez con un cartel bastante variado en cuanto a géneros que han versado desde la música comercial, pasando por el folk, funk, pop, rock alternativo, rap y electrónica hasta alcanzar los ritmos del ska y el reggae. Ante tanta diversidad, ciertamente, lo difícil era no acertar.

Arrancaba la jornada del jueves con un público, aunque todavía algo tímido, expectante a la actuación de un Manel que apostó, sobre todo, por temas de su último disco. En el escenario secundario tocaba la banda bilbaína de indie-rock Señores con ritmos pegadizos antes de que en el principal irrumpiera con fuerza la fusión de flamenco y electrónica de Fuel Fandango con una impresionante puesta en escena que sorprendió a la mayor parte del público. De la potente voz de “Nita” con uno de sus mayores éxitos más animados, “Salvaje”, se pasaba a uno de los conciertos más esperados y concurridos de la noche. Miss Caffeina se abría paso dispuesto a hacer vibrar Benicàssim al ritmo de canciones de su último álbum de las que “Detroit”, “Mira cómo vuelo” o “Ácido” no podían faltar, aunque por supuesto también hizo sonar anteriores éxitos como lo son “Capitán” o “Modo Avión”. Se bailaba después al son del sonido folk e hipnotizados por los visuales de unos Corizonas muy animados y próximos al público en el escenario Negrita, una de las bandas que, además, repetía en el festival este año. Niños Mutantes, que hace escasas semanas que han lanzado su décimo disco “Diez”, presentaron sus nuevos temas ante una pista, de nuevo, repleta de gente que todavía no conocía sus canciones, pero que coreó con fuerza sus himnos más conocidos como “No puedo más contigo” o “Errante”, con la que terminaron la actuación. Las Bistecs entraron en acción con sus inconfundibles coreografías en el mejor momento de la noche con su espectáculo de electro-disgusting.

Fuel Fandango

La sesión más rockera de este SanSan 2017 daba inicio el viernes con el concierto de Mucho, una de las bandas que más demostraron su capacidad de brillar en directo con una puesta en escena en la que predominaban ante todo los teclados y sintetizadores. Uno de los grandes pisaba fuerte momentos después en el escenario principal, Coque Malla hacía su aparición con una energía arrolladora. Acompañado de su guitarra, no dejó un minuto de animar a su público a que cantara los famosos himnos de Los Ronaldos que tanto hemos escuchado, así como alguno de los temas de su reciente último disco “El último hombre en la Tierra”. Sidecars tomó el relevo una hora después e inauguró el show ante el numeroso público con “Fuego cruzado”, canción con la que acostumbra a abrir sus conciertos. Tocaba una pausa, entonces, para digerir tanto rock. Es por ello que la gente pronto se aproximó al escenario Negrita a dejarse sorprender por la presentación del sonido psicodélico de Magnolia, el nuevo trabajo de la banda Rufus T. Firefly que tanto está dando que hablar. Después de vibrar con los potentes ritmos setenteros de batería y del soplo de aire fresco que aportó la banda de Aranjuez, llegó uno de los momentos más esperados de la noche. Leiva tomaba un escenario Desperados abarrotado de gente que esperaba verle por primera vez en su carrera en solitario en un festival. El icono del rock nacional interpretó también, y de la mano de su hermano Juanchu de Sidecars, un buen número de temas de Pereza que fueron coreados con entusiasmo por un público nostálgico de todos aquellos viejos hits. Otro clásico del rock español subía al escenario, poco después, dispuesto a hacer enloquecer a su inmenso público. M-Clan se hacía esta vez con el control del micrófono y de las luces de los focos,  la voz de un Carlos Tarque completamente entregado y que interactuaba con su público fue fácilmente seguida por la de los miles de espectadores presentes en temas como “Carolina” o “Miedo”. Bandas como Polock y Dinero ofrecían un buen contraste respecto al estilo predominantemente rock de esta jornada de SanSan.

 

La expectación del sábado fue conducida, en primer lugar, por bandas como Nunatak que, con una buena y diferente disposición de instrumentos, se metieron al público en el bolsillo gracias a un estilo más folk y coral del que se había visto en el festival hasta ese momento. La banda sevillana Full fue la que conquistó, por su parte con su estilo pop-rock, a un público que no podía dejar de bailar sus temas. Second, uno de los grupos más esperados de la noche, arrancaba en el escenario principal con la canción “Primera vez”. La profunda voz del cantante y su gran carisma en escena fueron los que hicieron que el show no fuera un concierto más. Sin embargo, no fue hasta la entrada triunfal de Kaiser Chiefs cuando la pista llena de gente se animó a saltar y bailar desde la primera canción. La única banda internacional del cartel de esta edición del festival apostó por un setlist repleto de temazos como “Ruby” y “Oh my God” con los que era difícil resistirse a corear sus canciones. La música de baile continuaba con Varry Brava en el escenario Negrita y con Amatria en el principal que, a pesar de las altas horas de la noche, los asistentes no se cansaban de seguir el ritmo. Ojete Calor puso la nota de humor a una noche en la que  el indie y el rock alternativo eran la nota dominante.

La Raíz

Es importante destacar el cambio de perfil de los asistentes en la jornada del domingo. La última noche de esta edición de SanSan estaba protagonizada principalmente por el ska, el reggae y la música en valenciano. La venta de entradas para este día se disparó sobre todo debido a las bandas de La Raíz y Aspencat, por las que se hicieron colas interminables en la entrada como ningún día. La Regadera fue el primer grupo que dio comienzo a animar a un público diverso en el que entraban incluso padres y niños a bailar al compás de su ska-fusión. Smoking Souls fueron los que se encargaron de dar un espectáculo más guitarrero cargado de una gran fuerza en el escenario que fácilmente transmitía al público. La Raíz y Aspencat, los dos conciertos más multitudinarios, parecieron seguir un mismo patrón. Ambos combinaron tanto canciones de su último disco con el penúltimo, y se despidieron con sus canciones más famosas que fueron seguidas con un gran sentimiento por los espectadores. En “La hoguera de los continentes” una de las canciones más emotivas de La Raíz, el público incluso permaneció de cuclillas a lo largo de la mayor parte del tema como signo de admiración. Asimismo, que intepretaran uno de sus temas más antiguos, “El Tren Huracán”, supuso un bonito guiño a todos aquellos seguidores que llevan acompañando al grupo desde sus inicios. Para terminar la jornada, Fanáticos puso el ritmo indie-rock que faltaba en la noche intensa de domingo y Tardeo se encargó de clausurar esta nueva edición de SanSan en Benicàssim con su sesión de indie-dance por todo lo alto.