En 2014, su tercer largo, “If”, primero con Subterfuge tras el incontestable EP “Bye Fear/Hi Love” (sí, el del posie Ken Stringfellow), sirvió a Paco Román para poner sobre el tablero, de una vez por todas, las credenciales de Neuman. Si de sus trabajos anteriores, “Plastic Heaven” (2010) y “The Family Plot” (2012), autoeditados ambos, ya se descolgaron muy buenas referencias en medios especializados, no ha sido hasta ahora cuando esas referencias han salido de revistas, blogs y demás y han comenzado a calar entre un público más extenso. Injusto porque, como quedó demostrado en el inicio, “Lovers”, de su segundo álbum, ya apuntaba las maneras que ha alcanzado ahora Neuman. Las consagradas “Oh no”, “Tell You” o “Bye Fear/Hi Love”, con la que, a ratos, nos explota Nada Surf en la memoria, toman el relevo.

Algunos echarán en falta los meticulosos arreglos de Neuman en sus grabaciones, pero, distorsión mediante, Paco arroja su timidez a la pedalera y, en torno a un ejercicio de exhibicionismo instrumental, se atreve a manejar un arsenal de guitarras con el que deleitarnos. “Kids”, in crescendo, le acerca a la sinfonía, mientras que la acústica de “I Have The Will” o la hipnosis de “Friends” muestran las variables de la banda. En este el que fuera el penúltimo concierto de la gira y la despedida de Jesús Peñarrubia, el teclista titular, no podía faltar la rapidez de “I Love You” o los coros del gentío en ‘Turn It’. Paco, que para desconsuelo de muchos, no le hincó el diente a “Contigo”, sí que definió, en el broche, con “Battle Starship”, su gusto por el exquisito ruido. Ahora toca parada y descanso. Todo lo que venga a partir de hoy, bienvenido sea.