PJ Harvey se presentó en Barcelona con unos telonerosque estuvieron a su altura: los británicos Gómez, que nosdeleitaron con una colección de canciones folk complementadas conefectos digitales y con una variedad sonora que muchos ya equiparan al eclecticismode Beck. Más tarde, y después de una grandilocuente introduccióna base de evocaciones a su admirada María Callas, la bella PJ Harveyapareció y nos deleitó con una de las joyas de “ToBring You My Love”: “I Think I´m A Mother”. A continuaciónseguiría desarrollando un extraño set en el que combinólos temas más sofisticados de “Is This Desire?”-ahí estuvieron la punzante “The Wind” con John Parish emulandoel silbido del viento con su instrumento, “The Garden” o “MyBeautiful Leah”- con las minimalistas composiciones del “DanceHall At Louse Point” (el álbum junto a Parish). El resultadofue decepcionante para los que aman su faceta más guitarrera y orgánica,aunque para el resto no estaría demasiado lejos de convertirse enuna delicia de show. No se acercó a la teatralidad de su anteriorgira, pero con su look de Blancanieves sangrienta y sus contorsiones consiguiónuevamente crear un ambiente mágico que tendría como puntoculminante su desgarrada interpretación de “Missed” -delos viejos tiempos del “Rid Of Me”-. John Parish, Joe Gore,el extravagante Drew Felman y el Bad Seed Mick Harvey se mantuvieron a lamisma altura y cercanía que su anfitriona, aunque cobraron muchomás protagonismo que en anteriores ocasiones. Polly nos demostróuna vez más su condición de artista indomable en una veladaen la que exploró el lado más oscuro de la vida. Y eso esalgo que siempre le ha gustado.