Oasis se gustan, y mucho. Saben de su grandeza y eso es algo que ya tienen ganado frente a un público que se agolpaba para verlos horas antes del inicio del concierto, que se abrió con la actuación delos Seahorses. Interpretaron buena parte de su único álbum-“Do it Yourself”-, con un John Squire entregado y demostrando que él fue quien hizo grandes a los Stone Roses y que de él depende hasta dónde pueda llegar su nuevo grupo. El gran momento llegó a las nueve y media -ni un minuto de retraso, lo que ya es de extrañar conociendo a los hermanos Gallagher-, y con ello el histerismo colectivo. Abrieron con “Be here now” y se extendieron a lo largo de una hora y cuarenta minutos, en un show sin sobresaltos, salvo la caída-celebrada alegremente por el público- desde unos 10 metros de un técnico, minutos antes de que Oasis salieran a escena, y la pancarta que exhibieron a mitad del concierto un grupo de chavales en la que se podía leer: “Patsy es una zorra”, en referencia a la esposa de Liam.Por lo demás, Liam no se mostró tan fiero como lo pintaban,aunque sí orgulloso, amenazante y en actitud chulesca, lo que le hizo recibir numerosos abucheos por parte del público, que, por contra,aclamaba a Noel como auténtico líder del grupo, incluso cuando cantaba “The Magic Pie” demostrando que sus actitudes vocales dejan mucho que desear. Pero esta noche, los Gallagher -el resto del grupo pasó desapercibido,como siempre- se estaban gustando. Razones no les faltan porque pocos grupos pueden presumir de tener en su repertorio tantos himnos susceptibles de ser coreados (no faltaron “Supersonic”, “Don´t go away”,”Stand by me”, “Roll with it”, y por supuesto, la aclamada-y acelerada para la ocasión- “Wonderwall”). Pero todoeste onanismo musical puede hacer que las virtudes se transformen en defectos,porque no hay que olvidar que -al margen del genio de Noel- dos de las fuentes principales de las que bebe el grupo son el plagio y el autoplagio -no hay más que ver “Champagne Supernova” y “All around theworld”, sacadas de la misma horma y alargadas hasta la extenuación para regocijo de Noel y desesperación de Liam-. Así, Oasis ofrecieron un repertorio más viciado de lo que podrían anunciar las melodías de sus temas, plagado de guitarras, ahondando en el rock´n´roll para dejar un poco de lado su faceta más pop, lo que al final se tornó en prepotencia, decayendo en los minutos finales, a pesar de lo cual acabaron en el momento justo, porque menos hubiera sido decepcionante para sus fans, y más, reiterativo. En fin, que lo hecho, hecho está.