Desde el año 2008, durante la celebración del festival Primavera Sound, el grupo de Bristol no visitaba la Ciudad Condal. En aquella ocasión también tocaron en dos ocasiones, tal y como lo han vuelto a hacer ahora. Eso sí, el formato, o más bien el contexto en el que han desplegado su directo es ahora completamente distinto. Y es que se trata de un festival de original factura que se desarrolla a lo largo de dos jornadas y en dos sedes distintas, el Poble Espanyol y el Razzmatazz. Además el programa ha sido perfilado por los mismos Portishead, los cuales han ejercido de curators apostando por grupos de muy distinta afiliación estilística, pero eso sí, con un único denominador común: son del gusto de los comisarios. En la jornada inaugural han apostado por estilos que van del folk –con King Creosote & Jon Hopkins, al rock de pegada fuerte de los ingleses Throught Forms, para la parte que tiene lugar en el Poble Español y que culmina con su propia actuación. Mientras que para la segunda parte, en el Razz, las propuestas han tenido mucho más que ver con la cultura de clubs y los parámetros de la electrónica.

El concierto de hoy de Portishead ha sido el primero de los únicos cinco que ofrecerán este año, y ha seguido la estela de los de la gira del año pasado, la cual sigue teniendo su último trabajo de estudio “Third” el Poble Espanyol, lo hicierons otros tres grupos. Abrieron Cuchillo con un aforo todavía muy despoblado, lo cual no les importó para echar toda la carne en el asador, en un concierto que giró alrededor de su recién estrenado nuevo disco “Encanto”.

Un poco más tarde, la banda inglesa de corto recorrido Thought Forms se presentaron ante el público barcelonés para pasar luego a aporrear sus instrumentos obteniendo una suerte de rock mastodóntico con toques de post rock. Poco después y como antesala del plato fuerte de la velada, pudimos ver a King Creosote & Jon Hopkins. La conexión entre ambos aladines de la música de emotividad lo-fi continúa ofreciendo muy altos rendimientos. Demostraron por qué son unas de las mejores formaciones capaces de combinar guitarras acústicas con laptops y piano. Lo suyo fue auténtica folktrónica en la penumbra.

Y a las 22 horas en punto Barcelona pudo dar la bienvenida al grupo de Bristol, en una agradable segunda noche del verano. Desde el minuto cero se pusieron en materia y lograron crear una atmósfera de dulce congoja que mantuvieron hasta el final. Los visuales, al más puro estilo Portishead fueron un indispensable complemento, combinando imágenes de evocadora crudeza con otras generadas y tratadas durante el directo. Si “Silence” sirvió para poner las cosas en su sitio de buen principio, “Nylon Smyle” supuso un abocamiento definitivo hacia su abismo sonoro. En el escenario, el trío conformado por Adrian Utley, Geoff Barrow y Beth Gibbons, además contó con el apoyo de tres músicos más. Y es que ese infinito manto de sonoridades, sin aliados sería imposible de desplegar. Con “Mysterons” arrancaron la primera ovación de la noche. Momento que aprovecharon para noquearnos “The Rip”, sin duda uno de los cortes más intensos de “Third” . A estas alturas de concierto, no habían desfallecido ni un ápice, aunque eso sí, mantenían el estatismo del momento inicial. Con “Sour Times” dieron un salto en el tiempo de casi dos décadas rememorando los días del lejano ya “Dummy”. “Magic Doors” volvió a arrancar los aplausos del público. La fórmula de kraut folk que tan buenos rendimientos les ha reportado en su último disco funciona igual de bien en las distancias cortas. Con “Wandering Stars” le trajeron un taburete a Beth Gibbons y se quedaron los tres solos. Se trató de una versión ralentizada y con una carcasa más cruda, más acorde con los nuevos tiempos de la banda. Con “Machine Gun” llegó uno de los momentos culminantes del concierto, con imágenes de convulsión social, en las que se incluían algunas de la policía española arremetiendo contra manifestantes, las cuales provocaron la reacción rápida del público. Una imagen esperanzadora de un sol naciente quedó proyectada tras la última nota. Ya lo habían logrado. A partir de aquí todo fue gloria y la Gibbons cada vez se mostró más cómoda. Regalaron una serie de hits a base de “Over” Y “Glory Box”, que fundieron con “Chase The Tear” el tema de electrónica vintage y kraut rock que compusieron hace un par de años para Amnistía Internacional con motivo de la declaración universal de derechos humanos. Luego con “Cowboys” casi llegaron al momento del bis. Pero lo hicieron con un golpe más certero. “Threads” que fue como despertarse con un grito en medio de la noche. No era manera de acabar la velada. Había que apaciguar la ansiedad, y que mejor para conseguirlo que reanudar el concierto con “Roads”. Y tras el bálsamo la traca final con “We Carry On”, una especie liturgia tribal a base de analógicos que acabó en catarsis, con una Beth Gibbons abocándose hacia las primeras filas para fundirse en abrazos con sus seguidores. Toda la tensión acumulada durante una hora y media se liberó.

La propuesta que nos brindó Portishead era mucho más cercana al concierto intimista para fans que al de fácil deglución a base de super grandes éxitos. En definitiva fue un concierto que sirvió para corroborar en la buena forma que todavía se encuentran. A nivel de interpretación no hay cabida para los reproches, y en lo que se refiere al plano estético, se han sabido situar en un páramo inerte y atemporal, lo cual les hace distinguirse del resto de compañeros de generación.

El festival continuó en el club Razzmatazz con un programa que contaba con reclamos como Beak>, uno de los proyectos paralelos de Geoff Barrow. Y es que el de Bristol, últimamente anda muy ocupado. Recordemos que no hace mucho también pubicó para Stones Throw, el primer disco de Quakers junto a luminarias de la talla de Guilty Simpson, MED, Prince Po, Diverse o Dead Prez. De corte instrumental, la música de Beak> se remueve en los movedizos páramos de la psicodelia, el kraut y el soundtrack imaginario. También actuaron Prefuse 73 junto a Teebs, Nathan Fake y como actuación sorpresa, los seminales del nu electro, DMX Krew.