Me van a permitir una licencia: quizá uno haya escuchado “Inside of love” tantas veces, que sería imposible llevar la cuenta. Cuando lo hace a solo unos pocos días de casarse con la persona que le descubrió a Nada Surf, varios lustros atrás, todo alrededor parece detenerse: es mi momento. Claro, tampoco queremos privar al resto de deleitarse con las canciones del trío Lorca, Caws y Elliot, reconvertido en cuarteto con la inclusión de Doug Gillard como lead guitar. El público, que es fiel, acude en masa a cada nueva cita de Nada Surf. Da igual la escasa frecuencia entre bolo y bolo de la banda: un concierto de Nada Surf es siempre, siempre, apostar a ganador.

Algunos pensarán que asistir a uno de estos conciertos ya no tiene tanta gracia, que siempre van a lo seguro. A lo mejor, proclaman ellos, el factor sorpresa hace tiempo que abandonó a Nada Surf. ¿Pero quién es el osado que le niega a canciones como “Whose Authority”, “Hyperspace” o “Always Love” el título de campeones de lo imperecedero?. Clásicos del pop, al margen de los años que pasen y de los conciertos que den, son sus sonidos.