A las nueve y media en punto y tras la actuación del grupo The Po! Po! (procedentes de Pennsylvania como NIN) el humo invadió el escenario y en pocos segundos toda La Riviera. Se apagaron las luces y la masa agolpada en las primeras filas explotó a aplaudir y a gritar, ya que era la primera vez que NIN pisaban un escenario madrileño. Mientras se distinguían las melodías introductorias de “Pinion” Trent Reznor y su banda tomaron posiciones para arrancar el show con “Wish”. No se veía casi nada por el continuo humo que salía a chorro desde el escenario y las pocas luces que completaban la puesta en escena del grupo (cinco grandes lámparas que sobrevolaban sus cabezas). Sonaron “Heresy”, “Terrible Lie” y fue en “Piggy” cuando Trent Reznor se descolgó la guitarra y se lanzó en plancha a las primeras filas con micro en mano. Imagínense. A continuación atacaron un oscurísimo “Closer”, más tarde sonarían “Deep”, “Eraser” y “Reptile”. Entre tanto hubo un poco de todo. Ver a Josh Freese haciendo “You Know What You Are?” a la batería parecía imposible, igual que los saltos y piruetas de Aaron North (guitarra), que animó tanto al público como a sus propios compañeros. El final fue de infarto, primero el salvaje “Gave Up”, después el emocionante “Hurt” (con Reznor al piano y el público en silencio) y del tirón “The Hand That Feeds” y “Head Like A Hole”. No hubo bises, se temía tras hora y media, ni tampoco dos grandes de su discografía “Starfuckers Inc.” y “March Of The Pigs”, así que hasta la próxima.